Inteligencia artificial como habilitadora de la ciberguerra
Durante más de dos décadas, la ciberguerra ha sido presentada como una transformación inminente de la competición estratégica. Sin embargo, su desarrollo ha resultado más gradual, discreto y ambiguo de lo previsto. La inteligencia artificial, en cualquier caso, podría alterar todos los equilibrios conocidos al convertir datos, modelos, capacidad de cómputo e infraestructuras de inferencia en activos esenciales para la economía, la seguridad nacional y las operaciones militares. Es más, su importancia no se limita a la automatización de ataques o defensas: también amplía la superficie de conflicto, acelera los ciclos de decisión y refuerza la dependencia de una capa digital-cognitiva cada vez más integrada en la producción, la administración y el mando. La competición futura en el ámbito cibernético, en consecuencia, no tendrá necesariamente la forma de un ataque devastador y visible. Es más probable que adopte la de campañas persistentes destinadas a obtener acceso, degradar capacidades, manipular información,