La Guerra Naval en el Mar Rojo

Lecciones de una guerra naval asimétrica

F/A-18 de la US Navy despegando para llevar a cabo una misión en el marco de la operación Prosperity Archer
F/A-18 de la US Navy despegando para llevar a cabo una misión en el marco de la operación Prosperity Archer. La guerra naval en el Mar Rojo está dejando importantes lecciones a las marinas occidentales. Fuente: US Navy.

Desde octubre de 2023, los ataques hutíes al comercio marítimo en el Mar Rojo han desencadenado una crisis que desafía a las marinas occidentales, poniendo en jaque la seguridad del transporte marítimo global. Este conflicto, marcado por la asimetría tecnológica y la «democratización del poder naval», revela carencias estratégicas y tácticas en las fuerzas navales de Occidente, evidenciando la necesidad de un cambio de mentalidad para enfrentar los retos de la guerra naval moderna. En este artículo, analizamos las lecciones clave de esta contienda y su impacto en el futuro de las operaciones marítimas.

Índice

  • Introducción
  • Crisis del mar Rojo
  • Batalla del Mar Rojo
  • Consideraciones finales

Introducción

Desde que comenzaran los ataques hutíes al comercio marítimo en octubre de 2023, la crisis del mar Rojo y la resultante “batalla del mar Rojo” que vienen librando varias marinas occidentales se ha convertido en un conflicto de gran importancia.

En primer lugar, porque hasta hace tres años era difícil pensar que un pequeño grupo de rebeldes pudiera estar en posición de disputar el control del mar a las grandes (aunque mermadas) marinas de guerra occidentales, y menos haciéndolo con sistemas armamentísticos mucho más baratos y fáciles de fabricar y ensamblar que los misiles embarcados en fragatas, destructores y cruceros.

En segundo lugar, porque lejos de suponer una forma de dañar la estabilidad económica de un país concreto (como si lo fuera hace dos o tres siglos), los ataques al comercio mundial en un momento de tanta interdependencia como el actual afectan a un número de países mucho mayor. De hecho, en un sistema en el que encontramos grandes “coaliciones de naciones marítimas” como las que describe el profesor Basil Germond, estos acontecimientos amenazan precisamente con invertir el proceso de globalización que viene dándose hasta ahora.

Y, en tercer lugar, los acontecimientos en el mar Rojo y los despliegues realizados se han convertido en una de las fuentes de aprendizaje más importantes para estas marinas en décadas. Más incluso que en el caso de la guerra de Ucrania y las acciones navales que están teniendo lugar en el mar Negro, donde las marinas de guerra occidentales (salvo las de los tres estados ribereños pertenecientes a la Alianza Atlántica) pueden únicamente limitarse a observar y analizar la evolución de los acontecimientos y la evolución de las tácticas ucranianas sin una participación directa.

Por ello, el presente focus buscar presentar algunas lecciones acerca de los acontecimientos que han tenido lugar en el mar Rojo durante los últimos dos años, tratando de poner el foco en las lecciones derivadas de la actuación de las marinas que han desplegado activos a la región. Unas lecciones que, por cierto, el Gobierno español parece haber desestimado con su rotunda negativa a tomar parte en las operaciones junto a otros aliados.

https://www.revistaejercitos.com/focus/conflictos/la-guerra-de-hamas-contra-israel-vii-la-crisis-del-mar-rojo/

Crisis del mar Rojo

Durante los últimos 18 meses, las marinas de guerra occidentales se han enfrentado a uno de los desafíos marítimos y navales más importantes en décadas. Poco tiempo después de que comenzara la ofensiva israelí en respuesta al ataque terrorista perpetrado por Hamás en octubre de 2023, los hutíes de Yemen comenzaron a lanzar ataques al comercio marítimo que transita a través del Golfo de Adén y el mar Rojo. Como ya comentamos en un artículo previo publicado en febrero de 2024, la crisis que se desató como consecuencia de sus acciones ha puesto en jaque a una parte importante del comercio marítimo global, y ha obligado a las marinas de guerra de muchos países occidentales a despertar de un “letargo operacional” en el que llevaban sumidas desde hacía un tiempo.

Comentábamos entonces que para atajar la situación en la región y hacer frente a otros escenarios de naturaleza similar al de la crisis del mar Rojo, será necesario de un cambio de mentalidad por parte de la mayoría de los gobiernos. Desde la publicación del citado artículo, la crisis ha continuado en la región sin atisbos de poder solucionarse de forma permanente más allá de las contadas ocasiones en las que los hutíes han decidido pausar sus operaciones por distintas razones. Si bien entonces realizamos un resumen de las acciones más significativas que habían tenido lugar entre los meses de octubre de 2023 y febrero de 2024, en esta ocasión centramos la atención en las lecciones que pueden extraerse a propósito de ellas.

Aunque susceptible de un debate mucho más profundo, podríamos afirmar que ese cambio de mentalidad al que hacíamos referencia está aún está lejos de producirse. Existen varios ejemplos que lo demuestran.

En primer lugar, poco tiempo después de la publicación del citado artículo, y como ya se adelantaba en el mismo, la Unión Europea puso en marcha una operación propia. Bajo el nombre de EUNAVFOR Aspides y el mando de la marina griega, varios países miembros han desplegado activos navales a la región para llevara a cabo tareas de escolta de buques mercantes y defensa frente a los ataques de drones y misiles balísticos. Esta predisposición a la defensiva, descartando desde el principio el ataque a objetivos estratégicos terrestres tal y como ha hecho en varias ocasiones la Operación Poseidon Archer (OPA) como parte de Prosperity Guardian (OPG), ha minado la credibilidad de la operación y de Europa en su conjunto.

En segundo lugar, otro ejemplo destacable de la falta de cambio de mentalidad respecto a la crisis lo encontramos en el último despliegue al Indo-Pacífico realizado por la Deutsche Marine. En un anuncio publicado en octubre de 2024 cuando estaba ya de regreso a casa, la marina alemana anunció que sus buques (la fragata F125 Baden-Wurttenburg y el buque de reaprovisionamiento Frankfurt-am-Main) evitarían transitar por el Golfo de Adén y el mar Rojo para no exponerse a los ataques desde suelo yemení. Dicha decisión, ampliamente comentada en aquel momento, puede verse como una muestra clara del deterioro que ha experimentado el poder naval europeo en las últimas décadas y la limitada voluntad política que existe actualmente para revertir la situación.

Todo ello resulta relevante para entender mejor la importancia de las lecciones que esta crisis vaya a dejar para las marinas de guerra de cara a los próximos años, ya que su empleo está y ha estado siempre supeditado a los objetivos políticos nacionales. Por otra parte, aunque el comercio marítimo no ha sufrido un impacto tan negativo como el que cabía esperar en un principio, fruto de la capacidad de adaptación que tiene el sector frente a shocks externos, es cierto que las medidas que se han tenido que tomar al respecto hacen que la situación actual esté lejos de ser la ideal.

https://www.revistaejercitos.com/articulos/kurs-marine-2025-la-marina-alemana-se-prepara-para-la-guerra/

Batalla del mar Rojo

Como ya hemos dicho, la batalla del mar Rojo (termino empleado para referirse al conjunto de operaciones navales tanto defensivas como ofensivas que han tenido lugar en la región) ha sido el enfrentamiento más significativo para las fuerzas navales de la OTAN en décadas. A este respecto, como señala del analista británico Sidarth Kaushal, “la capacidad de actores navales tradicionalmente vistos como débiles para atajar los efectos de una potencia marítima superior […] plantea preguntas acerca de cómo proyectar el poder marítimo para cumplir con uno de sus propósitos más importantes históricamente: la capacidad para controlar el flujo de bienes por vía marítima”.

La primera acción tuvo lugar el 19 de octubre de 2023, con un ataque que sorprendió enormemente a quienes la protagonizaron, tal y como se ha descrito con todo lujo de detalles. Como ya mencionábamos allá por febrero de 2024 comentando los primeros meses de operaciones, la U.S. Navy fue la primera marina de guerra en repeler ataques hutíes, y es sin duda la que más acciones ha realizado desde entonces tanto en mar como en tierra. Los estadounidenses han mantenido casi en todo momento la presencia de un grupo de ataque con su portaviones y respectivos escoltas (mayoritariamente destructores Arleigh Burke), y algún submarino. Buena parte de las acciones llevadas a cabo han consistido en derribar salvas de misiles y drones lanzados desde suelo yemení, así como la destrucción de objetivos tácticos en tierra (plataformas de lanzamiento y estaciones de control). La plataforma Navy Times ha mantenido un seguimiento detallado de cada una de las intervenciones realizadas por la marina estadounidense hasta octubre de 2024.

Misiles balísticos empleados por los hutíes entre noviembre 2023 y agosto 2024
Misiles balísticos empleados por los hutíes entre noviembre 2023 y agosto 2024. Fuente: IISS.

En los meses posteriores, los estadounidenses han mantenido la presencia de al menos un grupo de combate en la región. Una presencia que no ha estado exenta de imprevistos, como cabe esperar en cualquier conflicto. En febrero de 2024, la fragata alemana Hessen atacó por error a uno de los MQ-9 Reaper estadounidenses al confundirlo con un ataque hutí. En otro incidente de naturaleza similar, en diciembre de 2024, el destructor USS Gettysburg derribó por error a uno de los F-18 del portaviones Harry S. Truman al confundirlo por una aeronave enemiga, dejando a sus dos ocupantes heridos pero fuera de peligro. En otro incidente ocurrido en abril de 2025, otro de los F-18 embarcados en el Truman cayó por la borda al perder el control mientras estaba siendo remolcado.

Pese a los contratiempos, la actuación del Truman en la región ha sido más que ejemplar. A comienzos de junio de este año volvía a casa después de un despliegue de 251 días, en el que sus escoltas dispararon más de 1.1 millones de libras de artillería y su ala embarcada realizó el mayor ataque aéreo de la historia lanzado desde un portaaviones, según fuentes estadounidenses. Este y otros despliegues por parte de las fuerzas estadounidenses indican que el vínculo integral entre la aviación embarcada y los buques de superficie se ha reforzado en las acciones navales en el mar Rojo.

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