Guerra de Ucrania – Día 213

Cuando se cumplen siete meses desde el inicio de la guerra, nada indica que el final esté más cerca. Rusia sigue adelante con la celebración de referendos en las regiones conquistadas, mientras Ucrania continúa las operaciones ofensivas tanto en Jersón como en Járkov y los bombardeos sobre las líneas logísticas. Mientras tanto, el Ejército ruso intenta devolver a las AFU al oeste del río Oskil en Kupiansk mientras estas avanzan por el sur de la presa en dirección a Makiivka y la región de Lugansk.

Hoy ha sido un día relativamente tranquilo. Sin empleo de armamento novedoso, como ocurrió ayer con los drones iraníes sobre Odesa o Krivói Rog y sin nuevas amenazas o escenarios abiertos que comentar, como el posible empleo de armamento nuclear, lo que nos queda es la evolución de la movilización, los referendos y el campo de batalla.

En el primer caso, sigue desarrollándose sin aparentes problemas. Por más que aparezcan noticias sobre reclutas alcoholizados, sobre requisas de equipo o entrega de equipos en mal estado, sobre protestas y demás, hay que entender que a nivel de una nación como Rusia, son anecdóticas. Es cierto que el alcoholismo es un mal muy extendido en el país y que ya en conflictos anteriores se ha convertido tanto en una lacra como en un hándicap, pero incluso así, no es el mayor problema de la movilización, que sigue teniendo que ver con el entrenamiento de las nuevas tropas. El otro gran problema, esto es, la logística, ha sido puesto hoy en manos de un nuevo responsable, el teniente general Micinzev, de quien está por ver si es capaz de superar con éxito el desafío de llevar hombres y suministros en tiempo y forma al campo de batalla.

Más allá de esto, las votaciones han seguido realizándose con normalidad en las diversas regiones tomadas por Rusia. Normalidad, entendida en su contexto, ya que los «observadores internacionales» han sido elegidos por Rusia, ninguna organización internacional o nación importante reconoce su validez y los puntos de voto están estrechamente vigilados por las tropas rusas. De hecho, nadie duda del resultado final, Ucrania jamás aceptarán el resultado, como tampoco sus socios, por lo que únicamente tendrán efectos a nivel interno. En cualquier caso, al régimen de Putin, tanto la movilización como los referendos parecen funcionarle, otorgándole el apoyo de la mayoría de la población. No olvidemos que los porcentajes de aprobación de su gestión siguen siendo muy altos, pese a las bajas o el impacto económico de las sanciones.

Pasando al campo de batalla, hoy Rusia ha reanudado los bombardeos en la región de Sumy, atacando con obuses y cohetería las localidades de Pavlivka, Myropilske, Krasnopillia, Mezenivka y Slavhorod. En el caso de Járkov han bombardeado Ivashky, Strilecha, Oleksandrivka, Kolodiazne y Dvorichna. Lo más interesante en cualquier caso ha ocurrido en la línea de frente.

Además, podría haber sido un día negro para su Fuerza Aérea, pues según algunas informaciones, es posible que hayan perdido hasta cuatro aparatos. No hemos logrado confirmación de todos ellos por el momento, aunque sí de algunos, que hemos ido compartiendo en Twitter.

En el caso de Kupiansk, las tropas rusas han continuado tratando de expulsar a los ucranianos hasta la orilla oeste del Oskil. Por el momento, las Fuerzas Armadas ucranianas mantienen la cabeza de puente, que se extiende hasta partes de Petropavlivka y de Podoly, sin que esté claro por ahora cómo se resolverá la situación. En cualquier caso, lo importante de cara al análisis es que parece, tal y como venimos defendiendo desde hace días, que no hay avance ucraniano consistente en dirección a Svatove por esta vía y que los movimientos que se han visto eran de unidades muy ligeras, seguramente en muchos casos SOF.

Fuente – Edición propia a partir de un mapa de David Batashvili.

Distinta es la situación algo más al sur, en donde en las últimas horas las tropas ucranianas han seguido presionando desde Yats’kivka en dirección este y noreste hacia Makiivka. Hay divergencias en torno al grado de control y a la profundidad de la penetración que se concede a Ucrania, según se recurra a unas fuentes u otras, pero parece en cualquier caso que están logrando poco a poco acercarse hacia el río Zheberets. En Limán y alguna de las localidades limítrofes, las tropas rusas y milicianas continúan resistiendo, seguramente a un alto coste y, según algunos canales prorrusos, con órdenes de aguantar hasta el último hombre.

Fuente – Edición propia a partir de un mapa de David Batashvili.

En dirección a Bakhmut, se han producido combates de carros en la zona de Spirne e intentos de avance rusos sobre esta localidad y hacia Vyimka, así como hacia Soledar y Bakhmuts’ke en el norte. En este caso, conviene seguir atentamente los acontecimientos en la región, pues Rusia estaría relocalizando sus tropas en una de las zonas de las que más hombres había extraído hasta el momento para dirigirlas hacia Jersón y Zaporiyia. Esto podría frustrar los intentos ucranianos de avanzar en dirección a Severodonetsk y Lysychansk e incluso complicarles la defensa de la propia Bakhmut.

Fuente – Edición propia a partir de un mapa de David Batashvili.

En el caso de Donetsk, hoy los ataques rusos se han dirigido de norte a sur contra Kam’yanka y Spartak, ambos en dirección a Avdiivka, así como contra Nevels’ke, al sur de Pisky y contra Novomykhailivka, al suroeste de Donetsk.

Fuente – Edición propia a partir de un mapa de David Batashvili.

Respecto al frente de Jersón y Zaporiyia nada indica que se hayan producido cambios tras los avances ucranianos de las últimas semanas, especialmente en dirección a dicha ciudad.

Por último, un día más, los ataques con HIMARS han seguido siendo la norma, afectando a diversas instalaciones empleadas por el Ejército ruso y las milicias. Es el caso de la planta Petrovsky en Jersón, del puente Antonovsky (con el que ilustramos esta entrada) y que se ha visto seriamente dañado tras nuevos ataques, o de una base rusa en Alchevsk (Donetsk) que ha sido destruida.

Mapa de situación actualizado a 24 de septiembre de 2022. Fuente – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

A nivel institucional y diplomático, la jornada en la que se cumple el séptimo mes desde que comenzó la invasión de Rusia a Ucrania ha estado marcada por la ausencia de actividad. Aún así, conviene destacar algunas noticias recientes.

En primer lugar, los líderes de G7 condenaron “enérgicamente” de la celebración de los referéndums por parte de Rusia en los territorios ocupados esgrimiendo que Rusia intenta utilizar las consultas “para crear un pretexto falso para cambiar el estatus del territorio soberano de Ucrania”. En consecuencia, subrayan que ni los referéndums iniciados por Rusia ni sus representantes tienen ningún efecto legal ni legitimidad e instan a todos los países de la comunidad internacional para que rechacen inequívocamente estos referéndums. 

Los líderes del G7 han dejado claro que están dispuestos a imponer nuevas sanciones económicas a Rusia, así como a las personas y entidades, dentro y fuera de del país “que brinden apoyo político o económico a los intentos ilegales de Rusia de cambiar el estatus del territorio ucraniano”. Asimismo, han reiterado que continuarán brindando apoyo de todo tipo a Ucrania: financiero, humanitario, militar, diplomático y legal, y también de cara a la reconstrucción. 

El presidente estadounidense, Joe Biden, afirmaba además en un comunicado que los referéndums son “un pretexto para tratar de anexar partes de Ucrania por la fuerza en flagrante violación del derecho internacional, incluida la carta de Naciones Unidas”. En consecuencia, dejaba clara la postura americana:

«Estados Unidos nunca reconocerá el territorio ucraniano como otra cosa que no sea parte de Ucrania”.

Por otro lado, el Alto Representante y vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, ha declarado en una entrevista con la BBC que “la UE debe tomar en serio las amenazas de Vladímir Putin de que podría usar armas nucleares en el conflicto en Ucrania” destacando que la guerra había llegado a un “momento peligroso”. 

Al mismo tiempo, el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Ryabkov, ha comentado: “No estamos [Rusia] amenazando a nadie con armas nucleares. Los criterios para su uso se describen en la doctrina militar de Rusia”. Esto debe conjugarse con la declaración de Putin de esta semana en la que advertía a Occidente que no estaba mintiendo cuando dijo que usaría “todos los medios disponibles” si la integridad territorial de Rusia se viese amenazada. 

Del lado asiático, el ministro de Exteriores de China, Wang Yi, durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas ha realizado el siguiente llamamiento:

“Pedimos a todas las partes implicadas que eviten que la crisis se desborde y que protejan los derechos e intereses legítimos de los países en desarrollo”.

De este modo, y como ha venido haciendo desde el inicio de la invasión, China ha reiterado que “apoya todos los esfuerzos para una solución pacífica” de la “crisis ucraniana”. En este sentido sostiene que “la solución fundamental es abordar las preocupaciones de seguridad legítimas de las partes y construir una arquitectura de seguridad equilibrada, eficaz y sostenible”. 

Para concluir y cambiando de tercio, se confirma también la decisión de Helsinki de prohibir la entrada de turistas rusos en su territorio. Esto se aplicaría tanto a las visas Schengen emitidas por Finlandia como por otro Estado miembro. De este modo, Finlandia se alinea con sus vecinos, los países bálticos, así como con Polonia. La medida es de especial relevancia en el caso finlandés debido a que el país cuenta con la frontera más larga de la UE con Rusia, 1.300 kilómetros. 

Debe señalarse, no obstante, que esta medida contempla excepciones en virtud de las cuales sí se expediría una visa, por ejemplo, por razones humanitarias o de reagrupación familiar, así como de estudios o trabajo.

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