Golpe de Estado en Madagascar

La juventud sacude el tablero del poder en la antigua colonia francesa

Golpe de Estado en Madagascar
Golpe de Estado en Madagascar. Fuente: Ejércitos / Copilot.

Madagascar: tras varias semanas de manifestaciones originadas por los continuos cortes de luz y agua, a mediados de octubre de este 2025 una asonada militar acaba con 16 años de gobierno del ya expresidente Andry Rajoelina, que huye de la isla de forma precipitada. El golpe de Estado en Madagascar, auspiciado por las protestas lideradas por el movimiento juvenil Gen Z Mada, supone un nuevo ejemplo de dos de las grandes tendencias que se observan en los últimos tiempos en el continente africano y más allá. Por un lado, la ola de golpes de Estado militares y, por otro, la cada vez mayor presencia política de una juventud con pocas perspectivas de futuro que expresa su descontento y su frustración en las calles de sus respectivos países.

Índice

  • Los hechos: el golpe en Madagascar
  • Cronología
  • Protagonistas
  • Antecedentes
  • Un contexto más amplio
  • Algún apunte sobre el medio plazo
  • Notas

Los hechos

“Estamos determinados a romper con el pasado. Nuestro objetivo principal es reformar profundamente la administración del país, los sistemas socio-económicos y el Gobierno” afirma el nuevo presidente de Madagascar, el hasta entonces coronel de la poderosa unidad militar CAPSAT (Cuerpo de Administración de Personal y Servicios del Ejército de Tierra) Michael Randrianirina en su discurso nada más ponerse al frente del país, el 17 de octubre de 2025[1].

Acto seguido, ordena investigar las propiedades de los políticos y el modo en el que las han adquirido, se pone manos a la obra para afrontar la crisis energética del país para restaurar unos servicios fiables de agua y luz y estabilizar el país (en algunas zonas los habitantes se quejan de 120 horas de corte de electricidad a la semana[2] o más de 12 horas sin agua o luz al día[3], origen de las protestas que han sacudido la isla).

Además, prohíbe a los dirigentes tener la doble nacionalidad y el pasaporte de otro Estado, en una clara referencia al depuesto mandatario Rajoelina, al que también quita la nacionalidad y prohíbe que vuelva a presentarse a ninguna elección a la Presidencia de Madagascar. De este modo, el nuevo mandatario busca colocarse del lado de los malgaches y de su malestar, que se había ejemplificado en las últimas semanas en el escándalo que ha desatado en el país el saberse que el ya expresidente Rajoelina tenía la doble nacionalidad y pasaporte francés, y que ha sido la gota que ha colmado el vaso en plena oleada de protestas. La imagen del pasaporte del expresidente, de hecho, había corrido como la pólvora en redes sociales, sobre todo, entre los más jóvenes, precisamente, al frente del estallido social. Así pues, se trata de una medida destinada a satisfacer otra de las quejas manifestadas por la ciudadanía en las calles: la existencia hasta ese momento de una clase dirigente centrada en sí misma y demasiado cercana a la antigua potencia colonial, Francia, y a sus intereses, olvidando las necesidades de su población. Para Randrianirina qué mejor forma de comenzar su mandato que dando ejemplo con su depuesto antecesor en el cargo y, a la vez, intentando anular su posible retorno futuro a la política malgache.

Todo ello son acciones que suponen un guiño a las demandas de la Gen Z Mada, movimiento que había iniciado las protestas que, junto al golpe de Estado de sus soldados, propician su llegada al poder y la huida de Rajoelina de la isla hacia un lugar desconocido. Se especula con la isla Reunión, Mauricio o Dubái, (esta última opción es la más probable, según lo publicado estas semanas[4]).

Tras en torno a dos semanas de protestas lideradas por el movimiento juvenil GenZ Mada, el momento en que los soldados de la unidad de elite CAPSAT afirman que no van a disparar contra los manifestantes porque son sus “amigos, hermanos y hermanas” y se ponen de su lado, el sábado 11 de octubre, supone un punto de inflexión que desencadena una serie de acontecimientos que, en apenas unos días, terminan con la Presidencia de Rajoelina, tras 16 años en el poder.

La Generación Z celebra el golpe de Estado, apoya a la unidad sublevada y lo califica como “una victoria del pueblo”. Ahora esperan que cumplan con lo prometido[5]; solucionar los problemas de agua y luz, atajar la corrupción, impulsar la economía, retener en el país los recursos y mejorar la situación de pobreza de gran parte de la población, más oportunidades para los jóvenes y celebrar elecciones dentro de un máximo de dos años, si puede ser antes, mejor.

El desarrollo de los acontecimientos ha sido vertiginoso, por eso, resulta necesario aclarar lo sucedido mediante un breve resumen de los principales eventos de estas semanas por orden cronológico: dónde se encuentra el origen, los motivos y los sucesos claves.

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Pasaporte francés del depuesto presidente Andry Rajoelina. Fuente: X.

Cronología

Fecha

Acontecimiento Clave

25-26 de septiembre

Inicio de las protestas: Ciudadanos, principalmente jóvenes organizados en torno al movimiento GenZ Mada, salen a las calles de Antananarivo y otras ciudades para protestar por los constantes cortes de agua y electricidad. Se informa de enfrentamientos violentos y de las primeras muertes de manifestantes.

29 de septiembre

Gobierno: El presidente Andry Rajoelina disuelve el Gobierno y destituye al primer ministro en un intento por contener la crisis.

Inicios de octubre

Intensificación de las protestas: Las movilizaciones continúan e incluso aumentan a pesar de la dimisión del Gobierno. Se informa de saqueos y vandalismo en zonas comerciales.

9 de octubre

Respuesta de seguridad: Las fuerzas de seguridad intensifican la represión. Se informa de un saldo de al menos 22 muertos y cientos de heridos desde el inicio de las movilizaciones.

11 de octubre

Motín militar clave: Un contingente del Ejército, la unidad CAPSAT, liderada por el coronel Michael Randrianirina, se amotina, anuncia su apoyo a los manifestantes y toma el control del centro de la capital con poca resistencia.

12 de octubre

Denuncia presidencial: El presidente Rajoelina denuncia públicamente la situación como un intento de golpe de Estado.

13 de octubre

Huida del presidente: Rajoelina abandona el país en circunstancias no claras. La situación política entra en una fase de incertidumbre.

Mapa con la huida de Rajoelina según ha informado Radio Francia Internacional (RFI). Se cree que está en Dubái. Mapa

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14 de octubre

Texto, Carta

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.Golpe de Estado: El ejército consolida el control y el hasta ahora presidente es destituido de su cargo. Rajoelina había intentado disolver la Asamblea Nacional desde el exilio antes de que le destituyera, pero el cuerpo legislativo rechaza la orden.

15-16 de octubre

Establecimiento del poder militar: Los militares crean un Consejo de la Presidencia para la Refundación. Se informa de que el líder del motín, el coronel Michael Randrianirina, toma las riendas del poder como la figura principal de la junta militar provisional.

Fuentes: informaciones de EFE, Europa Press, Al Jazeera, BBC, CNN, Deutsche Welle, Swiss Info, The Economist y African Voice Online.

Protagonistas

Tras un breve repaso a los principales acontecimientos, ahora es importante apuntar, al menos, a las personas que los han llevado a cabo ¿quiénes son los protagonistas principales del cambio de poder en Madagascar?

Uno de ellos, Michael Randrianirina, de 51 años, es todavía muy poco conocido. Comandante del CAPSAT (Centro de Administración de Personal y Servicios del Ejército de Tierra), su puesto le otorgaba un gran poder, aunque no sea una unidad destinada al combate en primera línea, ya que controla aspectos importantes del Ejército como el personal, la administración, la logística o los servicios técnico. Además, cuenta con varios elementos influyentes entre sus miembros, todos ellos bien conectados con las altas esferas malgaches.

Diferente es el caso del propio Randrianirina. Este, si bien no tuvo ningún papel en los hechos de 2009, cuando el depuesto Rajoelina fue aupado al poder, sufría una condena suspendida tras su participación en un supuesto motín en 2023. Además, cabe destacar que a diferencia de otros miembros del CAPSAT, Randrianirina proviene del «sucio» sur del país, siendo miembro de una tribu con raíces en el África Continental. Es decir, que es un líder malgache un tanto extraño, ya que no forma parte del Merina, el grupo étnico dominante cuyo origen está en el Sudeste Asiático.

Quizá por todo ello, su condición de «outsider» le haya granjeado apoyos, ganándose el favor de los oprimidos, a la espera de ver si este mismo elemento le perjudica de cara a sus relaciones con la élite de Madagascar. De su desempeño dependerá en parte el camino que siga el país. Debe mantener, a la vez, el apoyo de las elites y de los jóvenes.

El otro protagonista, de la misma edad, es Andry Rajoelina, quien ha huido tras el golpe en Madagascar después de 16 años en el poder, en medio de acusaciones de corrupción, incapacidad para resolver los problemas energéticos y ser demasiado cercano a Francia, la antigua potencia colonial, como se ha visto más arriba en este texto.

Nacido en el seno de una familia acomodada en Antsirabe, la tercera ciudad del país, su padre, el coronel Roger Ives Rajoelina luchó en las filas del ejército francés en Argelia. Andry abandonó los estudios al terminar secundaria, dedicándose a la industria del entretenimiento como pinchadiscos. Eso sí, para 2007 ya era el propietario de las emisoras de radio y TV Viva y ese mismo año su partido, Jóvenes Malgaches Dispuestos, se hizo con la alcaldía de la capital, Antananarivo, tras obtener el 63% de los votos.

Más tarde, en 2009, cuando el gobierno clausuró dos emisoras, encabezó una manifestación que desembocó en violencia, provocando 104 muertos. Cinco días después, Andry Rajoelina lideró un golpe de estado de la mano de la misma unidad CAPSAT que ahora ha hecho posible su derrocamiento, convirtiéndose en presidente. Posteriormente, se impuso en los comicios de 2018 y en los de 2023, estos últimos en medio del boicot de la mayoría de la oposición y de múltiples denuncias por irregularidades.

Por último, la Generación Z Mada, el movimiento juvenil que ha liderado las protestas que han sacudido el tablero del poder malgache y que supone una ruptura con la política y las formas de hacer las cosas de las generaciones anteriores. Cuando hablamos de GenZ Mada, nos referimos a la generación digital que se niega a esperar un cambio y que actúa, haciendo su «revolución» con dispositivos móviles, organizándose a través de las redes sociales, empleando aplicaciones encriptadas y coordinando de esta forma protestas, a pesar de no disponer de un liderazgo claro.

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