Guerra de Ucrania – Día 423

PzH-2000 utilizado por las Fuerzas Armadas ucranianas protegido por una red antidrone. Fuente - Ministerio de Defensa de Ucrania.
PzH-2000 utilizado por las Fuerzas Armadas ucranianas protegido por una red antidrone. Fuente - Ministerio de Defensa de Ucrania.

Las tropas rusas han logrado cortar la T-05056 que comunica Chasiv Yar con Bakhmut, mientras se especula con que estén acumulando municiones y hombres para un intento de tomar lo que queda de la ciudad bajo control ucraniano en los próximos días y, en cualquier caso, antes del 9 de mayo. Además de esto, hoy Alemania ha expulsado a un buen número de diplomáticos rusos, acción que ha sido respondida por Moscú de forma similar. Ucrania, por su parte, ha establecido nuevas sanciones, tanto contra entidades como contra individuos rusos. Todo mientras continúan investigándose la profundidad y duración de las filtraciones de documentos estadounidenses, pues podrían haber comenzado incluso meses antes de lo que se creía.

Los documentos estadounidenses subidos a Discord supuestamente por el militar estadounidense Jack Teixeira podrían ser muchos más de los que a priori se pensaba, a tenor de las informaciones aparecidas en las últimas horas. De hecho, el miembro de la Guardia Nacional acusado de estar detrás de las filtraciones podría haber comenzado a compartir documentos clasificados en Discord ya en febrero de 2022.

Más allá del alcance de esta nueva revelación, que todavía se desconoce, lo interesante del caso es que obligará a las agencias estadounidenses y aliadas a hacer una labor de investigación aun más profunda de lo que se pensaba, restando si cabe más recursos humanos al análisis de la actualidad, tan necesario en momentos de guerra de como el actual.

También ha abierto el debate sobre el acceso a la información secreta, pues son muchos los que se preguntas cómo chico de apenas 21 años estaba en posición no solo de visualizar, sino también de compartir este tipo de documentos, en principio de acceso a un grupo muy limitado de personas, todos ellos con acreditación de seguridad.

Un tema que nos lleva al que suele ser siempre el eslabón más débil de cualquier sistema de protección, sea del tipo que sea: el elemento humano. Efectivamente, cada institución y cada Estado tienen sus propias legislaciones y normas relativas a la seguridad de los datos, dividiéndolos en diversos tipos y, en consecuencia, graduando el acceso a los mismos según un orden concreto en el que los documentos que cuentan con mayor protección están (teóricamente) solo al alcance de aquellos que por las razones que sean, deben utilizarlos en su trabajo o conocer el contenido de los mismos para tomar las decisiones pertinentes.

En el caso estadounidense, como en casi cualquier otro país, aquellos funcionarios -o personal de la industria de defensa, por ejemplo- que deben hacerse con una autorización de seguridad, han de someterse a una investigación previa, así como a otras periódicas, evaluándose cada caso por separado. Solo tras superar todos los requisitos se logra la acreditación del nivel requerido: confidencial, secreto y alto secreto.

En el caso español es la Ley 9/1968, de 5 de abril, sobre secretos oficiales la que establece tanto cuáles son las «materias clasificadas», es decir, aquellos «asuntos, actos, documentos, informaciones, datos y objetos cuyo conocimiento por personas no autorizadas pueda dañar o poner en riesgo la seguridad y defensa del Estado», como las distintas categorías: secreto y reservado, en función del grado de protección que requieran.

Para ser más exactos, la «habilitación personal de seguridad» se puede solicitar a través de la web del CNI, en donde se explica cuál es la documentación necesaria, entre otras cosas. Además, lejos de lo que cree mucha gente, hay muchísimas razones para solicitar la acreditación, siendo muchas las personas, desde ingenieros de empresas de defensa a miembros de la academia y por supuesto funcionarios, los que están en posesión de una.

La OTAN, por poner otro ejemplo, distingue entre cuatro niveles en lo relativo a las autorizaciones de seguridad, separando el personal con acreditación según cuenten con acceso a material:

  • Restricted
  • Confidential 
  • Secret
  • Cosmic top secret

Además, es algo que las organizaciones se toman muy en serio. Así, por ejemplo -en términos generales, pues no vamos a hablar por razones obvias del proceder de ninguna organización en concreto y además estamos simplificando al máximo- no se utilizan ordenadores personales, sino generalmente los trabajadores acceden a escritorios remotos totalmente capados en cuanto a funciones. Tampoco se permite la libre impresión de los documentos, ni su traspaso a medios como puedan ser discos duros externos o memorias USB.

Por otra parte, en el caso de que los documentos se impriman, y dependiendo del nivel del que hablemos, deben «dormir» en caja fuerte. Además, la información clasificada en soporte digital debe permanecer encriptada, necesitándose en algunos casos el acceso a equipos específicos para su desencriptación y lectura. Es decir, que como en cualquier sistema de seguridad, se establecen distintas capas de protección al objeto de hacer que la información llegue exclusivamente a donde debe y no más allá.

Sin embargo, por muy bien diseñado que esté un sistema, siempre hay flecos. Desde la falta de diligencia del personal que no sigue las recomendaciones respecto al secreto de las contraseñas a la necesidad de disponer de trabajadores que tomen los datos en bruto y realicen las tablas o infografías que incluyendo los documentos, o que simplemente hagan la edición. Podríamos dar muchos ejemplos de puestos críticos que, no obstante, suelen corresponder a personal de bajo nivel o que no ha pasado todos los controles necesarios.

En este sentido, lo ocurrido con Jack Teixeira, podría ser un ejemplo que, más allá de su impacto inmediato, se convierta en un ejemplo de libro en el futuro sobre los errores a evitar a la hora de seleccionar y hacer el seguimiento del personal, pues su puesto como informático encargado de garantizar la seguridad de la red era, por definición, crítico.

Máxime cuando como se ha demostrado, no solo tenía acceso a datos de la Fuerza Aérea, sino también de distintas agencias del gobierno estadounidense que por unas razones u otras llegaban a la USAF para que este servicio pudiese desarrollar su labor. Otro punto interesante, pues en los tiempos que corren las barreras «laterales», es decir, las que se establecen entre instituciones, han desaparecido. Si hace años era relativamente sencillo que una agencia como la CIA no compartiese datos con otras, a día de hoy es cada vez más complicado, lo que hace que determinados elementos dentro del entramado de seguridad nacional de un país lleguen a tener responsabilidades insospechadas. Algo de lo que sin duda se extraerán lecciones.

Más allá de lo relativo a las filtraciones, que si bien son importantes para la guerra, no parecen estar marcando el día a día de la misma, hoy han proseguido los combates. En la parte más septentrional del frente, se ha registrado un ataque ruso sobre la pequeña localidad de Lyman Pershyi, situada al noreste de Kupiansk. Si bien no se han registrado cambios, es en cierto sentido una novedad después de semanas de tranquilidad casi total en esta zona. También se han vuelto a reportar enfrentamientos en los bosques de Kreminna y en Bilohorivka, en principio sin cambios.

Respecto a Bakhmut, han continuado los combates al norte, en Hryhorivka y Bohdanivka, pero con especial fuerza en la zona de Khromove. La carretera T-0506 ya no es utilizada por los ucranianos al haber sido cortada por los rusos en la práctica, lo que obliga a recurrid a otro tipo de vías para acceder a la ciudad y enviar suministros, entre quejas de miembros de la 93ª Brigada ucraniana sobre la falta de munición. Se especula con que Rusia esté preparando el asalto final a esta localidad, acumulando munición y tropas para lanzarse al ataque en los próximos días, una vez han cortado la última vía practicable.

Situación en Bakhmut. En verde la ruta que siguen los ucranianos para introducir hombres y suministros en la ciudad, una vez la T-0506 ha sido cortada. Autor - Manuel Gonzalo Vallejo Quevedo en base a un mapa de @DefMon3.
Situación en Bakhmut. En verde la ruta que siguen los ucranianos para introducir hombres y suministros en la ciudad, una vez la T-0506 ha sido cortada. Autor – Manuel Gonzalo Vallejo Quevedo en base a un mapa de @DefMon3.

Respecto al oeste de Donetsk, las luchas han afectado hoy nuevamente a Novokalynove, Stepove, Permovais’ke y Nevels’ke, en torno a Avdiívka. A pesar de los combates de los últimos meses y de los enfrentamientos a norte y sur, Ucrania continúa controlando la zona de la vía de tren entre Stepove y Krasnohorivka.

Por último, y a modo de curiosidad, pues no tiene ninguna relevancia sobre la guerra, parece ser que en el incidente de Bélgorod no se produjo la caída de una sola bomba, sino de dos. La segunda habría sido una FAB-500 que no habría llegado a explotar.

Mapa de situación actualizado a 22 de abril de 2023. Fuente - @War_Mapper.
Mapa de situación actualizado a 22 de abril de 2023. Fuente – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Abrimos la sección institucional y diplomática con la noticia de un nuevo paquete de ayuda militar de Canadá a Ucrania en el marco de la última reunión del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania celebrada en la base aérea de Ramstein ayer. 

De esta forma, el país norteamericano enviará 40 rifles de precisión y 16 radios tácticas, y realizará una donación al fondo de la OTAN para Ucrania. En total, el nuevo paquete asciende a 39 millones de dólares canadienses (28,9 millones de dólares estadounidenses). La ministra de Defensa canadiense, Anita Anand, ha insistido además en que Ottawa prometió y entregó rápidamente 8 carros de combate Leopard 2 a Ucrania, mientras están en contacto con otros donantes para discutir las cuestiones relativas al mantenimiento de dichos carros. 

Un nuevo paquete que ha sido agradecido tanto por el ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, como por el presidente Zelenski afirmando que “Canadá y el pueblo canadiense demuestran que el mundo libre se mantiene firme junto a nosotros [Ucrania], ya que estamos protegiendo a nuestro país y valores compartidos”. 

En otro orden de cosas, Letonia se ha sumado a sus socios y aliados y su ministra de Defensa, Ināra Mūrniece, ha anunciado que Riga entregará todos sus misiles antiaéreos Stinger en servicio son sus Fuerzas Armadas a Ucrania y emprenderán un entrenamiento más intensivo de los soldados ucranianos que están formando en su territorio. 

República Checa por su parte está dispuesta a negociar también el establecimiento de un centro de mantenimiento, reparación y revisión de equipos pesados en su país, además de haber sugerido la ampliación del programa de modernización de los carros de combate T-72 que se enviarán a Ucrania. 

El asesor de la presidencia de Ucrania, Mikhailo Podolyak, ha comentado hoy en su perfil de Twitter que tras 423 días de “guerra sangrienta, es imposible” llegar a un “acuerdo”. En sus palabras:

“(…) Cuando alguien habla de un «acuerdo pacífico», Ucrania solo escucha «rendirse, capitular, cumplir con el ultimátum ruso». Después de 423 días de guerra sangrienta, es imposible. Porque es una guerra de exterminio artificial librada por la Federación Rusa, no un «conflicto» mítico. No hay lugar para el «acuerdo».

Otro aspecto sobre el que Ucrania sigue insistiendo es el de las sanciones, todo mientras estamos a la espera de conocer cómo se configurará el próximo paquete de medidas restrictivas y si se dirigirá hacia sectores como el de la industria nuclear. Según recoge Bloomberg, se espera que la UE proponga la prohibición de tránsito a numerosos bienes a través de territorio ruso hacia otros países como medida para endurecer las sanciones ya impuestas, y evitar que Rusia y otros países las eludan. En concreto, esta prohibición se aplicaría “a numerosas tecnologías y otros bienes, incluidos varios tipos de vehículos”. Contrariamente, no aplicaría a los productos que viajen desde Rusia a terceros países. 

En Kiev mientras tanto el presidente Zelenski ha firmado un nuevo decreto en virtud del cual se imponen medidas restrictivas contra 40 individuos y 382 entidades jurídicas rusas. 

Pese a ser sábado, el primer ministro de Ucrania, Denys Shmyhal, ha recibido en Kiev al ministro delegado de Transportes de Francia, Clément Beaune, y al enviado especial francés para la ayuda y la reconstrucción de Ucrania, Pierre Heilbronn. Durante su encuentro han tratado de dar forma al apoyo de Francia a la reconstrucción del país abordando proyectos de logística y transporte. Asimismo, el primer ministro Shmyhal ha instado al tejido empresarial francés a que participe en la implementación de los proyectos de reconstrucción. 

Fruto de su encuentro ha resultado la firma de un memorando de entendimiento (MOU) sobre cooperación en el sector de transporte que prevé la evaluación de los daños y la restauración de los sistemas de transporte del país, pero enfocado en la transición ecológica. Según el Banco Mundial, Ucrania necesitaría 14.100 millones de dólares en 2023 para poder implementar este tipo de proyectos, por lo que toda la ayuda que están brindando los socios es más que bienvenida por Kiev. 

Por otro lado, Moscú ha criticado la “expulsión masiva de miembros de las misiones diplomáticas rusas en Alemania” ordenadas por Berlín. En respuesta, como viene siendo lo habitual, Rusia ha decidido “imitar la decisión” y expulsar a los diplomáticos alemanas de Rusia, además de limitar el número máximo de empleados en sus misiones diplomáticas.  

Para concluir y coincidiendo con el Día de la Tierra, el Ministerio de Exteriores ha difundido un vídeo en el que se ponen de manifiesto las graves consecuencias de la guerra a nivel medioambiental. Es, además, uno de los aspectos de la guerra que más tiende a olvidarse, junto con el daño y destrucción del patrimonio artístico y cultural.

En el vídeo se incide en que la guerra de Rusia contra Ucrania ha provocado daños en el 20 por ciento de las áreas naturales protegidas de Ucrania, la muerte de millones de animales y que 80 especies se encuentren en peligro de extinción. Todo ello, sin entrar en que en estos momentos 10 parques nacionales, 8 reservas naturales y 2 reservas de la biosfera se encuentran ocupadas por las tropas rusas. De este modo, inciden en que Rusia no solo están matando a ucranianos y destruyendo pueblos y ciudades, sino también cometiendo ecocidio al llevar a cabo tácticas de tierra quemada bombardeando, destruyendo y minando “todo lo que encuentra a su paso”. 

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