Las capacidades antisubmarinas de las fragatas F-110

La tabla de salvación de la Armada

Infografía de las futuras fragatas F-110. Fuente - Navantia.
Infografía de las futuras fragatas F-110. Fuente - Navantia.

Las fragatas F-110 tienen la difícil misión de sustituir a las F-80, que tan buen servicio han prestado, devolviendo de paso a la Armada parte de unas capacidades antisubmarinas que hemos descuidado durante décadas. Para ello, recurren a una suite antisubmarina proporcionada por Thales y SAES que incluye equipos de primer nivel, a la altura de marinas como la US Navy o la Marine Nationale francesa. Gracias a ello, constituirán el núcleo de una fuerza que se completará en el futuro con las capacidades que aporten los submarinos S-80 y los futuros aviones de patrulla marítima, tripulados o no. Aunque los próximos años no son ni mucho menos halagüeños, pues es mucho el trabajo por hacer – tanto como lo ha sido la dejadez institucional , las fragatas F-110 constituyen un gran primer paso.

En enero de 2013 se publicó el Objetivo de Capacidades Militares 2013-2016 en el que se recogía la necesidad de cinco nuevas fragatas que sustituyesen a las seis de la clase Santa María, por entonces con más de 20 años de servicio en sus cuadernas y ya afectadas por el recorte en la inversión en Defensa posterior a la crisis de 2008. Era la consecuencia de una necesidad identificada tanto por la Armada, como por el resto de las marinas de la OTAN, pues una de las claves de estos años y los venideros en lo relativo a la guerra naval será, sin duda, la proliferación de submarinos de todo tipo y condición[1]. Es por ello por lo que los cinco buques han sido concebidos para ser escoltas oceánicos polivalentes, pero con el acento puesto en la guerra antisubmarina (ASW) y optimizados según el Ministerio de Defensa para operar en escenarios de alta intensidad, así como para la guerra litoral.

Desde el principio, el programa ha tenido la consideración de estratégico, en el más amplio sentido del término. Es lógico, pues su éxito es imprescindible tanto para que la Armada pueda cumplir con sus cometidos, como para que Navantia mantenga un saber hacer y capacidades únicas y, de forma más amplia, para que la industria naval-militar española en su conjunto siga siendo una referencia. Pensemos que solo para Navantia supone alrededor de 20 millones de horas de trabajo, lo que traducido en empleos equivale a mantener una parte sustancial de los casi 4.000 trabajadores en plantilla durante varios años. De hecho, según la empresa, la construcción de la serie implicará a más de 500 empresas españolas, asegurando 9.000 empleos a lo largo de esta década[2]. No olvidemos que la inversión directa en el programa está valorada en más de 4.300 millones de euros[3]. Además, en lo relativo a la plataforma, el 64% de la misma es responsabilidad de empresas españolas, elevándose este porcentaje al 87% si ampliamos el abanico a las empresas europeas[4], porcentajes en ambos casos bastante altos, pues si bien la soberanía tecnología e industrial es necesaria, la autarquía completa es tan imposible como indeseable.

Características principales de las futuras fragatas F-110. Fuente - Navantia.
Características principales de las futuras fragatas F-110. Fuente – Navantia.

Siguiendo el proceso habitual en la Armada, del que hemos hablado en estas páginas hace escasas semanas[5], ya en 2012 se había identificado la necesidad operativa de sustituir a las F-80 y se realizó un estudio prospectivo del escenario estratégico que debería afrontar su relevo, entre 2025 y 2060. Se establecieron tres perfiles de misión: 1) Misiones de alta intensidad (protección de una fuerza naval); 2) Misiones de media intensidad (gestión de crisis y protección del tráfico marítimo) y; 3) Misiones de baja intensidad (operaciones de seguridad marítima)[6]. Posteriormente, en septiembre de 2013, se organizó un equipo dedicado a la redacción de los Requisitos de Estado Mayor (REM) apoyado por decenas de oficiales de EMA y la JAL, que culminó con el citado documento en diciembre de ese mismo año. Sin embargo, se consideró que era insuficiente, por lo que desde enero a julio de 2014 se llevaron a cabo hasta cinco revisiones antes de que el AJEMA aprobase la versión definitiva el 16 de julio[7]. A partir de ese momento, el programa sufrió un cierto parón antes de finalizarse la definición técnica y elaborarse la Especificación del Contrato.

Ya en abril de 2019 se formalizó con Navantia la Orden de Ejecución, mientras en paralelo se negociaba con la US Navy la compra de todos aquellos componentes clave procedentes de los Estados Unidos. No olvidemos que, pese a que las fragatas F-110 tendrán un alto grado de tecnología nacional, se mantiene la colaboración entre Navantia y Lockheed Martin que tan buenos frutos ha dado en el pasado y que desde nuestra empresa de bandera esperan poder reeditar en los próximos años a pesar de los reveses sufridos en los últimos concursos internacionales, como el australiano o el estadounidense. La crisis provocada por la pandemia, que golpeó con fuerza a Navantia al impedir que su personal trabajase con normalidad, motivó a mediados de 2020 que la empresa solicitase al Ministerio de Defensa y la Armada un retraso en las fechas de entrega de las revisiones de diseño, tanto preliminar como crítica. No fue el único proyecto afectado por el COVID-19, pues los submarinos clase S-80 también acumularon nuevos retrasos por la misma razón[8].

Formas estudiadas para la futura F-110. Fuente - Navantia.
Formas estudiadas para la futura F-110. Fuente – Navantia.

Así las cosas, el 21 de mayo de 2021 fue aprobada finalmente la Revisión Preliminar del Diseño (PDR o Preliminary Design Review)[9] después de ser examinados los documentos por distintos grupos de trabajo formados por representantes del Ministerio de Defensa y de Navantia en los que se tocaron aspectos como la ciberseguridad, el sistema de servicios integrados, el espacio multimisión o el famoso “gemelo digital”, al que algún día dedicaremos un artículo íntegro. Al fin y al cabo, las fragatas F-110 serán los primeros buques de la Armada en contar con esta herramienta, que promete un importante ahorro en mantenimiento, así como minimizar los problemas mecánicos aumentando la disponibilidad de estos buques. Posteriormente, ya entre los días 21 y 22 de junio de 2022 se hizo lo propio con la Revisión Crítica del Diseño (CDR o Critical Design Review)[10], celebrándose una serie de sesiones plenarias a las que asistieron representantes del Ministerio de Defensa, la Armada y Navantia, pero también de la US Navy, así como algunos suministradores de primer nivel como Lockheed Martin, Indra, Thales, Ingeteam o Ferri. Con la aprobación de la CDR se ponía fin a la etapa de diseño después de tres años de trabajo.

Previamente, no obstante, había comenzado la construcción de los primeros bloques piloto de la F-111, concretamente en abril, oficializándose el hito durante un acto encabezado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, celebrado en Ferrol. Además, desde un año antes (mayo de 2021) se venía avanzando en la construcción tanto del edificio del Centro de Integración de Sistemas en Tierra (CIST) para las fragatas F-110[11], como en la fabricación del prototipo de mástil integrado, una de las partes más complejas del buque y que debía instalarse en el citado edificio[12]. Desde entonces, se ha seguido con normalidad con el proceso de construcción, aunque aún restan años hasta que se vea un resultado más o menos tangible, pues según el último calendario contractual, la puesta de quilla de la F-111 “Almirante Bonifaz” no se producirá hasta noviembre de 2023, mientras que la botadura está prevista para diciembre de 2024. Si no aparecen problemas en el proceso, la entrega a la Armada debería producirse en noviembre de 2026 en el caso de la primera unidad, y en agosto de 2031 en el caso de la F-115 “Barceló”.

Alternativas estudiadas de cara a la propulsión de las fragatas F-110. Fuente - Navantia.
Alternativas estudiadas de cara a la propulsión de las fragatas F-110. Fuente – Navantia.

Un escenario cada vez más preocupante

En los últimos años el diferencial militar a norte y sur del estrecho de Gibraltar no ha hecho más que reducirse. Si hace unas décadas la superioridad militar española respecto a Marruecos o frente a Argelia, especialmente en el ámbito aeronaval, era abrumadora, hoy es mucho más cuestionable, como hemos explicado en alguna ocasión[13]. Además, desde 2008 se ha venido produciendo una suerte de “tormenta perfecta”, en función de la cual se han sumado los efectos de tres fenómenos diferenciados pero que, en conjunto, han llevado a las armas españolas a su nivel más bajo en décadas.

El primero de ellos tiene que ver con los equilibrios políticos dentro de nuestro estado, frutos de una sociedad que no ha terminado de interiorizar la importancia de la Defensa. La clase política – aunque obviamente hay notables excepciones en todos los partidos – rara vez se interesa por este apartado y el desconocimiento, incluso entre los que más interés prestan, es patente. Así las cosas, resulta complicado que se llegue a acuerdos políticos respecto a un tema tan delicado, que es utilizado como objeto de campaña más que como el punto de encuentro que debiera ser. No es de extrañar por tanto que en demasiadas ocasiones sean las razones industriales – fáciles de capitalizar políticamente en razón de los empleos generados – las que marquen la Política de Defensa y no al revés. Tampoco que el nivel de gasto se haya mantenido, desde 1986 en que alcanzó su techo, en niveles mínimos.

El segundo factor, tiene que ver con la crisis de 2008 y sus consecuencias, que se han dejado notar durante más de una década y han impedido cumplir con los ciclos de planeamiento e inversión, retrasando algunos programas – las fragatas F-110 son un buen ejemplo de ello – y provocando la baja de muchos sistemas sin sustituto a la vista, con la consiguiente pérdida de capacidades. De hecho, mientras se escriben estas líneas se está dando de baja el último de los aviones de patrulla marítima P-3 Orion, quedando las aguas españolas más desprotegidas de lo que ya lo estaban.

El tercer elemento en esta terrible ecuación es ajeno a nosotros, pero nos afecta enormemente. Hablamos de la carrera armamentística entre Marruecos y Argelia y su competición por el puesto de hegemón en el norte del continente africano. Una competición que si bien tiene causas endógenas, viene auspiciada por el paso de un mundo unipolar y estable a otro en el que la competición entre potencias será la norma. En este sentido, un Marruecos que es cada vez un aliado – y cliente – más estrecho de los Estados Unidos y que cuenta con financiación procedente de Oriente Medio, es el vector utilizado para competir contra la influencia de Rusia o China en el Magreb. Como resultado, en los últimos años ambos rivales se han embarcado en toda una serie de programas de adquisiciones y modernización que han terminado por socavar la superioridad militar que mantenía España, a la vez que han dinamitado la estabilidad estratégica en la zona del Estrecho. Este término, que es propio de los Estudios Estratégicos y que hemos explicado anteriormente[14], es clave para entender lo que está por venir. Estrictamente, una situación de estabilidad estratégica es aquella en la que ninguno de los actores tiene incentivos para atacar al resto.

En este caso, mientras España mantenía una gran superioridad, Marruecos no tenía ningún aliciente para buscar por la vía militar objetivos como, por ejemplo, la anexión de las ciudades autónomas. Hizo un intento muy tenue durante la crisis del islote de Perejil, en julio de 2002, convenciéndole la demostración de fuerza española de que por ese camino no iba a llegar a ningún sitio. Desde entonces, ha venido librando una campaña creciente en la zona gris, a la vez que invertía en sus Fuerzas Armadas. Como resultado, hemos llegado a una situación en la que Marruecos tiene cada vez menos que temer de la respuesta española y, como consecuencia, más incentivos para optar por una solución militar. Esto, obviamente, no supone obligatoriamente que desde Rabat vayan a ordenar invadir Ceuta y Melilla, pero sí cambia el escenario y complica las opciones españolas sobremanera, como también lo haría una guerra abierta entre Marruecos y Argelia, algo que dista mucho de ser imposible[15].

Lo más perentorio, no obstante, no tiene que ver con la posibilidad de una guerra, sino con la pérdida por parte española del control sobre las aguas del eje Baleares-Estrecho-Canarias[16], nuestra principal preocupación por mucho que pongamos el acento en las misiones multinacionales y en la defensa colectiva. Por fortuna, esto es algo que ya ha comenzado a cambiar con documentos como la Directiva de Política de Defensa 2021[17] y el Concepto de Empleo de las Fuerzas Armadas 2021 (CEFAS 2021), en los que se habla de la “búsqueda de “un grado más razonable de autosuficiencia estratégica y resiliencia nacional” y la consideración de “las amenazas no compartidas” – aquellas que son percibidas y deben ser afrontadas por España de manera autónoma[18].

Desde hace años, el diferencial militar entre España por una parte y Marruecos y Argelia por otra, no ha dejado de decaer. Fuente - Fuerza Naval.
Desde hace años, el diferencial militar entre España por una parte y Marruecos y Argelia por otra, no ha dejado de decaer. Fuente – Fuerza Naval.

Pese a ello, la cruda realidad es que mientras nuestros vecinos se arman e invierten cantidades ingentes en dotarse de nuevas capacidades, España no ha hecho sino renunciar a algunas críticas y que llevará años recuperarlas, dado el diferencial de tiempo existente entre la toma de conciencia del problema, la aprobación de las medidas destinadas a paliar la situación y el plazo necesario para implementarlas. Algo incomprensible para un país por cuyas costas pasan algunas de las rutas marítimas más transitadas e importantes del Mundo, varios de los cables submarinos de los que depende la comunicación entre Europa y América o los ductos submarinos de los que depende nuestro abastecimiento energético, entre muchas otras cosas[19] – no olvidemos que hay disputas abiertas con Marruecos respecto a las Zonas Económicas Exclusivas –[20].

Con todo, nuestros vecinos del Sur no son la única fuente de preocupación. Como sabemos, en los últimos años la Armada Rusa ha reforzado notablemente su presencia en el Mediterráneo, recuperando un remedo de lo que fuera la 5ª Eskadra soviética. Además, ha aumentado la inversión en su arma submarina, dotándose de buques modernos y capaces. Así, pese al varapalo en cuanto a credibilidad que ha supuesto la guerra de Ucrania, en la que ha perdido al buque insignia de la Flota del Mar Negro, sus argumentos en el ámbito submarino siguen siendo considerables. Además, incidentes como el ataque al gasoducto Nord Stream, que se sospecha podrían ser obra de elementos del 29º GUGI de la Flota del Norte, aunque la atribución sea imposible, nos obligan a mantenernos más alerta si cabe. No en vano, en una época en la que las mejoras en cuanto a ISR (Intelligence, Surveillance and Reconnaissance o Inteligencia, Búsqueda y Reconocimiento) debidas a la proliferación de aviones de patrulla, drones y satélites tanto militares como comerciales, será bajo la superficie en donde las fuerzas navales intenten hacer su trabajo, ya que es allí en donde tienen más garantías de éxito.

Todo lo anterior, en conjunto, obliga a España a reaccionar con premura y de forma contundente, especialmente en el dominio marítimo y, en particular, en todo lo relacionado con la guerra submarina y antisubmarina. Para ello deberá dotarse de nuevos aviones de patrulla marítima tanto tripulados como no tripulados, aumentar la serie S-80 o buscar un complemento a estos – pues cuatro unidades son francamente insuficientes –, quizá también instalar sistemas de escucha submarina en puntos clave de nuestras aguas y puede que, aprovechando la MLU de las F-100, dotarlas de un sonar remolcado aunque sea menos capaz por razón de la reserva de espacio y peso disponible que el de las fragatas F-110. Además de todo esto, tendrá que llevar a buen puerto el programa F-110, pues de ellas y de su suite antisubmarina dependerá buena parte capacidad de la Armada para patrullar bajo la superficie en las próximas décadas.

Argelia cuenta en la actualidad con ocho submarinos. De estos, los más modernos 636M y 636.1 tienen capacidad de ataque a tierra gracias a sus misiles de crucero Club-S.
Argelia cuenta en la actualidad con ocho submarinos. De estos, los más modernos 636M y 636.1 tienen capacidad de ataque a tierra gracias a sus misiles de crucero Club-S.

Fragatas F-110, entre la continuidad y la revolución

Antes de entrar en materia y abordar de lleno el tema antisubmarino, creemos conveniente dedicar siquiera unas líneas a hablar tanto del concepto de buque elegido para el programa F-110 como de sus principales características técnicas y las novedades que aportan frente a las F-100, a las que complementarán hasta que estas últimas sean apartadas del servicio, a mediados de siglo.

El título elegido para este epígrafe no es fruto del azar. A simple vista, la futura clase Bonifaz no es demasiado diferente de las F-100 o de cualquier otra fragata botada entre finales del S.XX y principios del S. XXI. Sus líneas son quizá algo más limpias, especialmente en la cubierta de proa y en la superestructura, pero por lo demás hay más similitudes que otra cosa. Pese a ello, es un buque muy diferente de sus predecesores, tanto por el tipo de propulsión elegida como por el radar SPY-7 que irá instalado en el mástil integrado, la inclusión de un “gemelo digital” o las capacidades superlativas de su suite antisubmarina, todo lo cual nos habla de un buque de una generación muy diferente.

Las fragatas F-110, según rezan todos y cada uno de los folletos y presentaciones publicados hasta la fecha, se ha diseñado para operaciones oceánicas y en ambiente litoral, para funcionar con una dotación reducida, beneficiarse de un bajo coste de operación y de apoyo al ciclo de vida, contar con un alto nivel de supervivencia, capacidad modular y una gran polivalencia, prometiendo ser el buque perfecto, al menos sobre el papel. Para ello, además de recurrir a la automatización, que permitirá reducir su tripulación en 65 almas respecto a las F-80, dispondrá de un espacio multimisión con capacidad modular, en línea con buques de otras marinas, como las Type 26 de BAE Systems, las SIGMA 11515 de DAMEN o las FTI (Frégate de Défense et d’Intervention) de Naval Group e integrará sensores antiaéreos y equipos de guerra electrónica o armamento antibuque de primer nivel, a pesar de que su función principal será la de buque antisubmarino.

El espacio multimisión en las fragatas F-110. Fuente - CF José María Riola.
El espacio multimisión en las fragatas F-110. Fuente – CF José María Riola.

Sobre el mástil integrado, su viabilidad comenzó a estudiarse ya en 2012, adjudicándose para ello un contrato de 1,69 millones de euros a Indra y Navantia[21]. Posteriormente, se concedería un nuevo contrato de 135,3 millones de euros a la UTE PROTEC 110, formada por ambas empresas, destinado al desarrollo e integración de sensores en el mástil y el sistema de combate SCOMBA, que sufriría varias modificaciones para añadir nuevas capacidades, desde la integración de ametralladoras a la de un segundo radar de navegación comercial, a la integración del UAV ScanEagle o la dirección del lanzamiento de torpedos entre otros[22]. Permitirá, en una estructura que ofrece mucha mayor discreción que otras como las que montan las F-100, integrar desde los interrogadores IFF al pararrayos y de los equipos de guerra electrónica a los de comunicaciones, posicionamiento o las antenas del radar SPY-7. Este es, obviamente, la joya de la corona, aunque no nos extenderemos pues hay un artículo en preparación al respecto.

Mástil integrado de las fragatas F-110. Fuente – Navantia.

Además de esto, está el famoso “gemelo digital”, que permitirá que los ingenieros de Navantia gestionen los sistemas críticos de la plataforma desde las instalaciones de la empresa, prestando apoyo a la tripulación en caso de necesidad. Además, hará posible que en todo momento los buques estén perfectamente monitorizados, adelantándose a los posibles problemas mecánicos gracias al mantenimiento predictivo. Esto, a su vez, aumentará no solo la fiabilidad, sino la disponibilidad de los buques, aspecto crucial dado que solo serán cinco – frente a seis F-80 – y por el momento no hay perspectiva de que esto cambie.

En resumen, aunque en principio su apariencia sea ciertamente convencional, sin soluciones estéticamente llamativas como las proas invertidas o los multicascos, las fragatas F-110 serán buques muy superiores a los de la anteriores generación, incorporando para ello tecnologías de vanguardia.

El gemelo digital de las F-110. Fuente - Revista General de Marina.
El gemelo digital de las fragatas F-110. Fuente – Revista General de Marina.

Las capacidades antisubmarinas de las fragatas F-110

Ahora sí, después de esta larga pero necesaria introducción, entramos de lleno a explicar cuáles serán los componentes de la suite antisubmarina de las futuras fragatas F-110 y, en base a ellos, sus capacidades. Para ello, y en primer lugar, enumeraremos los componentes del conjunto ASW, responsabilidad en su mayor parte de la española SAES y de la francesa Thales. Posteriormente, explicaremos lo que se conoce sobre ellos, teniendo en cuenta que mucha de la información y por razones obvias, no es pública. Lo que sí se sabe, es que la inversión destinada a sonares supera los 160 millones de euros, pues ese es el montante del contrato suscrito entre Navantia y Thales[23].

Sonar de casco BlueMaster (UMS 4110)

El sonar cilíndrico de proa BlueMaster (UMS 4110) es parte de la familia de sónares de casco ofertada por el gigante francés Thales, siendo la opción más potente de una gama en la que también se encuentran el BlueHunter (o KINGKLIP Mk2) utilizado por las corbetas Gowind o por las futuras fragatas francesas FDI (Frégate de Défense et d’Intervention) y el BlueWatcher (UMS 4120) instalado en la fragata francesa “Surcouf” y en varias corbetas adquiridas en los últimos años por distintas marinas asiáticas[24]. En total, en los últimos años, han entregado a la nada desdeñable cifra de más de 150 unidades, lo que da idea del nivel de aceptación que tienen en el mercado.

Pese a ser un diseño original de la francesa Thales Group, gracias a un programa de Transferencia de Tecnología (ToT) suscrito con la española SAES – de la que Thales participa, ligando ambas industrias – será fabricado en España. No es el único aspecto en el que las dos empresas colaboran, pues el acuerdo permitirá a SAES ser la responsable de la integración de la suite sonar al completo, además de participar en el desarrollo de algunas funciones del software de procesamiento sonar y los servicios de puesta a punto, pruebas y entrenamiento, para lo cual ha debido realizar una importante inversión económica. Además, gracias al contrato suscrito, tecnología clave de acústica submarina será transferida a la industria española, siendo especialmente importante la relacionada con el sistema de comunicación digital submarino TUUM-6 y los sensores acústicos.

La selección del sistema francés, por encima de otras posibilidades como L3Harris (Edo Corporation) – recordemos que se encargó del sonar cilíndrico de proa de los submarinos S-80, pariente a su vez de los instalados en los Arleigh Burke[25] – se llevó a cabo en 2019, después de varios años de conversaciones con el fabricante galo[26]. Tenía toda la lógica tanto operativa como industrial, pues como hemos dicho, Thales posee parte del capital de SAES, lo que facilita unas transferencias de otra forma difíciles de conseguir. Además, España lleva décadas utilizando los productos de la firma francesa, sus sistemas de sonar están en servicio o han sido elegidos por las principales marinas aliadas de España (Estados Unidos[27], Francia, Reino Unido, Italia…) y en todos los casos han demostrado unas capacidades sobresalientes. Así pues, las fragatas F-110 serán asimilables en todo a las FREMM ASW, quizá los mejores buques antisubmarinos a día de hoy, ya que han recurrido a sistemas similares, o a las futuras fragatas clase Constellation de la US Navy.

Respecto a su construcción, SAES se encargará de la fabricación completa de los transductores, el ensamblaje e integración de todos ellos formando el sonar cilíndrico, las pruebas de aceptación y la entrega al astillero de cada uno de los cinco sonares, todo ello siguiendo el Plan de Formación acordado con la empresa Thales.

BlueMaster (UMS-4110) de Thales
BlueMaster (UMS-4110) de Thales. Fuente-Clien.net.

Este sonar proporcionará a las fragatas F-110, según la empresa diseñadora[28], la capacidad de detectar, localizar y clasificar submarinos tanto en estados de mar agitados como en aguas poco profundas. Puede operar simultáneamente en dos canales activos, uno para la guerra antisubmarina y otro para la búsqueda de obstáculos, además de contar con canales pasivos dedicados únicamente a la escucha o al seguimiento de torpedos[29]. Se asegura que es particularmente eficiente a la hora de detectar submarinos en condiciones difíciles, como pueden ser las aguas restringidas, así como que los efectos de la reverberación son muy limitados, evitando falsos positivos o que las señales queden enmascaradas. Además, ha sido diseñado – más tarde hablaremos de ello – de forma que es totalmente interoperable con el sonar remolcado CAPTAS-4, aprovechando las ventajas que ofrece el multiestatismo[30]. Para ello, trabaja en modo activo en frecuencias de entre 4.1 y 6.1 kHz, con una longitud de pulso superior a los 4 s y modos FM, CW y COMBO. En el caso de trabajar en pasivo, la frecuencia oscila entre 1 y 6.1 kHz. Todo lo anterior le permite distancias de detección de más de 35 km en condiciones normales, aunque ya sabemos que la guerra antisubmarina es muy compleja en este aspecto y en determinadas condiciones el estado de la mar o la pericia del enemigo logran reducirlas por muy buenos que sean los equipos y por muy preparadas que estén los operadores.

Suite de sonar de las fragatas F-110. Fuente – Thales.

Sonar remolcado CAPTAS-4 Compact

Al igual que el sonar de proa UMS 4110, el sonar remolcado UMS 4200 CAPTAS de Thales Underwater Systems ha sido también un gran éxito de ventas. Disponible en tres variantes (CAPTAS-1, CAPTAS-2 y CAPTAS-4), con distintas capacidades y tamaños, la empresa gala ha logrado colocar en los últimos años más de 80 sistemas[31]. Entre los contratos más significativos, además de obviamente los logrados con la Marine Nationale francesa, están los de las Type 23 y Type 26 británicas, las T-23 chilenas y por supuesto, las futuras fragatas clase Constellation norteamericanas[32].

El sonar remolcado de profundidad variable CAPTAS-4 es un viejo conocido de estas páginas, pues tiempo atrás Federico Supervielle Bergés ya le dedicó un artículo específico[33] en el que además explicaba los fundamentos de la detección acústica submarina. Se trata de un sistema que funciona en bajas frecuencias y en modo dual (activo y pasivo). Cuenta, al menos nominalmente, con un alcance de hasta 150 kilómetros, en referencia a la segunda zona de convergencia en el océano Atlántico[34], lo que no quiere decir que sea capaz de detectar submarinos a esas distancias en otras condiciones. Además, y según el fabricante, es muy adecuado para la detección de submarinos modernos de motor diésel en entornos de aguas litorales. Para ello, el CAPTAS-4 dispone de modos activo, pasivo y combinado, así como funciones de análisis de las emisiones captadas y de alerta de torpedos. Su límite operacional declarado llegaría con estado de mar 6 (muy gruesa, de cuatro a seis metros de ola), pudiendo largar el cable de antena a profundidades de más de 200 metros en caso de considerarlo necesario sus operadores. Teniendo en cuenta las cotas operativas de los submarinos modernos y la anchura de los canales sonoros, esto debería permitir monitorizar una parte nada desdeñable del entorno submarino.

CAPTAS 4 Compact. Fuente - Thales.
CAPTAS 4 Compact. Fuente – Thales.

En el modo de operación activa, el sonar CAPTAS 4 cubre un rango de frecuencias entre 0,95 y 2,1, mientras que en el modo pasivo, estas van de 0,1 a 2 KHz, lo que garantiza un gran alcance pues este es mayor cuando menor lo sea la frecuencia y viceversa. El cable de remolque y el sistema de manipulación han sido diseñados para minimizar los problemas debidos a las capas superficiales. Por último, se recurre a algoritmos sofisticados para hacer frente a las condiciones de reverberación de las aguas costeras poco profundas, como con el sonar proel.

El sonar CAPTAS 4 estándar (UMS 4249) mide 2x1x1,2 (LxHxW) metros con un peso de 1250 kg. La matriz remolcada tiene 90 metros de largo y 85 mm de diámetro con un peso combinado de 2.490 kg. El sistema de manipulación ocupa 6,4×2,1×4,4 (LxHxW) metros con un peso de 15.000 kg. El UMS 4249 utiliza una matriz de líneas verticales omnidireccionales de cuatro anillos inundados libres (FFR). El cable de remolque pesado mide 264 metros de largo y el cable ligero de 500 metros de largo. El sonar de matriz remolcado se puede desplegar o recuperar en 20 minutos y tiene una velocidad máxima de remolque de 30 nudos[35].

En el caso español se ha optado por la versión compacta del CAPTAS-4 (S2807), presentada en Euronaval 2016[36]. Esto implica una reducción del peso total del conjunto del orden del 20%, así como de casi el 50% en el caso del espacio requerido para su instalación y operación respecto de la variante ordinaria[37], lo que supone pasar de 84 a 45 metros cúbicos. Dicho de otra forma, han logrado que el CAPTAS-4 ocupe el mismo volumen que su hermano pequeño, el CAPTAS-2, con la vista puesta en su instalación en fragatas del orden de las 4.000 toneladas (no entraremos en el manido debate acerca de si las F-100, las F-100 o las FREMM merecen ser catalogadas como fragatas o, más bien, como destructores). Otro aspecto interesante, es que el cable del CAPTAS-4 puede largarse y recogerse sin necesidad de intervención humana, pues no es necesario que haya operadores en el compartimento de estiba, lo que ayudará en el objetivo de reducción de personal a bordo de las fragatas F-110.

Comparativa sónares CAPTAS. Fuente - Thales.
Comparativa sónares CAPTAS. Fuente – Thales.

Sistema BlueScan

La francesa Thales es también la encargada de suministrar el sistema de procesamiento de señales multiplataforma BlueScan[38], capaz de gestionar los grandes volúmenes de información procedentes tanto del sonar de casco como del remolcado e incluso del sonar calable de los helicópteros embarcados. Todo ello con la intención de facilitar al operador una visión completa de la situación acústica en tiempo real.

Según el fabricante, BlueScan se aprovecha de los avances en cuanto a Inteligencia Artificial y Big Data para ofrecer una ventaja táctica a las fuerzas navales. Es decir, que es que es capaz de analizar cada señal que recibe de los distintos sensores en tiempo real, procesarla discriminando sus diferentes características, compararla con aquellas guardadas en sus bibliotecas y en su caso, mostrar los resultados en la pantalla del operador.

Como curiosidad, es el nombre que el fabricante galo ha elegido para un juego de móvil sobre guerra antisubmarina realizado en colaboración con la empresa Rubika[39].

Thales-BlueScan. Fuente - Thales
Thales-BlueScan. Fuente – Thales

Sistema de Procesamiento Acústico de Sonoboyas (SPAS)

Como sin duda nuestros lectores saben, pues lo explicamos a propósito de los sistemas de detección de los submarinos clase S-80, la empresa cartagenera SAES es la única compañía española capaz de desarrollar capacidades sonar y de acústica submarina en España. Con una amplia presencia internacional, que ha consolidado en los últimos años, es también parte imprescindible en los grandes programas navales españoles. Así, en el caso de las fragatas F-110 y más allá de la construcción del sonar de casco tras el acuerdo con Thales y la cesión de las tecnologías asociadas, aporta además varios de los productos de desarrollo propio que han logrado hacerle un hueco en el mercado exterior. De entre todos ellos, destaca en primer lugar el Sistema de Procesamiento Acústico de Sonoboyas, algo en lo que los ingenieros de SAES tienen gran experiencia, pues han montado sistemas SPAS en los aviones P-3B/M Orion, los helicópteros SH-60 LAMPS o las corbetas de la clase Visby, entre otros.

Subsistemas de la suite sonar de las fragatas F-110. Fuente - SAES.
Subsistemas de la suite sonar de las fragatas F-110. Fuente – SAES.

El sistema SPAS es una herramienta sencilla e intuitiva de operar, cuyas principales capacidades y componentes detallaremos a continuación. Cabe señalar que algunas de ellas, como los potentes algoritmos de detección, identificación, seguimiento, clasificación y análisis, el sistema de predicción de prestaciones sonar y otras herramientas y ayudas al operador, son únicas y exclusivas de este sistema, diferenciándolo de otros sistemas similares y situándolo a la vanguardia en el mercado. En el caso de la F110, el subsistema acústico se compone de dos principales componentes, a saber:

  • Sistema Acústico de Sonoboyas (SAS): será el encargado de gestionar todas y cada una de las funciones relacionadas con las sonoboyas empleadas no solo por las fragatas, sino también por los helicópteros embarcados. Entre ellas:
    • La integración en el Sistema de Comando y Decisión SCOMBA (SCDS) utilizado por las fragatas F-110 del Conjunto Receptor Acústico (ARS) de las fragatas (también proporcionado por SAES), lo que permitirá la comunicación con las sonoboyas con visibilidad directa (LOS). El control, procesamiento y análisis de los datos recogidos por las sonoboyas, tanto activas como pasivas. La generación de detecciones y el seguimiento de los posibles contactos. Proporcionar datos de sonoboyas tipo ANM y BT para la predicción del rendimiento. La grabación y extracción de datos acústicos (digitales y de audio), para su posterior impresión y reproducción, así como la extracción de datos con fines de entrenamiento y/o análisis de inteligencia de segundo nivel en un centro de análisis específico. La generación de audio.
    • Servir como sistema de combate y entrenamiento autónomo.
  • El sistema de comunicaciones L3Harris AN/SRQ-4[40]: permitirá integrar el receptor de sonoboyas del helicóptero embarcado en el SCDS. De esta forma, el AN/SRQ-4 se conectará con el sistema SCOMBA para permitir que el Sistema Acústico de Sonoboyas (SAS) extraiga información de las sonoboyas lanzadas por la aeronaves y, en su caso, les envíe comandos.

Entre las capacidades del SAS, conviene destacar las siguientes:

  • La integración completa con el sistema SCOMBA, de forma que en el CIC del buque tengan en todo momento cada dato relativo a los contactos, su clasificación, la predicción sobre sus futuros movimientos, el estado de las sonoboyas y los objetos a seguir o los datos de audio.
  • La grabación de datos: toda la información táctica generada, así como los datos adquiridos por las distintas sonoboyas durante la misión ASW se almacenan en un equipo grabador digital compatible con la norma STANAG 4283. El objetivo pasa por poder analizar y confirmar en tierra los contactos detectados durante la misión, así como poder detectar otras amenazas que pudieron pasar desapercibidas. La labor de análisis post-misión es primordial en labores de inteligencia acústica con el fin de mejorar y actualizar la base de datos de amenazas (ACINT).
  • La configuración remota de las sonoboyas.
  • La detección automática y el seguimiento de los contactos: Cuando una o varias de las sonoboyas desplegadas detectan una posible amenaza, el sistema SPAS alerta al operador indicándole qué sonoboya ha realizado la detección. Estos mecanismos se basan en una base de datos de firmas acústicas y determinados criterios de detección, los cuales pueden ser consultados y modificados por el operador durante la misión. Entre las herramientas de ayuda a la localización, cabe citar: Target Motion Analysis (TMA), Filtro de Kalman, CPA (Closest Point of Approach), la posibilidad de establecer contactos manuales generados por el operador y el Cross Fixing Automático (CFA).
  • El entrenamiento a bordo, tanto integrado con otros elementos de detección instalados en las fragatas como de forma aislada.
  • Multiestatismo entre sonoboyas: Activo y Activo-Pasivo en baja frecuencia.

Para la detección, el sistema SAS instalado en las fragatas F-110, al igual que los que la empresa ha instalado en otros buques y aeronaves anteriormente, permitirá distintos modos de análisis en función del tipo de sonoboya desplegada:

  • Análisis en banda ancha: muestra los resultados, para cada sonoboya pasiva direccional, en presentaciones Bearing/Time/Amplitude (BTAI) y Bearing/Amplitude. Además, y para facilitar las tareas de localización de amenazas, el sistema integra el procesado en banda ancha sobre un conjunto de sonoboyas pasivas direccionales seleccionadas por el operador, mostrándolo en un plot de energía pasivo.
  • Análisis en banda estrecha: se presentan los resultados para cada sonoboya pasiva en presentaciones frecuencia/tiempo (LFI), frecuencia/amplitud (ALI) y marcación/frecuencia (BFI).
  • Análisis de transients: mostrando los resultados, para cada sonoboya pasiva, en presentaciones frecuencia/tiempo (LFI).
  • Análisis Demon y Doble Demon: presentando los resultados para cada sonoboya pasiva del análisis Demon en presentación frecuencia/tiempo (LFI) y del análisis Doble Demon en presentación frecuencia/frecuencia (portadora/análisis).
  • Procesado de pings CW y FM monoestáticos y multiestáticos (para sonoboyas activas direccionales): el sistema SPAS emite y procesa pings del tipo CW, FM Up, FM Down y COMBO, tanto en modo monoestático como multiestático. El resultado de los pings monoestáticos se muestran en presentaciones Bearing/Range (BRI), Doppler/Range (DRI) y Amplitude/Range (ARI). En multiestatismo, el Subsistema Acústico SPAS integra el procesado del ping multiestático asociado a un grupo de sonoboyas activas configuradas por el operador, el resultado de este procesado se muestra sobre un plot táctico multiestático, favoreciendo la localización del contacto con una alta precisión.
Componentes del sistema SAS. Fuente - SAES.
Componentes del sistema SAS. Fuente – SAES.

Sistema de gestión acústica (AMS)

Más importante si cabe que el sistema que permite procesar los datos enviados por las sonoboyas será el AMS (Sistema de Gestión Acústica o Acoustic Management System) de las futuras fragatas F-110 de la Armada. En alguna ocasión hemos explicado, por ejemplo a propósito de los S-80, que más importante que una gran capacidad de detección (es decir, de obtención de datos en bruto), es disponer de una librería de señales que permita la comparación entre lo recogido por los sensores y las emisiones captadas anteriormente, sea en otras misiones del propio buque, sea por parte de otros buques de superficie y submarinos. Es aquí en donde entra el citado Sistema de Gestión Acústica, que tendrá las siguientes funcionalidades:

  • Clasificación de las detecciones proporcionadas por SBY y sonares (HMS y VDS): los contactos detectados podrán compararse con una base de datos de inteligencia (ACINT) para fines de clasificación. Los datos de clasificación se almacenarán en una base de datos compatible con la información procedente de otras plataformas españolas como el submarino S-80. Esta compatibilidad y posibilidad de trabajar ACINT (Acoustical Intelligence o Inteligencia Acústica) de distintas plataformas será posible gracias a la comunalidad del software de clasificación proporcionado por SAES. La empresa, además, está desarrollando a su vez la herramienta de explotación de datos de inteligencia acústica, EDIA.
  • Localización de áreas probables de detección de contacto mediante PEFP (Passive Energy Fusion Plot) y AEFP (Active Energy Fusion Plot): estos gráficos se generan a partir de datos de modelos de propagación acústica y detecciones recibidas de SAS, fusionándose en AMS con la energía pasiva y activa recibida de SS (Suite Sonar), respectivamente. AMS permitirá al operador acústico generar seguimientos acústicos a partir de estos PLOTs.
  • Gestión de los datos ANM y batimétricos recibidos del Sistema Acústico de Sonoboyas (SAS): proporcionados por el procesamiento de las sonoboyas, y los datos batimétricos adquiridos desde la unidad OS Bathy. Estos datos serán almacenados en una base de datos gestionada por AMS. 
  • Operación multiestática entre SBY y sonar VDS del barco propio:
  • Creación de redes multiestáticas.
    • Gestión de las sonoboyas pertenecientes a la red multiestática.
    • Sincronización del procesamiento de las sonoboyas con la emisión de pings.
    • Predicción de prestaciones monoestático y multiestático para encontrar la mejor configuración de red para la detección utilizando modelos de propagación acústica monoestáticos y multiestáticos
    • MSP (gráfico multiestático) generado a partir de la operación multiestática.
  • Grabación de datos de Audio recibidos por la suite de sonares durante la misión.

Además, y como ocurría con el SAS, el AMS también permitirá que los operadores acústicos reciban formación sobre estas funcionalidades. 

  • Integración con SCOMBA: contactos, clasificación, predicción, estado, audio…
  • Integración con Sonar Suite (ISS): contactos, clasificación, grabación…
  • Procesamiento de señales de sonoboyas, sónares VDS y HMS para generación ACINT.
  • Gestión de ACINT.
  • Gestión de datos ambientales: batitérmicos, ruido ambiente, fondo, estado de la mar…
  • Fusión de mapas de energía: VDS+HMS+Sbys
  • Multiestatismo Sbys – O/S VDS
  • Herramientas de planificación multiestática.
Componentes del sistema AMS de las fragatas F-110. Fuente - SAES.
Componentes del sistema AMS de las fragatas F-110. Fuente – SAES.

Otro aspecto muy interesante del AMS es su capacidad para fusionar los plots de energía y representar la información sobre el plot geográfico del buque, tal y como se muestra en las imágenes que podéis encontrar más abajo. De esta forma, los niveles de energía se fusionarán con el resto de información táctica (detecciones, seguimientos, herramientas…) y se mostrarán en una escala de tonos de color:

  • Naranja para las detecciones de las sonoboyas;
  • Verde para los sónares (HMS y VDS) y;
  • Azul para los eventos de multiestatismo VDS-VDS.

Esta capacidad se implementa a través de las herramientas Passive Energy Fusion Plot (PEFP) y Active Energy Fusion Plot (AEFP).

Más interesante si cabe es la capacidad de funcionar en diversos modos, incluyendo el tradicional monoestático, el biestático y el multiestático, que es sin duda el futuro en lo que a detección acústica submarina se refiere. Dado que no todo el mundo ha de saber qué es cada uno de ellos, podríamos resumirlos grosso modo, como sigue:

  • Monoestático: la transmisión y la recepción del eco ocurren a bordo de la misma unidad (equipo de sonar). Dos o más sistemas monoestáticos que actúan independientemente entre sí en una misma área de operaciones se denominan multi-monostáticos. Los sistemas pueden compartir contactos de nivel de comando a través de enlaces existentes, como Link 11.
  • Biestático: se utiliza cuando una unidad naval o aérea transmite energía acústica (por ejemplo, sonar, sonoboya, carga explosiva…) mientras que una segunda se encarga de recibir los ecos del objetivo generados por la transmisión. Dos o más sistemas biestáticos que actúan independientemente unos de otros en una misma área de operaciones se denominan multi-biestáticos.
  • Multiestático: en este caso, una o más unidades transmiten y otras unidades (incluyendo posiblemente las unidades transmisoras) reciben los ecos generados por dichas transmisiones. Mediante un enlace de comunicaciones comparten datos de contacto de bajo nivel para su fusión, que se lleva a cabo mediante un motor de procesamiento de sonar multiestático, por ejemplo). 

La siguiente tabla muestra las combinaciones entre sonares y sonoboyas trabajando en los modos mono-estáticos y multi-estáticos:

Fuente – SAES.

En el caso de las fragatas F-110, al estar todos los procesadores instalados sobre una misma plataforma se simplifica el multiestatismo ya que se dispone de la misma referencia temporal y las comunicaciones son cableadas -a excepción lógicamente de las sonoboyas, que en cualquier caso se reciben a través del enlace de datos-.

No olvidemos que por simple que parezca sobre el papel, desde el momento en el que en lugar de un sensor son dos o más los implicados en la ecuación, a lo que se suma el propio sistema de gestión acústica, el intercambio de mensajes entre todos ellos se complica y entran en juego nuevos problemas como las latencias, la adaptación de los procesos a otras formas de onda, etc. Con todo, las F-110 serán capaces de aprovechar al máximo las principales ventajas del multiestatismo, que podríamos resumir en:

  • Reducción de las emisiones acústicas
  • Mejora en la localización y clasificación de los contactos
  • Un aumento en la cobertura espacial, que va más allá de la que pueden proveer cada uno de los sistemas por separado.
  • Mantiene encubiertas las plataformas sólo receptoras (RO), pues se pueden utilizar aquellas mejor situadas -o prescindibles- para emitir pings, mientras que se mantienen en escucha las más valiosas como la propia fragata.
  • Aunque el sonar monoestático (RT) pueda recibir el eco del peor aspecto del contacto, otros receptores recibirán el eco procedente de un mejor aspecto, lo que permitirá formar una imagen óptima del mismo.

Todo lo cual proporcionará a las fragatas F-110 unas capacidades a la hora de localizar a los submarinos enemigos, sin parangón en la historia de la Armada y que nada tendrá que envidiar a las marinas de nuestro entorno.

Representación gráfica de los datos obtenidos por múltiples sensores aprovechando las ventajas del multiestatismo. Fuente - SAES.
Representación gráfica de los datos obtenidos por múltiples sensores aprovechando las ventajas del multiestatismo. Fuente – SAES.

Otros sistemas y tecnologías relacionados con la guerra antisubmarina y las fragatas F-110

El campo eléctrico submarino producido por un buque, puede ser detectado con un alcance comparable a cualquier otra firma de influencia de un buque[41]. Es por ello por lo que se ha confiado también a SAES el control de la firma de campo eléctrico, tanto estática como alterna, algo que se viene realizando desde la fase de definición del buque.

Durante esta, se identifican las fuentes del campo eléctrico, que para un buque de superficie son básicamente las corrientes generadas por el sistema ICCP (Protección Catódica por Corriente Impresa), los elementos de diferente material en contacto con el agua y cualquier elemento rotatorio que sea capaz de radiar una firma eléctrica alterna.

Una vez identificadas las fuentes, se procede a estimar la firma eléctrica que genera cada una de ellas, tanto por separado como de manera conjunta. Además, para el control de firma eléctrica alterna es necesario identificar las frecuencias principales de las máquinas rotativas con capacidad de radiar campo eléctrico alterno. Posteriormente, con el objeto de controlar y mitigar la firma eléctrica, se establecen índices de criticidad de cada fuente y acciones de mitigación y seguimiento de cada una de ellas en función del nivel de dicho índice, tal y como se representa en el esquema que compartimos a continuación.

Además de lo anterior, en julio 2021, Thales comenzó la producción, en virtud de un contrato firmado en diciembre de 2019, del sistema de comunicación submarina TUUM-6, uno de los componentes del conjunto integrado de sonares y sistemas acústicos que montarán las fragatas F-110[42]. A diferencia de otros sistemas, licenciados a terceros, en este caso será la propia Thales España la que se encargue de la fabricación en sus instalaciones de Leganés.

Por otra parte, para materializar la construcción del sonar de casco, aunque esto no tiene que ver con las capacidades de las F-110, sino más bien con los retornos industriales, se ha construido en La Palma una nueva instalación de 400 metros cuadrados entre junio de 2020 y mayo de 2021, culminándose la instalación de equipos en marzo de 2022. En dicha instalación se fabricarán los arrays, cada uno de ellos con sus 480 transductores, agrupados cada uno en 5 half-staves de 96 unidades.

La nueva planta dispone de una grúa puente de 16 t, un tanque acústico de 10×8 metros con otros 8 de profundidad y distintas áreas para fabricación, almacenamiento o medición. Si todo va según lo planteado, podrán fabricar hasta 15 transductores a la semana, aunque la capacidad podría incrementarse hasta los 30 de ser necesario.

Lo importante de esta instalación, hablando de los intereses de España, es que son muy pocas las empresas en el mundo capaces de producir este tipo de componentes, con lo que se abre la oportunidad de capitalizar la inversión no solo produciendo para cubrir las necesidades de la Armada, sino para los contratos que SAES pueda conseguir en el futuro en el exterior.

Plano de la nueva planta de SAES en La Palma. Fuente – SAES.

Helicóptero embarcado

Una fragata como las futuras F-110 tiene, como se deriva de todo lo que hemos ido explicando, una importante capacidad en base a sus propios sensores, en lo que concierne a la localización de submarinos que puedan estar operando en su entorno. Ahora bien, no puede prescindir del elemento aéreo que le proporciona no solo una mayor cobertura, sino la posibilidad llegado el caso de investigar los contactos más sospechosos y, de ser necesario, incluso atacarlos con torpedos lanzados desde el aire

En relación con esto, las fragatas F-110 emplearán de inicio un helicóptero MH-60R supuestamente como antesala de los futuros NH90 HSPN ASW, que podrían no llegar nunca. Es precisamente debido a los retrasos de Airbus que la Armada se ha visto obligada a recurrir nuevamente a los Estados Unidos -aunque esta siempre ha sido su preferencia, que nunca han escondido- para adquirir ocho helicópteros Sikorski MH-60R, recambios y numeroso equipo, entre el que se incluyen cuatro sonares calables, así como diversos tipos de sonoboyas, todo ello por 950 millones de dólares[43].

Los “Romeo” son helicópteros embarcables polivalentes, propulsados por dos motores General Electric T700-GE-401C cada uno de ellos con 1.800 caballos. Aunque su primer vuelo data de julio de 2001 y su primer despliegue operativo se llevó a cabo en enero de 2009, no ha dejado de actualizarse, ni de mejorar aspectos como la aviónica o el sistema de misión, proporcionados por Lockheed Martin. Así, el cockpit cuenta con cuatro pantallas a todo color de 8×10 pulgadas (20,3 x 25,4 cm). La suite de comunicaciones es la AN/ARC-210 de Rockwell Collins, mientras que Northrop Grumman se ha encargado de proporcionar el sistema de navegación dual (INS/GPS) LN-100G[44]. Entre los múltiples sensores se cuentan un FLIR Raytheon AN/AAS-44C(V) y un radar Telephonics AN/APS-147 o AN/APS-153(V). También incluye diferentes sistemas de contramedidas.

Para lo que aquí nos importa, tanto su elección como la de su sonar calable permitirá a la Armada seguir interactuando con las de los principales aliados en igualdad de condiciones durante muchos años. No en vano desde la US Navy a la Royal Australian Navy o la Marine Nationale francesa, son muchas las marinas de primer nivel que han optado si no por este aparato, sí por algunos de los equipos ASW que monta, siendo el más importante el sonar AN/AQS-22 ALFS (Active Low Frequency Sonar) de Raytheon. Este es en realidad el FLASH de la francesa Thales producido bajo licencia. Un sistema que ya está certificado en los MH-60R, obviamente, pero también en los NFH90 “Caimán”[45], con lo que no habría ningún problema si en el futuro se decidiese cambiar de plataforma.

Respecto a la capacidad de carga y en lo concerniente exclusivamente a la guerra antisubmarina, que es lo que nos interesa, los “Romeo” pueden transportar 3 torpedos MK 50 y hasta 25 sonoboyas de diversas clases.

MH-60R con el sonar FLASH. Fuente - Lockheed Martin.
MH-60R con el sonar FLASH. Fuente – Lockheed Martin.

Armamento antisubmarino y contramedidas de las fragatas F-110

Después de hablar de los sistemas de detección y procesamiento de señales e incluso del ala aérea, es necesario hablar del armamento antisubmarino que portarán los buques de la clase Bonifaz. De entre toda la panoplia, el destinado a ASW es relativamente escaso, aunque suficiente en número y de probada capacidad, montando las fragatas F-110 dos lanzadores dobles fijos MK-32 Mod. 9 para torpedos MK-54, sobre los que no nos extenderemos mucho, pues ya explicamos todo lo necesario en un artículo específico[46].

Estos últimos, desarrollados a partir de las porciones del sistema de guía y la ojiva de los MK-50 en combinación con el propulsor de los MK-46, ofrecen un gran rendimiento en aguas poco profundas, así como un coste razonable. Llevan en servicio desde 2004, logrado desde entonces una importante cifra de ventas en el extranjero.

Con una longitud de 2,71 metros y un diámetro de 320mm, su masa es de 276 kilogramos de los cuales 44,6 pertenecen a la cabeza de guerra. Respecto a sus prestaciones, son capaces de alcanzar una velocidad máxima de 45 nudos a 500 pies (150 m) que desciende hasta los 40 nudos a 1.500 pies (457 m). Su alcance llega a los 11,1 km a 50 pies de profundidad (15 m), siendo de apenas 5.6 a 1.500 pies (45 m).

Curiosamente, por el momento no se ha optado por la utilización de ASROC (Anti Submarine Rocket), lo que permitiría incremental el alcance de estos torpedos de forma sustancial, confiándose el ataque a largas distancias al helicóptero embarcado. Al parecer, se pretendía evitar un aumento en el desplazamiento y el coste, así como complicar el sostenimiento del buque, descartando la idea en una fase muy temprana del diseño. Sin embargo, podría llegar a implementarse en el futuro, si así se decide hacerlo[47].

En lo concerniente a contramedidas, las fragatas F-110 utilizarán un sistema de enmascaramiento Pairie-Masker[48], que genera una cortina de burbujas en torno al casco que distorsiona la velocidad del sonido emitido por el buque hacia el exterior, dificultando la clasificación del ruido irradiado por parte de los sistemas de detección enemigos[49].

Respecto a los señuelos, se recurrirá al conocido AN/SLQ-25 Nixie, utilizado tanto por la US Navy como por un buen número de marinas aliadas. Se trata de un dispositivo que genera señales similares a las emitidas por el buque en su funcionamiento ordinario y que se arrastra a una distancia prudencial del buque buscando que los torpedos enemigos que funcionan en modo pasivo confundan el blanco.

Torpedo MK54. Fuente - Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
Torpedo MK54. Fuente – Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Conclusiones

Sobre el papel, pues apenas se está comenzando su construcción, las fragatas de la clase Bonifaz serán los buques más capaces en cuanto a su vertiente antisubmarina con los que ha contado nunca la Armada en su larga historia. La elección de los diversos sistemas no deja lugar a dudas, pues se ha optado por lo mejor que el mercado puede ofrecer.

Más importante si cabe es que se ha logrado un alto grado de nacionalización y de transferencias en el caso de los sistemas foráneos, lo que permitirá que la industria patria continúe desarrollándose en el futuro, en base a lo aprendido.

A pesar de que quedan todavía algunos aspectos con concretar, como el futuro uso de ASROC o si finalmente se sustituirán los “Romeo” por la variante específica de los NH90, los mimbres son buenos y las fragatas F-110 permitirán recuperar una capacidad crítica que, hoy por hoy, las F-80 en el estado en el que se encuentran, no pueden cumplir con garantías.

Ahora bien, no todo es positivo, pese a los pasos dados en los últimos meses. La situación general de las Fuerzas Armadas españolas, en lo que a capacidades antisubmarinas concierne, sigue siendo crítica, especialmente en el dominio aéreo. Sin un sustituto a corto plazo para los P-3 – de los que el último fue dado de baja el pasado día 16 de diciembre – solo queda esperar a que durante 2023 el Ministerio de Defensa lleve a cabo la compra de cuatro C-295 MPA.

Con todo, seguirá sin ser suficiente. Para maximizar el control sobre el eje Baleares-Estrecho-Canarias, así como para cumplir con los compromisos internacionales, deberá ser complementado con más aparatos tanto tripulados como no tripulados, con sistemas de escucha fijos instalados en el lecho marino y también, con más buques con capacidades ASW significativas. Se alargue o no la serie de fragatas F-110, en la MLU de las F-100 deberán instalarse los equipos necesarios para hacer de ellas buques más polivalentes, con la vista puesta en la guerra antisubmarina. Lo mismo podría hacerse, ya que hay sistemas muy compactos como los CAPTAS-2, con alguna de las BAM o con las futuras corbetas EPC, que podría instalar un sonar remolcado en un módulo de misión en lugar de recurrir a un montaje fijo.

Sea como fuere, España, dadas sus responsabilidades, su potencial y las crecientes amenazas, no puede dejar de lado un ámbito que ya ha descuidado durante mucho tiempo. Algunos de los errores han comenzado a subsanarse, pero todavía hay mucho trabajo por hacer.

Bibliografía y fuentes

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[2] Palacios, A. (10 de mayo de 2022). Las cifras de impacto de la fragata F-110: 4.320 millones de inversión, 500 empresas y 9.000 empleos. El Debate. https://www.eldebate.com/espana/defensa/20220510/cifras-vertigo-fragata-f-110-4-320-millones-inversion-9-000-empleos.html

[3] Hernández, V. (2022). Corte de chapa de la primera F-100. Revista Española de Defensa, mayo, 46-47. https://www.defensa.gob.es/Galerias/gabinete/red/2022/05/p-46-47-red-394-f110-.pdf

[4] Gobierno de España (6 de abril de 2022). Intervención del presidente del Gobierno en el acto de inicio de construcción de las fragatas F-110 para la Armada [Transcripción]. https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/intervenciones/Documents/2022/220406%20TRANSCRIPCIÓN%20PG%20ACTO%20NAVANTIA.pdf

[5] Conte de los Ríos, A. (2022). El futuro de la Armada y la Industria de Defensa. Ejércitos, 43. https://www.revistaejercitos.com/2022/12/12/el-futuro-de-la-armada-y-la-industria-de-defensa/

[6] Bueno, G. (2012). Así se diseña la nueva fragata F-110. Revista Española de Defensa, septiembre, 42-45.

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[7] González-Aller, J. (2014). Fragata F-110, nuestro futuro. Revista General de Marina, diciembre, 915-927

https://armada.defensa.gob.es/archivo/rgm/2014/12/cap07.pdf

[8] Carrasco, B. y Cancio, F. (21 de julio de 2020). El coronavirus retrasa la puesta a flote del primer submarino S-80. La Razón. https://www.larazon.es/espana/20200521/ezokusqy4ncz7bhdxwkinuzwyy.html

[9] Navantia. (21 de mayo de 2021). El programa F-110 supera con éxito su Revisión de Diseño Preliminar.https://www.navantia.es/es/actualidad/notas-prensa/el-programa-f-110-supera-con-exito-su-revision-de-diseno-preliminar/

[10] Ministerio de Defensa. (24 de junio de 2022). Programa F-110. Revisión crítica de diseño CDR.  https://www.defensa.gob.es/comun/slider/2022/06/DGC-220624-navantia.html

[11] Navantia. (5 de mayo de 2021). Puesta de Bandera del edificio del Centro de Integración de Sistema en Tierra para las fragatas F-110. https://www.navantia.es/es/actualidad/notas-prensa/puesta-de-bandera-del-edificio-del-centro-de-integracion-de-sistema-en-tierra-para-las-fragatas-f-110/

[12] La Voz. (7 de mayo de 2021). Avanza la construcción en Ferrol de la réplica para tierra del mástil de las F-110. La Voz de Galicia. https://www.lavozdegalicia.es/noticia/ferrol/2021/05/07/avanza-construccion-ferrol-replica-tierra-mastil-f-110/0003_202105F7C4993.htm

[13] Villanueva-López, C. (2020). Carrera armamentística naval en el Mediterráneo Occidental. Ejércitos, 18.

[14] Pulido, G. (2019). Estabilidad estratégica. Hacia un futuro cada vez más inestable e imprevisible. Ejércitos, 9. https://www.revistaejercitos.com/2019/06/02/estabilidad-estrategica/

[15] Conte de los Ríos, A. (2020). Guerra Naval en el Estrecho de Gibraltar. Una posibilidad no tan remota. Ejércitos, 18. https://www.revistaejercitos.com/2020/11/01/guerra-naval-en-el-estrecho-de-gibraltar/

[16] Pérez, J. (2020). Recuperar el eje Baleares-Estrecho-Canarias. Una necesidad imperiosa. Ejércitos, 18. https://www.revistaejercitos.com/2020/11/01/recuperar-el-eje-baleares-estrecho-canarias/

[17] Directiva de Política de Defensa, Boletín Oficial del Ministerio de Defensa, 159, de 6 de agosto de 2020. https://www.defensa.gob.es/Galerias/defensadocs/directiva-politica-Defensa-2020.pdf

[18] Estado Mayor de la Defensa. (2021). Concepto de Empleo de las Fuerzas Armadas 2021. Estado Mayor de la Defensa. https://emad.defensa.gob.es/Galerias/emad/files/CEFAS_2021.pdf

[19] Iván, E. (2021). La patrulla marítima en España (I). Breve introducción histórica. Ejércitos, 22. https://www.revistaejercitos.com/2021/03/08/la-patrulla-maritima-en-espana-i/

[20] Pulido, G. (2019). Marruecos, Canarias y las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE). Ejércitos. 

[21] Anuncio de formalización de contratos de la Dirección General de Armamento y Material. Objeto: Estudio de viabilidad del Mástil/Superestructura integrada para la futura Fragata F110.- Programa SEN21102. Expediente: 1003011002900, de 29 de diciembre de 2012. Boletín Oficial del Estado, 1, de 2 de enero de 2012. https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-B-2012-64

[22] Ministerio de Defensa. (8 de abril de 2019). Documento administrativo de modificación de contrato “Desarrollo e integración de sensores en mástil-SCOMBA F-100”. Expediente núm. 1003215005900. https://contrataciondelestado.es/wps/wcm/connect/9bf79cb5-5e3c-49a6-9187-a8aa1084f983/DOC201904101312532019+04+08+DOC+ADM+MODIF+9+PARA+PUBLICAR.pdf?MOD=AJPERES

[23] Villarejo, E. (2020). The BONIFAZ Class Frigate (F-110) – the Future Backbone of the Spanish Armada. Maritime Security & Defence, octubre, 17. https://msd-mag.com/wp-content/uploads/2021/02/MSD-01-2020_web.pdf

[24] Thales. (s.f.). Hull Mounted Sonarshttps://www.thalesgroup.com/en/markets/defence-and-security/naval-forces/underwater-warfare/bluescan/hull-mounted-sonars

[25] Villanueva-López, C. (2022). El Programa S-80 – El sistema de combate (I). Ejércitos, 42. https://www.revistaejercitos.com/2022/11/28/el-programa-s-80-el-sistema-de-combate-i/

[26] Thales. (12 de diciembre de 2019). El sistema de sonares de Thales seleccionado para las nuevas fragatas multimisión de la Armada española [Comunicado de prensa]. https://www.thalesgroup.com/es/group/press-release/el-sistema-sonares-thales-seleccionado-para-las-nuevas-fragatas-multimision

[27] Powis, G. (2 de abril de 2022). L’US Navy choisit finalement le sonar CAPTAS-4 européen pour ses frégates. Air & Cosmos. https://air-cosmos.com/article/l-us-navy-choisit-finalement-le-sonar-captas-4-europeen-pour-ses-fregates-28972

[28] Thales. (s.f.). Thales UMS 4110. https://es.scribd.com/document/361996004/Thales-UMS-4110

[29] https://docplayer.fr/52224160-Thales-a-bord-des-fregates-fremm.html

[30] Thales. (4 de marzo de 2020). Thales à bord des frégates FREMM. http://calderon.cud.uvigo.es/bitstream/handle/123456789/428/González%20del%20Tánago%20Land%C3%ADn%2C%20José%20Luis%20-%20Memoria.pdf?sequence=1&isAllowed=y

[31] Vavasseur, X. (10 de febrero de 2022). US Navy Looks Again At VDS Options For New FrigateNaval News. https://www.navalnews.com/naval-news/2022/02/us-navy-looks-again-at-vds-options-for-new-frigate/

[32] Thales. (s.f.). CAPTAS Family. https://www.thalesgroup.com/en/markets/defence-and-security/naval-forces/underwater-warfare/bluescan/captas-family

[33] Supervielle, F. (2020). CAPTAS-4. El sonar de las futuras fragatas F-110 y la acústica submarina. Ejércitos. https://www.revistaejercitos.com/2020/01/02/captas-4/

[34] Ibid. 

[35] Deagel. (s.f.). UMS 4200 CAPTAS. https://www.deagel.com/Sensor%20Systems/UMS%204200%20CAPTAS/a002134

[36] Roa, A. (21 de octubre de 2016). Thales diseña una versión compacta de su sonar ‘Captas-4’. Infodefensa. https://www.infodefensa.com/texto-diario/mostrar/3078387/thales-disena-version-compacta-sonar-captas-4

[37] Nugent, B. (2017). Naval ASW Sonar Review. European Security & Defence, agosto, 74-78.  https://amiinter.com/pdf/NavalASWSonarReview.pdf

[38] Gobierno de España. (29 de junio de 2021). Thales refuerza sus capacidades industriales en España. https://www .investinspain.org/content/icex-invest/es/noticias-main/2021/thales-espana.html

[39] Thales. (11 de febrero de 2022). Bluescan, the Game.https://www.thalesgroup.com/en/worldwide-defence-naval-forces/underwater-warfare/magazine/bluescan-game

[40] L3Harris. (s.f.). CDL Hawklink AN/SRQ-4 Radio Terminal Set. https://www.l3harris.com/all-capabilities/cdl-hawklink-an-srq-4-radio-terminal-set

[41] Electrónica Submarina (SAES). (s.f.). SET-200/P – Sensor de Campo Eléctrico Submarinohttps://electronica-submarina.es/medicion-submarina/sensor-campo-electrico-submarino/

[42] Thales. (16 de junio de 2021). Thales strengthens its industrial capacity in Spain due to production start-up of the TUUM-6 Underwater Digital Communication System. https://www.thalesgroup.com/en/spain/news/thales-strengthens-its-industrial-capacity-spain-due-production-start-tuum-6-underwater

[43] Defense Security Cooperation Agency. (15 de marzo de 2022). Spain – MH-60R Multi-Mission Helicopters with Support [Nota de prensa]. https://www.dsca.mil/press-media/major-arms-sales/spain-mh-60r-multi-mission-helicopters-support

[44] Forecast international’s Aerospace Portal. (s.f.). MH-60R Seahawkhttp://www.fi-aeroweb.com/Defense/MH-60R-Seahawk.html

[45] Thales. (s.f.). Sonares de Inmersión de Baja Frecuencia para Helicópteros. https://www.thalesgroup.com/es/markets/defence-and-security/naval-forces/underwater-warfare/bluescan/familia-flash

[46] Conte de los Ríos, A. (2022). La evolución de los torpedos. Ejércitos, 35. https://www.revistaejercitos.com/2022/04/19/la-evolucion-de-los-torpedos/

[47] González del Tánago, A. (2018). La fragata F-110, una apuesta de presente y futuro. Revista General de Marina, abril. https://armada.defensa.gob.es/archivo/rgm/2018/04/rgm042018cap08.pdf

[48] Buques de Guerra. (24 de noviembre de 2018). Fragatas Clase Fridtjof Nansenhttps://www.buquesdeguerra.com/es/buques-armada-espanola/fragatas/fragatas-f-110/tag/AEGIS.html

[49] Prairie-Masker (31 de octubre de 2022). En Wikipedia. https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Prairie-Masker&oldid=1119306687

Autor

  • Christian D. Villanueva López

    Christian D. Villanueva López es fundador y director de Ejércitos – Revista Digital sobre Defensa, Armamento y Fuerzas Armadas. Tras servir como MPTM en las Tropas de Montaña y regresar de Afganistán, fundó la revista Ejércitos del Mundo (2009-2011) y posteriormente, ya en 2016, Ejércitos. En los últimos veinte años ha publicado más de un centenar de artículos, tanto académicos como de difusión sobre temas relacionados con la Defensa y con particular énfasis en la vertiente industrial y en la guerra futura. Además de prestar servicios de asesoría, aparecer en numerosos medios de comunicación y de ofrecer conferencias ante empresas e instituciones, ha escrito capítulos para media docena de obras colectivas relacionadas con los Estudios Estratégicos, así como un libro dedicado al Programa S-80.

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