Guerra de Ucrania – Día 165

Jornada relativamente tranquila, con escasos ataques y movimientos, todos ellos en los mismos ejes de los días pasados. El punto caliente a estas horas es Bakhmut, ciudad cuyas rutas de suministro están amenazadas por la artillería y por las posibles incursiones rusas y sobre la que se ha rumoreado una posible evacuación por parte de los militares ucranianos tras publicarse la imagen de un convoy de blindados abandonando la ciudad. En el caso de Pisky, se confirma la toma por parte de los milicianos de Donetsk de la parte oriental de la localidad. Todo en un día en el que han vuelto a producirse cambios en el generalato ruso, en el que Ucrania celebra el día de sus Fuerzas Aéreas y en el que hay indicios del uso de misiles antirradiación HARM por parte ucraniana.

Un día más, los ataques rusos se han concentrado mayoritariamente en un área muy estrecha en dirección a Soledar y Bakhmut. En esta última ciudad, la situación es comprometida, pues algunas de las principales líneas de suministros comienzan a estar al alcance de la artillería rusa de menor alcance, así como de las incursiones de pequeñas unidades motorizadas. La lucha al este de la localidad, sin embargo, no parece haber comenzado, mientras se especula con una posible salida escalonada de los militares ucranianos a raíz de una imagen de un convoy que incluía al menos dos obuses y que dejaba esta urbe en dirección oeste. Es sin embargo una prueba demasiado circunstancial, que no demuestra una salida masiva ni nada remotamente parecido. Es decir, que esos vehículos podrían estar allí por mil razones, desde ir a por suministros o a reforzar zonas al norte o sur de la ciudad, cambiar de posición después de hacer fuego, etc.

En Pisky, en las inmediaciones de Avdiivka y otro de los puntos calientes de la guerra en estos últimos días, hemos podido ver al vicepresidente de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Denis Pushilin, visitando a las unidades en el frente, lo que da idea de un cierto control de la zona por parte de los milicianos, ya que difícilmente le conducirían a una zona demasiado insegura. Además, ha aparecido un segundo vídeo grabado en una parte bastante céntrica de esta localidad. Por el tipo de grabación, está claro que el autor no tenía demasiadas ganas de dejarse ver más de la cuenta, lo que indica que no estaba en una posición segura. En conclusión, los milicianos todavía no controlarían por completo esta localidad.

La otra polémica, o más bien discusión del día, tiene que ver nuevamente con los cambios que se están produciendo en la guerra, al pasar de librarse en el noreste y este para, en principio, comenzar una nueva fase en el sur en las próximas semanas. Hoy, Phillips P. O’Brien ha especulado sobre uno de los aspectos más extraños de todo lo vivido en estas últimas semanas: el efecto de los anuncios ucranianos sobre esa contraofensiva al sur del país que no termina de llegar. No deja de resultar extraño que Ucrania afirme preparar una contraofensiva y que Rusia, hasta cierto punto deje todo lo que está haciendo, para mover el grueso de sus unidades al sur, en previsión de esta.

Más allá de que Rusia cuente con datos de todo tipo que les hagan pensar que Ucrania no va de farol, dejar la iniciativa en manos ucranianas carece de lógica. Si de verdad Ucrania con las nuevas unidades que ha estado entrenando y creando estos meses está en posición de lanzar una gran ofensiva, los suyo es que lo haga allí en donde a Rusia le interesa y no al revés. Ahora mismo estamos en una situación en la que Ucrania -y seguimos teniendo muchas dudas de que sea capaz de moverse con garantías en el nivel operacional- podría elegir atacar directamente la ciudad de Jersón, separar a las tropas rusas al este y oeste del Inhulets, o incluso atacar desde Zaporiyia hacia Melitópol. También, como sugiere O’Brien, someter a Rusia a una «guerra de desgaste acelerada» en un área propicia para Ucrania. Por supuesto, todo esto son hipótesis que podrían no validarse nunca, pero lo cierto es que Rusia como explicamos ayer, ha movido una parte sustancial de sus fuerzas en preparación de dichos ataques ucranianos. Por tanto, cabe preguntarse cuál es la verdadera intención del Kremlin.

Decimos esto porque con el verano cada vez más cerca de llegar a su fin y tras el castigo sufrido en los últimos cinco meses y medio, a Rusia seguramente le interese congelar el conflicto, conservar lo ganado y esperar que el invierno y la falta de resultados por parte de Ucrania hagan mella en el apoyo político a Kiev. Con o sin salida negociada -y en los últimos días han sido varios los indicios de que Putin está buscando un acuerdo, como las palabras del ex-Canciller germano Schroeder– permitiría a Rusia alistar nuevas fuerzas para una próxima campaña, pues a estas alturas está meridianamente claro que sus intereses van mucho más allá del Donbás.

Del lado ucraniano, a la presión por lograr resultados a corto plazo se une la convicción de que el desgaste está haciendo realmente mella en Rusia y que es en el sur en donde sistemas como los HIMARS pueden ser más útiles, pues las líneas de comunicaciones rusas son menos y están más expuestas. Esto permitiría una reedición de lo visto en el primer mes de guerra, algo sobre lo que hemos incidido en alguna ocasión. Lo que no está tan claro es que, incluso moviendo unidades a Jersón y Zaporiyia, Rusia vaya a caer en la trampa y esté dispuesta a algo más que a economizar vidas y medios para mantener esos territorios.

Pasando al análisis de lo ocurrido durante la jornada por sectores, el norte ha estado relativamente tranquilo. Se ha sabido que en Chernígov, en la localidad de Mospanove, murieron el pasado día 5 un total de 3 personas en un bombardeo ruso. No obstante, hoy no se han reportado ataques de ningún tipo ni ahí, ni en Sumy ni, curiosamente, en Járkov.

En la zona de Izium, se han producido dos tímidos ataques rusos en dirección a Borohodychne y Dolina que siguen la tónica de otros vistos en días anterior, es decir, mejorar su posición táctica ahora que cuentan con muchas menos unidades, para asegurar la defensa del territorio tomado en los meses previos. Los ataques se habrían saldado sin éxito una vez más. Por otra parte, como hemos visto en Járkov, este tipo de movimientos sirven también para fijar tropas ucranianas en la zona, que así no pueden enviarse al este, a reforzar el frente en Soledar o Bakhmut.

Entre Lysychansk y Sloviansk no se han registrado más ataques que un intento limitado ruso sobre Verkh’okam’yanka sin resultados, mientras que los bombardeos han afectado a Kramatorsk, Karpivka, Sieversk, Verkhniokamyanske, Pereizne, Hryhorivka, Donetske, Raihorodok, Zvanivka, Spirne e Ivano-Daryivka.

Mucho más compleja es la situación en dirección a Bakhmut, parte de la cual ya hemos explicado al inicio del informe. Los ataques rusos siguen tratando de avanzar hacia el norte y el sur de Bakhmut, intentando sobrepasar Soledar en dirección a Blahodatne o Krasna Hora y a Odradyvka u Opytne respectivamente. Si lo consiguen, tanto los flancos ucranianos, como los suministros a la ciudad quedarían comprometidos, creándose una situación muy difícil. Además, desde Svitlodarsk las tropas rusas y los efectivos de Wagner habrían alcanzado posiblemente el poblado de Hladosove, creando un frente que prácticamente rodearía Kodema. Los bombardeos han afectado hoy a Bakhmut, Kostiantynivka, Soledar, Zaitseve, Yakovlivka, Shumy, Kodema, Bilohorivka, Ivanivka, Vesela Dolyna y Bakhmuts’ke.

Ejes de ataque rusos en dirección a Bakhmut desde Svitlodarsk. Autor – DefMon3.

En la región más cercana a la ciudad de Donetsk, la situación sigue siendo muy parecida a la de ayer. En Pisky ya hemos visto que hay indicios sobrados de que rusos y milicianos controlan al menos la parte más oriental de la localidad. Los movimientos a lo largo del día han sido en los ejes Novobakhmutivka-Krasnohorivka, Spartak-Avdiivka y Vesele-Pisky por parte rusa, sin avances de consideración. Lo mismo ocurre en Mariinka, en donde rusos y milicianos controlan una parte de la localidad y se continúa luchando, pero sin cambios importantes. Respecto a los bombardeos, los ucranianos habrían vuelto a atacar el centro de la capital regional, además de hacer fuego de contrabatería en diferentes posiciones, mientras que los rusos habrían atacado Avdiivka, Pavlivka, Pisky, Shevchenko, Netaylove, Nevelske, Oleksandropil, Niu-York, Mykilske, Kamyanka, Volodymyrivka y Mariinka.

En Jersón y Zaporiyia no se han producido cambios. Hay reportes de ataques rusos sobre Blahodatne, al noroeste de la ciudad de Jersón, pero no de cambios de posición. Los bombardeos han seguido la línea de días anteriores. En foros rusos se especula con que las unidades que el país ha movilizado a esta parte del frente podrían estar listas para entrar en combate de forma progresiva a partir de los días 8-10 de agosto

Más allá de esto, el día nos ha traído otras noticias. La primera, relativa al mando ruso en la guerra, que no ha parado de sufrir cambios desde los primeros días de la invasión, allá por febrero. Hoy ha sido el Ministerio de Defensa británico, cuyos partes diarios suelen ser cuanto menos cuestionables, el que se ha centrado en este aspecto, explicando que tanto la muerte de un alto número de oficiales generales (que cifran en una decena) como los continuos cambios en el mando han afectado al desempeño de las tropas rusas.

Por último, una imagen ha hecho sonar las «alarmas» a lo largo del día, pues sería el primer indicio del uso por parte ucraniana de misiles antirradiación AGM-88 HARM, producidos por el gigante estadounidense de la defensa Raytheon. Estos son empleados para misiones SEAD, es decir, de destrucción de defensas aéreas enemigas localizando las emisiones de los radares y dirigiéndose contra ellos. No obstante, se desconoce desde qué plataforma estaría siendo utilizado si es que la imagen es real, por lo que habrá que esperar a contar con pruebas concluyentes.

Para finalizar con la parte militar, los cambios de posiciones confirmados en las últimas horas serían los siguientes:

  • Óblast de Járkov: Sin movimientos.
  • Óblast de Lugansk: Sin movimientos.
  • Óblast de Donetsk: Sin movimientos.
  • Óblast de Zaporiyia: Sin movimientos.
  • Óblast de Jersón: Sin movimientos.
  • Óblast de Nikolayev: Sin movimientos.
Mapa de situación actualizado a 7 de agosto de 2022. Fuente – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

A nivel institucional las preocupaciones también siguen girando en torno a Enerdogar, la mayor central nuclear de Europa situada en Zaporiyia, si bien la jornada dominical como viene siendo costumbre se ha presentado poco agitada.

El director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi, ha vuelto a insistir hoy en que un equipo de expertos debe ir a Zaporiyia al igual que fueron a Chernobyl y al sur de Ucrania a principios de este año. Habrá que seguir de cerca esta cuestión a fin de ver si la empresa nuclear estatal ucraniana cede y da su visto bueno, pero también Rusia, para que pueda acceder una misión de Naciones Unidas.

Sobre la situación que rodea a la planta nuclear también han hablado hoy el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. El líder ucraniano ha hecho hincapié en que “el terrorismo nuclear ruso requiere una respuesta más fuerte de la comunidad internacional: sanciones a la industria nuclear rusa y al combustible nuclear”.

Además, no solo han insistido en las sanciones, sino también en la necesidad de un mayor suministro de amas modernas. El asesor de la Presidencia de Ucrania, Mikhailo Podolyak, en una entrevista con el medio alemán Tagesspiegel se ha dirigido directamente contra el canciller Olaf Scholz afirmando que: “Alemania ahora debe tomar un camino diferente, comprender lo que es Rusia realmente. Es un hecho que necesitamos más armas”.

En particular, Podolyak ha puesto de manifiesto que consideran sumamente importante aumentar la artillería de largo alcance y los MLRS, así como el número de vehículos aéreos no tripulados y los vehículos blindados: “Sistemas antiaéreos, como IRIS-T, sobre los cuales Alemania ha anunciado que está lista para suministrar para proteger mejor a nuestras ciudades de los ataques aéreos. Necesitamos más para proteger al menos a Kiev, Járkov, Dnipró, Nicolaiev y Odesa”.

Igualmente, Podolyak ha señalado que “si Occidente se cansa de la guerra, Rusia atacará de nuevo con todas sus fuerzas”, ya que según él Moscú quiere congelar el conflicto durante seis meses para movilizar tropas y armas al frente. Del mismo modo, defiende que la victoria de Ucrania consistirá en la devolución de todos los territorios dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas.

Sobre la asistencia de seguridad a Ucrania, tras el anuncio de Canadá, Suecia contribuirá en el programa liderado por el Reino Unido dirigido a entrenar al personal militar ucraniano en suelo británico y al que ya se había unido Países Bajos. Concretamente, la contribución sueca consistirá en el envío de hasta 120 instructores entre el 12 de agosto y el 31 de diciembre. En total se espera que por el programa de capacitación pasen en torno a 10.000 ucranianos.

Por otro lado, Zelenski y Michel han valorado positivamente la situación relativa a las exportaciones de cereal ucraniano por vía marítima y están coordinando los preparativos para la Cumbre de la Plataforma de Crimea que tendrá lugar el próximo día 23 de agosto.

De hecho, hoy ha llegado el primer buque extranjero al puerto de Chornomorsk para ser cargado con grano desde que comenzó la guerra. Concretamente, se trata del Fulmar S con bandera de Barbados y supone un nuevo avance en la implementación del Acuerdo de Estambul. Las autoridades ucranianas esperan lograr que entre tres y cinco barcos abandonen a diario sus puertos del Mar Negro en un plazo de dos semanas. Hoy sí han zarpado cuatro barcos cargados con casi 17.000 toneladas de maíz y otros alimentos desde los puertos de Odesa y Chornomorsk. Dos buques tienen como destino Turquía, mientras que los otros dos se dirigen a Italia y China.

También Zelenski ha subrayado la importancia de desbloquear el paquete de asistencia macrofinanciera de la UE para Ucrania lo antes posible. Este comentario no hace más que constatar lo que poníamos de manifiesto hace apenas unos días, que algunos Estados miembros – especialmente Alemania – estarían impidiendo el desembolso de los fondos. La UE comprometió 9.000 millones de euros en asistencia macrofinanciera como parte de un paquete coordinado por el G7, pero hasta el momento solo se han desembolsado 1.000 millones la semana pasada.

El presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, en una entrevista por su parte ha insistido en que “la gente en Finlandia y otros países de la UE tendrá que aceptar el hecho de que la economía no crecerá año tras año”. Así, sostiene que esta situación “puede afectar negativamente a la unidad de Europa, porque el desarrollo se detiene abruptamente y aumenta el número de desafíos”.

Del mismo modo, enfatiza que es importante tener en cuenta “los riesgos de la escalada del conflicto ucraniano”, dado que las relaciones entre Rusia y Occidente, y Finlandia en particular, dependerán de la evolución de la situación en Ucrania.

Hoy, además, no han faltado las referencias a que en tal día como hoy en 2008 se inició la guerra entre Rusia y Georgia. El Alto Representante de la UE, Josep Borrell, ha insistido hoy en que catorce años después la Unión sigue condenando “la continua presencia militar ilegal de Rusia en los territorios georgianos de Abjasia y Osetia del Sur”.

Asimismo, ha insistido en que la UE apoya la independencia, soberanía e integridad territorial de Georgia, así como la resolución de los conflictos.

A modo de recordatorio, a Georgia se le concedió el pasado mes de junio la perspectiva europea, pero no el estatus de candidato oficial a la adhesión a la UE. Por tanto, está en una posición distinta de la de sus vecinos Moldavia y Ucrania a los que sí se les concedió tanto la perspectiva europea como el estatus de candidato.

También el Ministerio de Exteriores de Ucrania ha emitido una declaración hoy en este sentido, subrayando que Ucrania apoya firmemente la soberanía y la integridad de Georgia. Además, han puesto el acento en su propia situación recordando la anexión ilegal de Crimea: “Al no haber recibido una respuesta adecuada a su agresión contra Georgia por parte de la comunidad internacional en 2008, Rusia continuó su agresión contra Ucrania en 2014”.

Otra cuestión en la que el Ministerio insiste es en que Rusia debe desocupar los territorios tanto de Georgia como de Ucrania, y los criminales de guerra ruso deben rendir cuentas por los actos perpetrados.

Moviéndonos al plano humanitario, The Washington Post informa que en Rusia el número de fallecidos en la guerra es un secreto de estado y que los periodistas independientes que han hablado con familiares de las víctimas o han cubierto funerales han sido arrestados. La razón estribaría en que las autoridades rusas considerarían que “mostrar tales lágrimas y sufrimiento” es malo para la moral pública y han ordenado el cierre de algunas páginas conmemorativas en línea.

Por otro lado, seguimos sin información actualizada por parte de Naciones Unidas sobre el número de bajas civiles, si bien Kiev Independiente se ha hecho eco de los testimonios del alcalde de Nicolaiev y del jefe de la oficina del fiscal en Járkov. De un lado, 132 civiles habrían muerto y 619 habrían resultado heridas en Nicolaiev, incluyendo un menor fallecido y ocho heridos. Asimismo, más de 500 edificios residenciales, 700 viviendas, 49 instituciones educativas, 20 instituciones culturales y otras instalaciones que superan el centenar han sufrido daños por un valor de 21 millones de dólares.

De otro, en la óblast de Járkov más de 1.000 civiles habrían perdido la vida y 2.000 resultado heridos. Igualmente, sobre los daños estructurales el jefe de la Fiscalía ha señalado más de 7.000 lugares en la ciudad y la región, 2.800 edificios de apartamentos, casi 1.800 edificios residenciales, más de 500 instituciones educativas y 150 hospitales han sido total o parcialmente destruidos.

En relación con el controvertido informe de Amnistía Internacional publicado esta semana, la organización se ha disculpado hoy por la “angustia e ira” causada, entre otros, al propio presidente Zelenski y que también ha costado la dimisión de la jefa de la oficina en Kiev. Así, han señalado: “La prioridad de Amnistía Internacional en este y en cualquier conflicto es garantizar que los civiles estén protegidos. De hecho, este era nuestro único objetivo al publicar esta última investigación. Aunque respaldamos plenamente nuestros hallazgos, lamentamos el dolor causado”.

Por último, la Fiscalía de Ucrania está investigando casi 26.000 presuntos casos de crímenes de guerra cometidos desde el 24 de febrero y ha acusado a 135 personas. De estos, 15 están bajo custodia de Ucrania mientras que los 120 restantes siguen prófugos. Por el momento, además, trece casos han sido remitidos a los tribunales y ya se han emitido siete veredictos.

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