Guerra de Ucrania – Día 187

Para muchos, hoy es el día que llevaban meses esperando, el de la contraofensiva ucraniana en el sur. Para otros, todo es un bluff. Los datos nos dicen que efectivamente las Fuerzas Armadas ucranianas están lanzando ataques por tierra en diferentes partes de Jersón y Zaporiyia y que han sido precedidos por lanzamientos de cohetes desde sus HIMARS, así como de obuses, además de ataques aéreos. Ahora bien, estamos muy lejos de saber todavía la entidad y la finalidad de la operación, pues todavía son pocos los datos para afirmar si se trata de un tanteo o si por el contrario estamos ante la tan anunciada contraofensiva.

En las últimas horas, las redes sociales arden a propósito de los movimientos ucranianos en el sur del país, en dirección al Dniéper. Ha querido la casualidad que el inicio de la contraofensiva ucraniana haya coincidido con el lanzamiento de nuestro libro, que ha llegado hoy a las librerías y que podéis adquirir también en Amazon. Lo importante, en cualquier caso, es lo ocurrido sobre el terreno.

Ya podéis adquirir nuestro libro dedicado a los 100 primeros días de guerra en Ucrania. Por nuestra parte, estamos ya trabajando en la segunda parte, que hablará de la campaña rusa en el Donbáss, entre muchas otras cosas. Podéis adquirirlo pinchando aquí.

La jornada comenzaba con ataques contra Harylivka, Jersón y Nova Kakhovka entre otros puntos, algunos de los cuales, como los dirigidos contra los puentes sobre el Dniéper, se repetirían en varias ocasiones durante el día (extremo por aclarar). Lo más interesante es que algunos de los lanzamientos de HIMARS por primera vez que se sepa, no se habrían dirigido contra depósitos de municiones o infraestructuras críticas tras las líneas rusas, sino contra las tropas en el frente. Posteriormente, se iban entremezclando rumores e informaciones acerca de movimientos ucranianos, posiciones rusas tomadas, e incluso de localidades recuperadas como Sukhy Stavok y varias más, todas ellas en duda, por más que la información haya sido replicada por medios de renombre. También sobre la evacuación de Nova Kakhovka y la orden de bajar a los refugios.

Además de rumores, aparecían en las redes, especialmente en Telegram y Twitter, vídeos en los que se sugería que las tropas rusas podrían estar en desbandada en algunos puntos, pero que podrían tratarse de falsificaciones, estar sacados de contexto o cualquier otra cosa y no constituyen pruebas sólidas. También aparecían otros vídeos y fotografías, como la que hemos elegido para la portada del informe de hoy, que sugerían que Ucrania podría estar moviendo realmente material pesado. Incluso vídeos de ataques de Su-25 en dirección a Jersón, en lo que parecía una ofensiva interarmas, aunque es difícil sustentar una afirmación tan categórica en un par de documentos gráficos.

Toca, llegados a este punto, dar una idea general de lo que podrían ser los planes ucranianos, aunque los hemos comentado en diversas ocasiones en los últimos dos meses, pues apenas hay todavía información fidedigna sobre la operación y sólo podemos especular además a trazo grueso.

Lo primero que hay que tener en cuenta es la orografía de la región al norte del Dniéper, eminentemente llana, llena de campos de cultivo, contenida al sur por el este río y dividida en dos, a este y oeste por el río Inhulets. Dando por válida y suficiente la campaña ucraniana desde la llegada del primer HIMARS a finales de junio, destinada a destruir la logística rusa, unida a los ataques sobre estaciones de radar y sistemas antiaéreos rusos –el último ayer– lo primero sería cortar los pasos por el río Dniéper para aislar a las tropas rusas al norte de los refuerzos al sur. Lo segundo sería evitar que las tropas rusas pudiesen asistirse movimiento hombres y plataformas a este y oeste del río Inhulets. Lo tercero, dirigirse contra Nova Kakhovka mientras se presiona sobre la ciudad de Jersón y lo último, tratar de tomar esta ciudad. Por el momento, parece que Ucrania está cumpliendo con el guion y que estos son sus planes, lo que no quiere decir obviamente que vayan a lograr un éxito inmediato embolsando a los rusos en cuestión de horas.

La línea verde marca grosso modo el trazado del río Inhulets, que los ucranianos, tras atacar los puentes sobre el mismo, utilizarían para evitar que las tropas rusas al este y oeste del mismo, pudiesen asistirse mutuamente. A partir de ahí, tras golpear los puentes de Jersón y Nova Kakhovka, los dos únicos pasos practicables sobre el Dniéper en la zona, se dirigirían principalmente contra esta última ciudad y, posteriormente, contra Jersón.

Desde que la ofensiva se anunciara, hace ya meses, siempre hemos sido bastante críticos con la posibilidades ucranianas. No porque sean incapaces combatiendo, ni por falta de arrojo, ya que han demostrado gran destreza táctica y valor desde el principio del conflicto, sino porque desarrollar la pericia, así como alistar y entrenar las unidades necesarias para una operación de envergadura requiere de unos mimbres que hasta ahora no hemos visto en sus Fuerzas Armadas. Es posible que la llegada de militares entrenados en países como el Reino Unido, así como la reunión de todo el material donado por sus aliados haya hecho posible lanzar una verdadera contraofensiva, pero aun así, incluso pese a éxitos iniciales, sostenerla en el tiempo hasta alcanzar puntos como Nova Kakhovka o la propia Jersón, será mucho más difícil. Máxime con el galimatías logístico que son las Fuerzas Armadas ucranianas, dotadas con vehículos donados de muy distintas procedencias.

Además, más allá de las capacidades ucranianas, la guerra es una lucha de voluntades y Rusia mantiene al norte del río entre 20.000 y 30.000 uniformados (hay fuentes que hablan de una cifra menor, alrededor de 18.000) que se mantienen a la defensiva y que, incluso con la logística muy castigada, lo que dificultará que su artillería sea efectiva, posiblemente seguirán luchando en las posiciones que llevan tiempo preparando. Claro está, puede haber rendiciones de unidades, deserciones y mil y una cosas más. Incluso podría darse una salida negociada para estos militares, en caso de que los progresos ucranianos fuesen imparables. Lo que parece claro es que aún en el mejor de los casos -para los ucranianos sería una rápida llegada al Dniéper-, la guerra no termina aquí.

No olvidemos que la razón de fondo tras la guerra, es mucho más profunda que la pertenencia o no de Ucrania a la OTAN o que la «desnazificación», que no es más que una excusa. Como explicamos en su día, para que Rusia pueda mantener su área de influencia, ver su proyecto civilizatorio implementado y satisfechas sus reclamaciones relativas a la seguridad, DEBE tener una parte sustancial o preferiblemente toda Ucrania bajo su control. Por tanto, está en la obligación de seguir luchando, incluso aunque sufra un revés importante, por lo que incluso aunque la contraofensiva ucraniana fuese a la perfección, en el Kremlin no van a ver ninguna razón para abandonar los territorios al sur del Dniéper y sí, sin embargo, para empeñar el 3º Cuerpo de Ejército en el este. En este caso, además, en buena lógica, pues las Fuerzas Armadas de Ucrania, sin posibilidades de cruzar el Dniéper por el momento y sin necesidad de defenderse de una nueva invasión en esta zona, estarían más libres para destinar hombres y material al Donbás.

Lo que sí cambiaría sería algo que de lo que hemos hablado en los últimos días: la iniciativa estratégica. Ucrania podría comenzar a decidir dónde plantar batalla en el futuro. Además, una victoria en el sur le otorgaría una credibilidad mucho mayor frente a sus socios, lo que en última instancia permitiría que su apoyo se extendiese en el tiempo e incluso se incrementase. Eso sí, siempre teniendo en cuenta la previsible reacción rusa en forma de cortes de suministro de hidrocarburos, por ejemplo, que según el invierno se acerca, tensionarán a los socios europeos. Y todo ello sin perder de vista que la obligación de lanzar esta contraofensiva por todas las razones mencionadas, por más que cuenten con asesoramiento y dispongan de oficiales bien preparados, podría haber forzado a Kiev a iniciar una operación antes de tiempo. En cualquier caso, como decimos, apenas hace unas horas que lo que sea que esté ocurriendo ha comenzado y es demasiado pronto para sacar conclusiones. Más aún cuando se producen al calor de los acontecimientos.

Daños causados en el centro de Járkov por un bombardeo ruso en la jornada de hoy.

Mientras tanto, haremos un repaso a lo ocurrido en el resto del frente, en donde también se han producido movimientos. Comenzando por el norte, se han producido bombardeos rusos sobre Bilopillia, Hai, Katerynivka, Miropillia y Vodolahy, todas ellas en la región de Sumy. En Járkov los bombardeos han afectado a la capital regional, además de a Peremoha, Svitlychne, Husarivka, Borschova, Zalyman, Slatyne, Nove, Ivanivka, Ruska Lozova y Sosnivka. En la zona se confirma que la aldea de Udy, en disputa, estaría bajo control ruso.

En la zona de Izium las tropas rusas habrían tratado un día más de atacar tanto Borohodychne, como Dolyna, sin éxito. Los bombardeos habrían afectado a Kurulka, Brazhkivka, Bohorodychne, Krasnopillia, y Adamivka, la mayor parte de las cuales están en las inmediaciones de la carretera M03 en dirección a Sloviansk.

En dirección a Bakhmut han seguido produciéndose ataques rusos. Como dijimos ayer, con especial intensidad al sur de esta urbe, con la intención de cercenar sus líneas de suministro poniéndolas al alcance de la artillería.

En el eje Lysychansk-Sloviansk, la ausencia de novedades es prácticamente total, salvo por bombardeos sobre Siversk, Hryhorivka e Ivano-Darivka -que según los ucranianos habría recibido un ataque por tierra hoy-, localidades atacadas prácticamente a diario desde que se consumó la conquista de Lysychansk y la retirada ucraniana hasta Siversk.

La situación en torno a Bakhmut es más compleja, con ataques sobre Soledar al norte, sobre la zona del cruce de la M03 y la T0504 al este de Bakhmut y sobre Vesela Dolyna y Kodema al sur. Hasta donde se sabe, no se han producido avances, salvo quizá en Kodema desde Semihirja. En este caso, aunque hay un vídeo de Wagner, ocurre lo mismo que en muchas otras ocasiones: no ha sido grabado en el centro del pueblo, sino en un extremo, concretamente al este, donde posiblemente mantengan posiciones, lo que no implica un control completo de la localidad.

En Donetsk, por su parte, han seguido los intentos rusos por romper las defensas ucranianas al sur de Pisky. Resulta sorprendente en grado sumo que una posición que hemos visto castigar una y otra vez, como es el viaducto situado en las coordenadas 48.063614626977404, 37.646129785514674.

Al sur del país, la situación es compleja. Se ha producido una acción partisana en Melitopol que podría haber costado la vida a varios integrantes de una patrulla rusa, aunque no está del todo claro lo ocurrido, ya que se habrían registrado hasta cuatro explosiones. También en Berdyansk, otra localidad bajo control ruso, se habrían registrado explosiones. Todo ello se suma a los ataques ucranianos que hemos mencionado al inicio del informe, relacionados con la ofensiva. Del lado ruso, habrían tratado de volar mediante un misil el puente sobre el río Inhulets a su paso por Nikolayev, posiblemente para dificultar la llegada de más tropas ucranianas en dirección a Jersón. Es solo uno de los varios ataques que ha registrado la ciudad hoy. Además, está la compleja situación de la central nuclear de Zaporiyia, que hoy ha sufrido un impacto muy cercano al reactor nº 2, coincidiendo con la llegada de los técnicos de la Organización Internacional de la Energía Atómica. Podría tratarse de una operación rusa de falsa bandera, de un ataque ucraniano o del resultado del derribo de un drone, pues no hay pruebas suficientes para decantarse por ninguna de las opciones. Por lo demás, los ucranianos han denunciado ataques rusos sobre Pavlivka, una vez más, así como sobre Pot’omkyne, aunque las tropas rusas habrían terminado por retirarse.

Para finalizar con la parte militar, los cambios de posiciones confirmados en las últimas horas serían los siguientes:

  • Óblast de Járkov: Sin movimientos.
  • Óblast de Lugansk: Sin movimientos.
  • Óblast de Donetsk: Las tropas rusas controlan parte de Kodema.
  • Óblast de Zaporiyia: Sin movimientos.
  • Óblast de Jersón: Sin movimientos.
  • Óblast de Nikolayev: Sin movimientos.
Mapa de situación actualizado a 29 de agosto de 2022. Autor – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Comienza una nueva semana con una de las noticias más esperadas a nivel institucional desde hace semanas: la Misión de Apoyo y Asistencia de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA) se dirige hacia Zaporiyia.

Ha sido el propio director de la Agencia, Rafael Mariano Grossi, quien ha confirmado que la delegación integrada por catorce expertos llegará a lo largo de esta semana a la central nuclear.

En particular, se centrará de tres tareas esenciales:

  1. Protección física
  2. Seguridad nuclear
  3. Garantías de no proliferación de materiales nucleares

Al mismo tiempo, Rusia ha afirmado que ha derribado un dron ucraniano sobre la planta de energía nuclear que, como algunos ya consideran, podría tratarse de una operación de falsa bandera antes de la llegada de la IAEA.

Ha sido hoy además cuando la primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, ha desvelado que el apoyo adicional a Ucrania ascenderá a 100 millones de dólares, incluidos 50 millones que se destinarán a ayuda militar. La otra parte del montante se destinará a apoyar la economía, la estabilidad y la recuperación de Ucrania.

El ministro de Exteriores, Dmytro Kuleba, ha confirmado que Ucrania está pidiendo a Suecia que suministre obuses autopropulsados sobre ruedas Archer, RBS 70 MANPADS y artillería adicional.

A esto se añade que Estocolmo ya anunció que enviará 120 instructores a Reino Unido para participar en el programa de entrenamiento y capacitación de las tropas ucranianas.

En apenas unos días también cabe esperar nuevos anuncios de ayuda militar a Ucrania dado que el día 8 de septiembre tendrá lugar la siguiente reunión del Grupo de Contacto de Ucrania nuevamente en la base aérea de Ramstein, Alemania. El canciller alemán Olaf Scholz ha reiterado que mantendrá su apoyo a Kiev “durante el tiempo que sea necesario” y “de forma fiable”. En su discurso pronunciado en Praga también ha prometido que enviará a Ucrania armas de última generación -como, por ejemplo, sistemas de radar y defensa aérea y drones de reconocimiento- en las próximas semanas y meses.

Asimismo, a nivel de la UE como hemos venido comentando en informes anteriores esta semana se presentará intensa debido a las reuniones del Consejo de la UE en su formación de Defensa como de Asuntos Exteriores en Gymnich, Praga.

Mañana comenzará el evento principal de los representantes de Defensa en los que discutirán sobre la situación en Ucrania y el apoyo de la UE al país contando con la participación de su contraparte ucraniana, el ministro Oleksii Reznikov.

No obstante, también abordarán el análisis de la brecha de inversión en defensa de la UE. Cabe recordar que el pasado 18 de mayo la Comisión Europea cumplió con la tarea que le fue encomendada en la Cumbre de Versalles en marzo: realizar un mapeo de las brechas de inversión en el sector de defensa.

Pese a lo anterior y a los pocos detalles que han trascendido por el momento, también se espera que discutan la propuesta del Alto Representante y vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, relativa al lanzamiento de una misión de la UE dedicada al entrenamiento de las tropas ucranianas en países vecinos.

Del mismo modo, se espera que los ministros de Exteriores discutan sobre las posibles nuevas sanciones contra Rusia el miércoles. Entre otras, sobre la mesa está la opción de prohibir o limitar la emisión de visas Schengen a ciudadanos rusos. Iniciativa promovida sobre todo por Estonia, Finlandia y Lituania, y en la que no hay un consenso como punto de partida.

Además, debatirán sobre las perspectivas europeas para Ucrania, pero también para Moldavia y Georgia, así como el futuro de la Asociación Oriental (integrada por los tres anteriores, así como Armenia y Azerbaiyán dado que Bielorrusia suspendió su participación en junio de 2021). En paralelo, abordarán las relaciones entre la UE y África, y el futuro de la misión EUTM Mali.

En lo que a la cuestión energética se refiere Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha aseverado que están “trabajando en una intervención de emergencia y una reforma estructural del mercado eléctrico” y confirmado que los ministros de Energía de los 27 se reunirán de urgencia la semana que viene. Entre otras cosas, analizarán la propuesta de la presidencia checa del Consejo sobre fijar un límite al precio del gas.

Al respecto, cabe destacar que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha enfatizado que Rusia está quemando al menos 10 millones de euro en gas cerca de la frontera con Finlandia a diario. De este modo, considera que “el estado terrorista hace todo lo posible para garantizar que haya la menor cantidad posible de gas en el mercado al precio más alto posible, lo que conduce a un aumento de otros precios”.

Ha sido también la Presidenta quien ha subrayado hoy que hasta el momento la UE ha ayudado financieramente a Ucrania con más de 10.000 millones de euros desde que comenzó la guerra y que continuarán haciéndolo. Además, ha puesto el acento en que por primera vez se han empleado recursos procedentes del presupuesto comunitario para proporcionar ayuda militar. Sin embargo, no hay sobre la mesa (que se sepa) ninguna propuesta para ampliar la asistencia de seguridad a través del Fondo Europeo de Ayuda a la Paz ni se han desbloqueado los 8.000 millones restantes comprometidos como parte de la ayuda macrofinanciera adicional.

Por último, Lituania ha finalizado la construcción de su barrera física a lo largo de toda su frontera con Bielorrusia, es decir, alrededor de 550 kilómetros. De hecho, desde el sábado ha habido intentos de cruzar la frontera por parte de migrantes irregulares y los guardias fronterizos lituanos llegaron a detener a 125 personas.

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