¿Cómo será la vigilancia cognitiva del futuro?
La vigilancia cognitiva evoluciona hacia una monitorización individualizada y constante gracias a la inteligencia artificial, lo que permite un conocimiento exhaustivo del sujeto antes, durante y después de cualquier operación. A través del rastro digital en hogares, cámaras de reconocimiento facial y redes sociales, el entorno cibernético facilita una precisión asombrosa en el análisis del comportamiento humano individualizado. El caso de China ilustra el avance hacia un control poblacional absoluto mediante la centralización de bases de datos masivas y el uso de biodatos. Este análisis explora la transición hacia la «Machina Maxima» o Zuìdàjīqì, una entidad tecnológica capaz de moldear conciencias y eliminar la disonancia cognitiva. Lejos de la destrucción física, este sistema aspira a dirigir la sociedad hacia una docilidad absoluta, redefiniendo la percepción del bien y el mal. Dentro de las operaciones cognitivas, una de las actividades importantes es la evaluación de los resultados de las distintas acciones
