NGSW (Next Generation Squad Weapon Program)

El pasado 15 de febrero de 2022, el US Army norteamericano reveló los ganadores del concurso NGSW (Next Generation Squad Weapon Program). Se trata de un proyecto que busca dotar al infante estadounidense de nuevas armas y ópticas para que pueda desarrollar su labor en un nuevo tipo de campo de batalla. Los ganadores fueron SIG con el fusil M5 y la ametralladora XM250 y Vortex con la mira XM-157, haciéndose la empresa con un contrato inicial con un valor mínimo de 20.4 millones pero que podría alcanzar un máximo de 4.700 millones de dólares de cara al futuro.

Hace mas de 65 años que el US Army no cambia el calibre y la munición de su rifle principal con éxito, todo ello después de intentarlo a través de programas como el ACR o el SPIW, que acabaron en fracaso. Esto sustituye al calibre 5.56, que marcó un estándar global en todas las naciones desarrolladas del mundo. Pero este cambio en un aspecto de nicho como son las armas de pequeño calibre es parte de una nueva manera de ver los conflictos por parte de los Estados Unidos, en un contexto en el que Rusia y China son cada vez potencias más pujantes.

Es en vista de la posibilidad de un enfrentamiento con un ejército con habilidades y tecnologías parejas y aplicando las lecciones aprendidas en Afganistán, que se lanzó el NGSW, en el que han participado muchas de las empresas más punteras del sector con ideas y conceptos que prometían ser revolucionarios. En este artículo, veremos primero cómo se originó el proyecto, segundo, se expondrán las características de los prototipos presentados a la competición y, por último, se explicará cómo este programa conecta con las nuevas tendencias doctrinales de los Estados Unidos.

Antecedentes y orígenes del NGSW

La parte más importante de todo el programa NGSW y la que condiciona todo el resto de los elementos es el calibre del arma. El calibre estandarizado actualmente dentro del US Army y que este proyecto viene a sustituir, es el 5.56, adoptado en 1963. Este se compone de una bala relativamente pequeña con un potente propelente. La idea, cuando se concibió, pasaba por obtener un proyectil muy rápido, con un alcance efectivo entre los 300 y los 400 metros y que al tener poco peso y retroceso permitiese al infante cargar con mucha munición y mantener un volumen de fuego más elevado. Se adoptó en la confianza de que si se encontraban amenazas más allá del alcance efectivo, la artillería, los vehículos blindados o la aviación, se encargarían de ellas. Esta ha sido la doctrina oficial hasta ahora. En esta línea, se adoptó el M16, que, con modificaciones, sigue en servicio hasta hoy. También, más adelante, la ametralladora M249. Rusia y China adoptaron más adelante una munición similar con el 5.45×39 y el 5.8×42 respectivamente. No obstante, esta munición comenzó a mostrar sus carencias tras los conflictos de Afganistán e Irak y es en estas experiencias donde encontramos uno de los orígenes del programa NGSW.

Thomas P. Ehrnhart publicó en 2009 el articulo «Increasing Small Arms Lethality in Afghanistan Taking Back the Infantry Half-Kilometer»[1]. En él explicaba cuáles fueron los principales problemas del calibre 5.56 en Afganistán:

  • La falta de alcance efectivo. Cuando las amenazas estaban a más de 300 metros y o bien no se disponía de fuegos de apoyo disponibles, o bien no se permitía usarlos para no dañar civiles, el 5.56 se quedaba corto ante el 7.62×51 usado por los insurgentes, un calibre mayor y con mucho mas alcance. El resultado era que las fuerzas de la OTAN no podían llegar allí a donde los afganos sí que podían;
  • La letalidad: En algunos casos las heridas producidas no eran suficientes para frenar a tiempo las amenazas. Este es un problema del que se lleva hablando desde hace tiempo y sobre el que se ha escrito en estas mismas páginas.[2] En ciertas condiciones, especialmente a distancias mas largas, el calibre no sería capaz de neutralizar amenazas con efectividad;
  • Otro cambio importante es la proliferación del blindaje corporal. Con el tiempo, las placas balísticas de nivel IV o superiores, que pueden proteger de casi todas las municiones modernas, se han vuelto mucho más baratas. Hoy en día pueden adquirirse incluso en plataformas online como Aliexpress. Esto hace que muchos más actores puedan permitirse esta clase de equipo y que incluso potencias emergentes como China o Rusia puedan equipar a buena parte de sus infantes con un nivel de protección equiparable al norteamericano. Desde Estados Unidos se introdujo la variante M855 del 5.56 diseñada específicamente para penetrar blindajes, pero seguía adoleciendo de limitaciones. 

En el año 2015 el general Mark Miley se convirtió en Jefe del Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos, pasando a iniciar una serie de reformas que veremos más adelante y que estaban orientadas a modernizar el US Army de forma que pudiese enfrentarse con garantías a lo que se conoce como un rival par, esto es, con capacidades equiparables a las norteamericanas. Es en este periodo cuando se populariza un concepto cardinal en el desarrollo del programa NGSW: el overmatch, que podría definirse como:

“Aplicar una habilidad aprendida, emplear un equipo, usar una tecnología y aplicar la fuerza correcta para crear una ventaja injusta a favor del soldado”[3].

De una manera más simple, se puede definir también como:

“un concepto en el que mi (inserta sistema ofensivo aquí) puede activamente y sin prejuicios eliminar tu (inserta tu sistema de protección aquí)”[4].

La idea surge del rearme y mejora de capacidades chinas y rusas, que lograrían en algunos puntos alcanzar un nivel similar al estadounidense o anular sus ventajas, por mas que la guerra de Ucrania esté ofreciendo una imagen deplorable del Ejército ruso. El overmatch por tanto buscaría mejorar las capacidades de US Army para así superar las de estas dos potencias para preservar esta ventaja. De este modo, siguiendo la segunda definición, el sistema ofensivo seria la munición y el sistema defensivo, la protección corporal. 

Ese mismo 2015, Jim Shaltz ofreció una presentación para la Asociación Nacional de la Industria de Defensa en el que aplicaba el concepto de overmatch a las armas pequeñas. Shaltz es un veterano de la industria que trabajo para Hekler and Koch en diseños como los fusiles G11, HK46 o M320. En la misma aseguraba que para entonces los adversarios podrían estar en posesión de overmatch contra el Ejército norteamericano.

Según él, la ametralladora PKM y el fusil de precisión SVD, que emplean el calibre 7.62x51R podrían llegar más lejos que sus homólogos norteamericanos, el M14 EBR y la ametralladora M249. En esta presentación se planteó un calibre intermedio entre el 5.56 y el 7.62 como solución además de la incorporación de sistemas de tiro inteligente y supresores como equipo de dotación. Mas adelante, el programa NGSW seguiría gran parte de estas recomendaciones[5].

Extracto de la presentación de Shaltz, a la izquierda las fuerzas norteamericanas, a la derecha un modelo de adversario.

En junio 2017 se publicó dentro del US Army el documento «Small Arms Ammunition Study», que llegaba a la conclusión de que un nuevo calibre debía ser introducido para lidiar con las nuevas condiciones. Hoy en día no se ha desclasificado la versión completa del estudio[6]. Ese mismo año se presentó el proyecto Interim Combat Service Rifle (ICSR) que planteaba sustituir temporalmente los rifles M4 de 5.56mm por fusiles calibre 7.62 hasta que se desarrollara un nuevo fusil. Tanto HK como Colt presentaron propuestas y la idea era dotar a con 50.000 armas a unidades específicas. [7] No obstante, el proyecto fue cancelado en noviembre de 2017 debido a la llegada del programa NGSW. 

En junio de 2017 se presentó el programa NGSAR, que buscaba substituir la ametralladora M249 por una nueva arma y un nuevo calibre.[8] En febrero de 2018 este programa se amplió, pasando a llamarse NGSW y buscando además de la ametralladora, un fusil y una óptica. Es el momento en el que se consolida este programa tal como lo conocemos, punto a partir del cual ya no habrá más variaciones significativas. Ese mismo mes el propio general Miley acudiría al Senado para explicar el proyecto y sobre todo, justificar la inversión. En su presentación, llevada a cabo junto con otros altos mandos, insistieron en la necesidad de obtener este overmatch de distancia, pero también vertieron duras críticas sobre el sistema de adquisiciones del US Army, tema que abordaremos mas adelante[9].

Casi un año después, a finales del 2018, se publicó el documento oficial que serviría para abrir el proyecto a propuestas de la industria privada, el POPN.[10]  En él se pedía a las empresas el desarrollo de un fusil y una ametralladora de apoyo que deberían incluir un silenciador. 

Respecto a la munición, el US Army proporcionaría el proyectil que ellos habían diseñado, pero cada empresa tendría que proponer su propia vaina y propelente. La munición es tal vez el punto más importante, pues es el factor clave que condiciona desde el diseño de los sistemas hasta la forma de emplearlos.

El proyectil elegido fue del calibre 6.8 con la designación oficial XM1186. Según fuentes secundarias este estaría compuesto de una chaqueta de cobre con un penetrador de acero.[11] Con respecto al desempeño esperado de esta munición, en 2019 durante una entrevista al coronel Geoffrey A. Norman en Task & Purpose comentó que el objetivo pasaba por poder penetrar blindaje corporal (asumimos que un nivel 4) a 600 metros. Para ello se espera que la nueva munición tenga una presión entre 60.000 y 80.000 PSI (libras por pulgada) de forma que mantenga una alta velocidad incluso a estas grandes distancias[12][13]. Por comparar, la munición estándar de 5.56 trabaja en un entorno de 52.000 PSI, mientras que la munición del calibre 12,7 lo hace a 55.000 PSI. [14]

Este documento seria actualizado definitivamente en enero de 2019[15] añadiendo el requerimiento de un rail inteligente en el que poder colocar accesorios como ópticas o láseres y que estos pudieran recibir energía y transmitir información a través del rail picatinny.

Respecto a las entregas, al parecer ya desde el proyecto ICSR, la idea no pasaba por sustituir todos los M4 y M249 en servicio sino por equipar únicamente a las unidades que tengan que desplegarse más rápido y realizar “combate cercano” como comento Milley en 2016[16]. Esto explica que el número de armas a comprar sea limitado, al menos si tenemos en cuenta el número de efectivos de los que dispone el US Army.

A su vez, se lanzó también el POPN para la tercera pata del programa NGSW: el sistema de puntería. En este caso solo existe acceso al borrador, en el que se especifica que la mira deberá disponer de una computadora balística que pueda ajustar el punto de mira teniendo en cuenta la distancia, las condiciones atmosféricas y la balística. Con esto se le daría a la infantería un punto de mira secundario con la trayectoria aproximada del proyectil. 

En agosto de 2019 se desveló quienes iban a ser definitivamente los competidores del proyecto[17]. Fueron rechazados las propuestas de VK Integrated Systems/ Bachstein Consulting, MARS/Cobalt kinetics, de Desert Tech/PCP y de FN America. Como vemos, era habitual que se unieran una empresa especializada en el arma y otra en el proyectil. Los ganadores fueron: 

  • Sig Sauer, que desarrollaba todos los componentes.
  • Textron Systems, que se asoció con H&K para el diseño de las plataformas y con Olin Winchester para la Munición.
  • General Dynamics junto con Beretta para las plataformas y True Velocity para la munición. 

Han sido estas empresas las que desde entonces han estado compitiendo en las sucesivas fases de prototipado y pruebas. Por su parte, ya en febrero de 2020 el Pentágono publicó su solicitud de presupuestos al congreso para el año 2021, en la que se incluían partidas para los prototipos y para la munición[18]. En el caso de la mira las dos empresas seleccionadas fueron L3 y Vortex.

Contendientes al programa NSGW. Fuente – Elaboración propia.

Los prototipos

Textron Systems

Textron Systems es una filial del conglomerado Textron al que pertenecen entre otras empresas, Bell Helicopters. Esta compañía tiene ya experiencia en el desarrollo de diseños innovadores de armas pequeñas y su principal apuesta pasa por la tecnología de munición con vaina telescópica. Esta consiste en un diseño de vaina no convencional. Asi, si en la munición normal tenemos una vaina de latón con propelente y en su punta, sobresale el proyectil, en el caso de la munición con vaina telescópica, tenemos un cilindro, de plástico en este caso, que tiene dentro el propelente y el proyectil, todo en uno. Esto permite que sea más corto, más ligero y que el sistema del arma que lo dispare sea más simple. 

Textron llegaba con cierta ventaja con respecto a sus competidores puesto que habían presentado esta tecnología al Ejército con buenos resultados en el programa LSAT en 2012. Este fue un prototipo de ametralladora ligera que usaba este nuevo tipo de munición y que recibió muy buen feedback durante sus pruebas[19] [20]. El programa estuvo en activo hasta 2018 cuando se incorporó dentro del NGSW y paso a ser el prototipo de Textron para la ametralladora del programa. Ademas, el propio general Miley había dicho durante su comparecencia en el Congreso que entre los beneficios del NGSW estaría el poder usar esta munición telescópica.[21]

Es por ello que la idea, con el largo recorrido y aceptación que había tenido anteriormente parecía estar en 2019 lo suficientemente madura como para presentarla al concurso. Un punto curioso es la asociación con H&K, aunque no se sabe exactamente en qué parte del diseño estuvieron involucrados. Tal vez la experiencia que ganaron en la década de los 90 con el por entonces revolucionario fusil G11 que también jugaba con nuevas tecnologías de munición tuviera algo que ver. 

Respecto a las armas, ambas comparten una idea de diseño similar. En las armas tradicionales, el sistema se tiene que encargar tras cada disparo de extraer y expulsar el cartucho gastado, introducir uno nuevo en la recamara y cerrarla para poder disparar de nuevo. La munición telescópica permite simplificar este sistema. La recamara es una pieza separada del cañón que se mueve para extraer e introducir cartuchos nuevos. En el caso del fusil, esta se mueve arriba y abajo y en el caso de la ametralladora, se mueve lateralmente. Este diseño tiene también en cuenta que la munición de polímero tiene problemas para funcionar cuando el sistema está muy caliente. El latón de una bala normal protege la pólvora del interior de altas temperaturas puesto que en el caso de que esta se caliente demasiado (<178ºC), podría explotar. Con el plástico es diferente, pues no aísla tan bien el calor. Otro problema es que el polímero se derrite más fácilmente y un cartucho atrapado podría bloquear el sistema. Es por todo esto que se ha puesto énfasis en que se mantenga bien ventilado. Hay que decir también que el sistema de extracción es tan sencillo que elimina los posibles problemas de alimentación de las armas tradicionales como el doble alimentado[22]. Para concluir, ambos sistemas funcionan en base a un pistón de gases convencional.

General Dynamics

Este es por ahora el prototipo sobre el que existe menos información oficial y sobre el que más se ha especulado. Comenzando por el fusil, incluye la novedad de tener un sistema bullbup, es decir, que el grupo de gatillo esta delante del cargador y no detrás. Esto permite un arma más pequeña con un cañón más largo. No obstante, el US Army norteamericano nunca había adoptado antes un arma con este sistema y la mayoría de los países que habían apostado por él como Francia o China lo habían abandonado recientemente en favor de propuestas más convencionales. Con respecto al sistema de funcionamiento, tenemos una fusión de dos principios de acción distintos. Por una parte, un sistema de gases por pistón como en los otros dos prototipos. Por otra, incluye además un sistema de acción por retroceso. Este sistema consiste en que el cañón del arma se mueve hacia atrás con cada disparo, lo que ayuda a la extracción del proyectil y reduce el retroceso. También incluye un sistema de contrapesos y amortiguadores que reduce este retroceso en base a la llamada tecnología “impulse averaging”[23]. Otra característica es que en semiautomático dispara con el cerrojo cerrado como es habitual, mientras que en modo automático dispara con un cerrojo abierto como suele ocurrir con las ametralladoras. 

A la hora de diseñar la ametralladora se ha optado por una aproximación diferente a la de la competencia. En este caso, en términos generales a lo largo de la Historia se han seguido dos filosofías principales. La primera, que han seguido Textron y Sig y en la que se basa la MS249 es la de adoptar un arma completamente diferente al fusil y alimentada por cinta. Al tener una cinta y no un cargador, se puede tener más capacidad de munición y sostener mejor el fuego. La segunda, que es la que siguen sistemas como la RPK o el M27 es adoptar una versión ligeramente modificada del fusil de infantería estándar. Esto ahorra costes y simplifica la formación y la logística, pero a costa de no tener las ventajas de una ametralladora alimentada por cinta. Esta última fue la opción que adoptó General Dynamics. Su ametralladora es simplemente el mismo fusil, pero con un bípode y un cañón más pesado. El problema en este caso es que el cargador tiene la misma capacidad, apenas 20 cartuchos para un rol que habitualmente requiere mucha más capacidad. 

Con respecto a la munición, consiste en un cartucho bastante convencional con la única diferencia de que la vaina es de polímero con una base metálica y no enteramente metálica. Esto tiene ventajas similares a las del proyectil de Textron tales como un menor peso y una mayor resistencia a la corrosión. Destaca que la base sea metálica para ayudar a la extracción y que se haya omitido el “cuello” del diseño para evitar posibles puntos en los que se pueda fracturar el proyectil. Ademas, según el fabricante, el uso de polímeros abarata el coste de fabricación, reduce el estrés en los componentes internos y es mas ecológico[24].

Sig Sauer

Sig llegaba a la competición con mucha experiencia a la hora de obtener contratos del Gobierno para el suministro de armas de pequeño calibre. El mas importante con diferencia fue el que consiguieron para sustituir las pistolas de servicio M9 en el US Army por sus modelos M17 y M18, un contrato valorado en 580 millones de dólares[25]. También conseguirían numerosos contratos con el Mando de Operaciones Especiales, el SOCOM: En 2018 por 48 millones para el llamado “Supressed Upper Reciver Group”[26] y por 12 mas para la mira se segundo plano focal Tango 6[27]. Mas adelante, mientras se desarrollaba el programa NGSW también ganarían contratos en 2020 con la ametralladora Mg 338 y en 2022 con un arma de defensa personal derivada del MCX.[28]

Los sistemas en sí siguen una línea bastante convencional. En el caso del fusil, se trata de un derivado de la familia MCX. Esta se caracterizada por usar un sistema tipo AR18, con un sistema de gases operado por pistón y un muelle de retorno en el propio cuerpo en vez de en una extensión como en el AR15. El MCX y sus variantes han gozado de un amplio éxito siendo una variante en calibre .300 Blackout usada por el USSOCOM y siendo adoptado principalmente por grupos de operaciones especiales militares y policías. Entre los usuarios de plataformas basadas en el MCX están: Bélgica, Canadá, Estonia, Francia, Alemania, Países Bajos, Polonia, Portugal, Ucrania y el Reino Unido. De hecho, un prototipo muy similar al fusil NGSW fue presentado en 2014 al programa CSSAS para un rifle en calibre 7.62, aunque en este caso Sig no logró el contrato[29]. La propuesta de ametralladora es alimentada por cinta y operada por gas, comparte algunos elementos de diseño con la Mg 338, tiene tanto modo automático como semiautomático y, curiosamente, no tiene cambio de cañón rápido igual que el prototipo de Textron.  

Con respecto a la munición. Tenemos un cartucho hibrido completamente metálico. La base está fabricada en hierro mientras que el resto está compuesto de latón tradicional. La idea es que para llegar a los estándares requeridos por las pruebas de poder penetrar blindaje corporal y hacerlo a gran distancia se necesitan unas presiones muy fuertes. Esto hace que dispare la bala a una velocidad muy superior, pero desgastando considerablemente más el cañón. Estas presiones, de hecho, pueden llegar a quebrar la base de latón de la munición normal y provocar que el proyectil se rompa y explote de manera descontrolada. Es por ello por lo que se refuerza la base para que esta resista mejor. Esta aproximación tiene un inconveniente, al ser un cartucho completamente metálico, su peso es mucho mayor que el de las otras alternativas[30].

La competición por la óptica: L3 Harris y Vortex

Paralela a la competición entre los sistemas de armas, se desarrollaba también la competición por el NGSW-FC (NGSW Fire Control). Para esta se presentaron dos compañías.

  • La primera es L3 Harris, empresa muy consolidada en el complejo industrial de defensa norteamericano, no en vano sus ingresos alcanzan los 18.000 millones de dólares, disponen de 48.000 empleados y está implantada en una decena de países[31]. Dentro de los nuevos programas de modernización, consiguieron el contrato para los visores nocturnos ENVG-B por 442 millones[32]. Ademas, para este programa, colaboraron con Leupold & Stevens, otra empresa con una dilatada experiencia en la fabricación de ópticas.
  • La segunda competidora fue Vortex, una empresa mucho más pequeña y sin contratos militares previos, pero con una buena reputación en el mercado civil. 

Sobre las diferencias entre los dos sistemas existe menos información. Lo que sí que se sabe es que ambos compilan los requerimientos esenciales del programa: que fuera una mira variable desde un aumento a varios aumentos, que tuviera sensores ambientales y un telémetro y que pudiera dar una solución de tiro corregida al tirador. Sabemos la propuesta de L3 tiene un aumento de 1 a 6 y la de Vortex de 1 a 8. La filosofía detrás de tener una mira de aumentos variables es que se puedan emplear las miras de punto rojo para el combate cercano y las miras de varios aumentos para mayores distancias.

Ademas, ambas propuestas pueden proyectar información adicional sobre la mira y están conectadas al resto de componentes del soldado a través del sistema “Intra-Soldier Wireless”. En el caso de Vortex, sí que sabemos que se compone de un laser visible, otro infrarrojo y de un telémetro para el sistema de apuntado. El peso no está desclasificado, pero según la empresa, sería inferior al de un combo de óptica, laser y telémetro en el que cada elemento fuese por separado, algo lógico por otra parte[33].


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3 Comments

  1. supongo que seria mas peso, menos munición y estaría muy justito en cuanto a requerimientos solicitados entre 60000 y 80000 psi ; Presión máxima 7,62( OTAN EPVAT ) 60.191 psi (415,00 MPa)

    • Sí, pero el ahorro en I+D y en la adquisición de munición sería tan enorme que me llama la atención que no se mencione esa posibilidad en el artículo, como si realmente nunca hubiera estado sobre la mesa… al menos que gastar mucho dinero fuera precisamente uno de los objetivos, claro.

      En cualquier caso, me parece que de este programa lo que cambia realmente las reglas son las nuevas miras. Si funcionan como prometen pueden ser una revolución.

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