Durante la madrugada del 3 de enero, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, empleando medios de Operaciones Especiales con apoyo aéreo, golpearon objetivos estratégicos en el Puerto de La Guaira y el Fuerte Tiuna. Con esta acción lograron neutralizar parte de las capacidades convencionales y nodos de mando del régimen venezolano, haciendo posible la rápida captura y extracción de Nicolás Maduro y su esposa, que podrían ser juzgados en Nueva York en los próximos meses. El suceso ha provocado un vacío de poder inmediato, sumiendo al país en un estado de conmoción interior mientras la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumía las funciones de mando en un contexto de intensa presión internacional. La intervención norteamericana ha sido duramente cuestionada por actores como Rusia, Irán y Chile, quienes señalan una violación de la Carta de la ONU al carecer de una justificación por ataque armado previo o mandato del Consejo de Seguridad. Al mismo tiempo, ha sido celebrada por buena parte de la ciudadanía venezolana dentro y fuera del país y aceptada por muchos otros países y bloques como la Unión Europea. Las siguientes líneas resumen lo ocurrido, en la que es la primera entrega de una serie dedicada al ataque de Estados Unidos a Venezuela y a la operación «Absolute Resolve».
Índice
- Índice
- Puntos clave
- Introducción
- Reacciones nacionales
- Reacciones internacionales
- Declaraciones del Chairman of the Joint Chiefs of Staff
- Consideraciones Adicionales
- Bibliografía
Puntos clave
- Objetivos estratégicos: Según Trump, la operación perseguía iniciar «una transición segura y adecuada» para Venezuela, para lo que el primer paso sería capturar a Maduro. El objetivo último, en línea con la reciente Estrategia de Seguridad Nacional 2025 de los Estados Unidos, pasaría por aplicar el «Corolario Trump» a la Doctrina Monroe, librándose de un gobierno abiertamente hostil encuadrado en una región clave.
- Detalles de la operación militar: En la madrugada del 3 de enero, el 1er Destacamento Operativo de Fuerzas Especiales del U.S. Army (Delta Force) llevó a cabo una operación a gran escala que incluyó bombardeos sobre Caracas y otros puntos estratégicos de Venezuela conducidos y que fue protagonizada por un operativo compuesto entre otros por drones RQ-170 y cazabombarderos F-35. La misión resultó en la captura, gracias a información en poder de la CIA y obtenida gracias a miembros del propio gobierno venezolano, del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron extraídos del país por aire, siendo trasladados a un buque de la US Navy.
- Daños: Los ataques se concentraron en cuatro localizaciones críticas: el Puerto de La Guaira, la base aérea «La Carlota», la base militar Fuerte Tiuna y la antena de señal El Volcán. El objetivo pasaría por neutralizar capacidades convencionales y nodos de mando e infraestructura del régimen que podrían suponer un obstáculo a la misión de las Delta Forces. No obstante, un helicóptero estadounidense llegó a ser alcanzado, logrando continuar su vuelo y se pudo ver cazabombarderos venezolanos despegar.
- Reacciones del gobierno venezolano: Ante la captura de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez habría asumido el poder temporalmente, al tiempo que exigía una «prueba de vida inmediata» de los capturados, que en el caso de Maduro fue ofrecida por Trump. Por su parte, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, instó a activar los planes de defensa nacional para evitar el caos, mientras que el gobierno decretó el estado de conmoción interior.
- Reacciones internacionales: Diversos países como Colombia, Chile, Cuba, Rusia e Irán condenaron el ataque, calificándolo como una violación a la soberanía y al derecho internacional, alegando que la acción carece de justificación en el marco de la Carta de la ONU, ya que el uso de la fuerza no respondió a un ataque armado previo ni a un mandato del Consejo de Seguridad. Otros países y bloques han adoptado una posición más ambigua o han respaldado el ataque estadounidense de forma velada, como ocurría con la Unión Europea en palabras de la Alta Representante Kaja Kallas mientras llaman, eso sí, a respetar la legalidad internacional.
- Escenarios futuros para el país: Aunque puede producirse sorpresas, se plantean dos vías principales tras la captura de Maduro: 1) una transición constitucional donde Delcy Rodríguez convocaría elecciones en 30 días, con un probable sucesor a Maduro que forme parte del actual régimen y que adopte una posición mucho más moderada respecto a los Estados Unidos, aceptando sus exigencias o; 2) un colapso del régimen que permita a la oposición, liderada por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, formar un nuevo gobierno de transición. No se pueden descartar escenarios diferentes, desde un conflicto interno a la resistencia frente a EEUU, aunque parecen menos probables.
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