Activar el artículo 42.7 del Tratado significa que nosotros, los veintisiete Estados miembros de la UE, estamos en guerra. Ahora que hablar de operacionalizar el 42.7 se ha puesto de moda, esto debe quedar absolutamente claro.
Defensa Europea

¡Esto significa guerra! Operacionalizar el artículo 42.7 del TUE

Activar el artículo 42.7 del Tratado significa que nosotros, los veintisiete Estados miembros de la UE, estamos en guerra. Ahora que hablar de operacionalizar el 42.7 se ha puesto de moda, esto debe quedar absolutamente claro. No se trata de enviar a un puñado de expertos en ciberseguridad; se trata de la guerra. Y una agresión por parte de un competidor par exige represalias contundentes, una economía de guerra continental y una Gran Estrategia combinada UE-OTAN dirigida por un auténtico Gabinete de Guerra. El 42.7 no debería activarse por nada que no llegue a ese umbral, o perderá su significado moral y su valor disuasorio. La primera frase del art. 42.7 es muy poderosa: «Si un Estado miembro es objeto de una agresión armada en su territorio, los demás Estados miembros le deberán ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance». Es una expresión del vínculo profundo entre

La brecha entre Europa y la realidad estratégica
Defensa Europea

La brecha entre Europa y la realidad estratégica

¿Por qué Europa no tiene ningún impacto en la guerra en el Golfo? ¿Ni siquiera en los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra? Los europeos podrían haber organizado una operación colectiva para proporcionar asistencia defensiva a los países socios del Golfo. O bien, podrían haber ofrecido ayuda al gobierno legítimo del Líbano con su defensa aérea. Ahora, sin duda, deben influir en un acuerdo político duradero para la región, sobre todo formando parte de la dimensión de seguridad de cualquier arreglo. De hecho, los intereses de Europa aún podrían obligarla a desplegarse en la región, incluso si no hay un alto el fuego. Pero entre la realidad estratégica en el Golfo y el foco del debate y la forma en que se toman las decisiones en Europa sigue existiendo un amplio abismo. Índice Introducción Operación de escolta a través del estrecho Ayudar a los socios Defender la OTAN

Defensa Europea

Una nueva Gran Estrategia de Seguridad europea

Cuando una premisa básica de la estrategia propia deja de ser válida, se redacta una nueva. Ese es el caso de Europa hoy en día: dábamos por sentado que Estados Unidos siempre sería nuestro aliado y nunca actuaría como un rival contra nosotros. Luego llegó la segunda administración Trump. La presidenta de la Comisión, Úrsula von der Leyen, tiene toda la razón, por tanto, en que necesitamos una nueva Estrategia de Seguridad Europea (ESS, por sus siglas en inglés). Sin embargo, no solo para hacer frente a Trump. ¿Tenemos realmente una estrategia eficaz ante la amenaza rusa, ante el desafío chino y para Oriente Medio? Índice ¿Qué es? Se trata de una Gran Estrategia: una nueva ESS que reemplazará a la Estrategia Global de 2016, que a su vez sustituyó a la ESS original de 2003. Volver al título original aporta claridad: es el equivalente de la UE a las

La guerra ruso-ucraniana ya es una guerra europea, porque en última instancia la seguridad de la UE y de todos los miembros europeos de la OTAN está en juego.
Opinión

Una guerra europea

Cuanto más se ha prolongado la guerra de Rusia contra Ucrania, más importante se ha vuelto para la seguridad de toda Europa. En este sentido, aunque es cierto que Ucrania no es miembro de la UE ni de la OTAN (todavía), también lo es que el perímetro defensivo de la UE y de la OTAN no se encuentra en la frontera entre Polonia y Ucrania o entre Rumanía y Moldavia; es el frente entre Ucrania y Rusia. Índice La amenaza rusa El motivo es que, si al final de la guerra, la convicción interna de Rusia (no su postura pública) es que ha ganado, no se detendrá ahí. Una idea que queda totalmente clara cuando se examinan los propios documentos estratégicos de Rusia disponibles en abierto: Moscú ve a todas las antiguas repúblicas soviéticas de la misma manera que ve a Ucrania. Para Rusia, se trata de Estados subordinados que

Opinión

Trump divide al mundo

Desde 1944, el orden liberal internacional descansaba sobre la premisa de que Estados Unidos, aunque ocasionalmente rompiera las reglas, actuaba fundamentalmente como el garante último de la estabilidad global. Recientemente, la publicación de la Estrategia de Seguridad Nacional de 2025 ha marcado una ruptura definitiva: Washington ha renunciado a mantener las apariencias del multilateralismo para perseguir una división del mundo en esferas de influencia compartidas con Rusia y China. Dentro de este nuevo paradigma geopolítico, la Unión Europea ha dejado de ser un socio privilegiado para convertirse en objeto de hostilidad abierta por parte del presidente norteamericano. En este contexto, la supervivencia de un sistema global basado en normas ya no depende del paraguas estadounidense, sino de la voluntad de la UE para defender una causa común y aprovechar las oportunidades de captar aliados, pues no todos los actores del sistema se sentirán cómodos con las intenciones de Trump. Un

Aliados y rivales
Opinión

Aliados y rivales

Esto es estrategia: Estrategia pura y dura. La Estrategia de Seguridad Nacional (NSS 2025) de Trump, publicada el 4 de diciembre de 2025, es audaz y concisa. Uno la lee y sabe lo que los EE. UU. quieren. Por supuesto, es muy posible que uno no esté de acuerdo, pero la estrategia recogida en la NSS 2025 es lógica y coherente, avanzando desde una declaración clara del interés estadounidense hasta unas líneas de acción igualmente claras. Eso sí, luego uno llega al capítulo sobre Europa, y la lógica y la razón dan paso a la ideología y la hipérbole. Europa, supuestamente, está en riesgo de una “aniquilación civilizatoria”. ¿A manos de quién? De la Unión Europea. ¿En serio nos creemos esto? Acosar a tus amigos La estrategia de Trump refleja plenamente la verdad estratégica de que es mucho más fácil acosar a tus amigos que a tus enemigos. Bajo el

Peripecias diplomáticas
Focus

Peripecias diplomáticas

La escena internacional se ha movido, pero Europa sigue anclada en un papel que ya no existe: el de aliado leal de Estados Unidos. Mientras Donald Trump negocia en solitario con Putin, Xi y actores clave desde el Cáucaso hasta Oriente Próximo, la Unión Europea reacciona tarde y a trompicones, sin una estrategia propia a la altura de sus intereses. El resultado es inquietante: decisiones que afectan de lleno a la seguridad, la economía y el vecindario europeo se toman en otros despachos, con Europa ausente o reducida a convidada de piedra. En este focus se sostiene que el continente corre el riesgo real de convertirse en una quantité négligeable en el juego de las grandes potencias si no redefine con urgencia su papel geopolítico. Para ello, debe abandonar la comodidad del seguidismo, dotarse de una visión clara sobre su entorno estratégico —de Ucrania al Sahel, pasando por el Mediterráneo,

Cumbres y sanciones, guerra y paz ¿Sigue la UE siendo parte del Juego?
Conflictos

Cumbres y sanciones, guerra y paz: ¿Sigue la UE siendo parte del Juego?

Si algo destaca de la Unión Europea, al menos en lo que concierne a la política de grandes potencias, es su pérdida de iniciativa frente a Estados Unidos, China y Rusia. Esta actitud reactiva se deja sentir en la falta de una estrategia destinada a implementar decisiones clave, como las relativas a Ucrania. La dependencia europea de EE.UU. y el servilismo ante las políticas de Trump evidencian la necesidad de un enfoque más pragmático basado en la Realpolitik. Es más, la UE debería jugar como un actor más dentro del sistema, presionando a China para facilitar negociaciones de paz. Sin embargo, la UE carece de influencia frente a China y ha cedido ante los aranceles de Trump, debilitando con ello su posición. Es por tanto más importante que nunca que la UE redefina su rol dentro del sistema internacional, construya una verdadera autonomía militar y económica, y emplee su influencia

Los europeos deberían saber quiénes son y cuáles son sus objetivos antes de acudir a la Cumbre de la OTAN
Opinión

No te unas a la Cumbre de la OTAN sin saber quién eres…

“Los aliados más leales de Estados Unidos”. Durante décadas, así entendieron la mayoría de los líderes políticos y militares europeos el papel de Europa en el escenario mundial. En mi opinión, eso siempre fue insuficiente; claramente lo es ahora, cuando el presidente de Estados Unidos trata a sus fieles aliados como si fueran rivales tortuosos. Pero si no somos, o no solo, seguidores de los estadounidenses, ¿cuál es entonces nuestro papel? No se trata solo de una cuestión académica; conocerse a uno mismo es el punto de partida de toda estrategia. Y, sin estrategia, ¿qué se puede hacer en la Cumbre de la OTAN en La Haya? El hecho mismo de que los europeos nos sintamos tan incómodos hoy en día demuestra que ser simplemente aliado de alguien no puede considerarse una Gran Estrategia. Si solo eres aliado de EE. UU., la perspectiva de ser abandonado por este país genera,

Cumbre de la OTAN de 2024 en Washington
Defensa Europea

OTAN: el daño ya está hecho, pensemos a lo grande

Durante setenta y seis años, la OTAN intentó demostrar que Lord Palmerston estaba equivocado. Ahora resulta que tenía razón después de todo: «No tenemos aliados eternos, ni enemigos perpetuos. Nuestros intereses son eternos y perpetuos, y es nuestro deber seguirlos»1. La segunda Administración Trump se comporta como un rival de Europa, no como su aliado. Es demasiado tarde para un simple control de daños. Apaciguar a Trump tampoco funcionará: sin restricciones, solo irá más lejos. Los europeos deben presentar a Estados Unidos una idea clara de qué OTAN quieren y cuánto están dispuestos a invertir para lograrlo. Esa es la manera de salvar la Alianza en la Cumbre de la OTAN que tendrá lugar en La Haya el próximo mes de junio. Índice Introducción El daño está hecho. Porque incluso si Estados Unidos cambiara radicalmente de rumbo y se comprometiera plenamente con la OTAN tal y como la conocíamos, ahora