Guerra de Ucrania – Día 39

Completada la retirada de la óblast de Kiev entre acusaciones de delitos de lesa humanidad, Rusia se enfrenta ahora a la necesidad de lograr avances firmes en el este. Lo ocurrido en Bucha, que requerirá de profundas investigaciones, posiblemente marque un antes y un después en todo lo relativo a las sanciones, la ayuda militar y la actitud hacia Rusia de los Estados miembros de la Unión Europea. Todo en un momento en el que Ucrania no parece estar pensando tanto en aguantar la futura embestida y llegar a una negociación aceptable, como en infligir una nueva derrota a Rusia sobre el terreno.

La situación en Ucrania se está complicando por momentos. Hoy que no hay excesivos movimientos sobre el terreno, vamos a intentar explicar la situación en términos globales. Una situación cada vez más preocupante que venimos denunciando desde los primeros días, debido a la inestabilidad estratégica y a la inflación escalatoria que la acompañan.

Lo que empezó como una operación rusa de decapitación con la intención de cambiar el gobierno ucraniano por otro afín, evitando la deriva atlantista de Ucrania, se ha convertido para la OTAN en una guerra por delegación (proxy war) en la que se juega con Rusia el futuro equilibrio de fuerzas en el continente. La impotencia rusa a la hora de infligir una derrota definitiva a Ucrania en un plazo y a un coste limitados ha permitido que los socios europeos y los EE. UU. se impliquen crecientemente en el conflicto, redoblando continuamente la apuesta en forma de sanciones a Rusia y ayuda económica y militar a Ucrania, lo que nos deja ante un escenario muy preocupante.

Los que nos siguen sabrán que hace ya años que venimos anunciando que este y otros conflictos se iban a producir. En un marco en el que Rusia pierde progresivamente poder relativo frente a sus competidores, las salidas del Kremlin para mantener el equilibrio estratégico eran y son limitadas. Ha intentado, operando en la zona gris, limitar las pérdidas, en ocasiones de forma brillante, como vimos en 2014 en Crimea. También rellenando espacios ocupados antes por Occidente, como en Libia, Siria o más recientemente en el Sahel. También, en previsión de una erosión en su capacidad nuclear, se ha puesto a desarrollar armas de tercer ataque que garanticen la credibilidad incluso ante un golpe contrafuerza efectivo por parte de los EE. UU. Sin embargo, la deriva atlantista de Ucrania marcaba para Rusia un punto de inflexión al superar sus líneas rojas, lo que llevó al Kremlin a tomar la decisión, de forma consecuente con su concepción de la disuasión estratégica, de lanzar una operación militar sobre el país vecino.

Fracasado el intento inicial en Gostomel con la ayuda de la CIA, las tropas rusas, que avanzaron sin objetivos operacionales claros, fueron también frenadas en Kiev, Chernígov, Járkov o Sumy. Especialmente en torno a la capital terminaron, una vez perdido el impulso, estancadas, lo que llevó al Kremlin a recortar los objetivos de la campaña, para centrarse en el este y el sur, es decir, allí en donde había logrado mayores avances y había más posibilidades de lograr una victoria o alcanzar una posición que obligase a Ucrania a aceptar los términos rusos.

Ahora estamos en un momento de transición, mientras Rusia acumula fuerzas para la ofensiva en el este. Una ofensiva que, por la concentración de medios, será de mayor intensidad que cualquiera de las vistas hasta la fecha en lo que va de guerra. Sin embargo, lejos de amilanarse, y crecidos por las victorias en Kiev o Sumy, los ucranianos se muestran convencidos, ayuda mediante, de ser capaces de derrotar también aquí a los rusos. Lo que es más inquietante, en lugar de buscar desgastar la ofensiva rusa mediante ATGMs, MANPADs, drones como los Switchblade y demás, dan la impresión de querer lanzar también su propia ofensiva, destinada a romper la línea de frente que presenten los rusos y sus proxies. Las noticias relativas a un próximo envío de carros de combate de diseño soviético a Ucrania gracias a la financiación estadounidense, de confirmarse, apuntaría en esta dirección. Lo mismo que las noticias relacionadas con el envío de sistemas antiaéreos de medio alcance que hemos tratado en días previos.

Es comprensible que los ucranianos se vean capaces de frenar la ofensiva rusa, pues aún destinando al este nuevos BTGs procedentes de distritos militares del resto del país y supliendo parte de las bajas humanas y materiales sufridas hasta la fecha, el Ejército ruso no podría soportar el mismo ritmo de atrición vivido hasta la fecha más que unas semanas. Perdido nuevamente el impulso, la guerra se estancaría, dejando a Rusia únicamente la oportunidad de o bien escalar, sea en horizontal (movilizando a las reservas y aumentando el número de hombres y plataformas en combate), sea en vertical (pasando a usar armas estratégicas) o bien de rebajar una vez más sus objetivos, congelando el conflicto o retirándose algo que parece complicado, por no decir imposible.

En resumen, seguimos dirigiéndonos hacia una situación cada vez más peligrosa e inestable en la que la incapacidad militar rusa por una parte y la implicación occidental y la resistencia ucraniana por otra, se retroalimentan, aumentando ese desequilibrio que está en el origen de esta guerra y del que hemos hablado al principio.

Volviendo sobre el terreno y pasando a las novedades por frentes, en las últimas 24 horas apenas ha habido movimientos novedosos, siendo todos continuación lógica de lo visto en los días previos. Seguimos en un período de transición en espera de que Rusia logre acumular fuerzas suficientes al este y noreste de Ucrania, aunque ya viene aumentando la intensidad de sus ataques. Las novedades más reseñables han sido las siguientes:

  • Norte: Las tropas rusas habrían abandonado definitivamente la óblast de Kiev, aunque se cree que puede haber pequeñas unidades aisladas en el terreno. Las pérdidas materiales rusas durante la retirada se siguen cuantificando, pero ascienden a varias docenas de vehículos de todo tipo. No obstante, como dijimos ayer, habrían logrado salvar pese al hostigamiento ucraniano la mayor parte de sus unidades y medios materiales.
  • Noreste: Prosiguen los bombardeos sobre Járkov y Sumy. Los ucranianos habrían seguido recuperando franjas de terreno en torno a esta última ciudad. Es más, según algunas fuentes, se habrían retirado por completo de la zona, posiblemente para concentrarse en un ataque desde otra dirección, como hemos explicado en los informes anteriores. En Járkov, un ataque con un misil balístico Iskander sobre unas instalaciones del Ministerio de Defensa ucraniano habrían dejado según Rusia un centenar de mercenarios extranjeros muertos.
Mapa de situación a 3 de abril de 2022. Autor – Nathan Russer.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

La jornada de hoy ha estado marcada por los pronunciamientos de numerosos representantes en torno a las atrocidades acaecidas en Bucha y otras ciudades que ya han sido calificadas como masacre.

En este sentido, el Ministro de Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, ha afirmado que esto “demuestra que el odio ruso hacia los ucranianos va más allá de lo que Europa ha visto desde la Segunda Guerra Mundial”. Insiste en la urgencia de que los países aliados les proporcionen las necesidades que les han trasladado para detener a las tropas rusas. En particular insiste en el envío de aviones de combate, tanques, sistemas de defensa aérea.

Sin embargo, detener la guerra a través de las negociaciones no ha parecido arrojar ningún resultado claro hasta el momento como hemos venido plasmando en los distintos reportes. Hoy el Portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov ha dejado claro que el Presidente Vladímir Putin solo se reunirá con el Presidente Zelenski una vez logren un “acuerdo escrito específico”. Destaca que Putin nunca ha rechazado ni descartado tal reunión, pero que el acuerdo previo es un requisito que debe cumplirse, no bastando con contar con un “conjunto de ideas”.

El Presidente Zelenski y otros representantes ucranianos han estado insistiendo en esta reunión, al igual que el Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan aunque su propio portavoz admitió que era difícil fijar un día para la reunión “ya que la situación cambia constantemente”.

A nivel europeo, el Presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, al expresar su conmoción al ver las imágenes de lo sucedido en la localidad de Bucha que “más sanciones y apoyo de la UE está en camino”. Llegados a este punto, cabe recordar tres principales medidas que podrían estar sobre la mesa de la Unión Europea ahora mismo y que anteriormente se han descartado o no se han llevado a cabo hasta el extremo:

  1. Expulsión de todos los bancos rusos del sistema de pagos SWIFT
  2. Embargo total de petróleo, gas y carbón rusos
  3. Denegación de barcos rusos de acceso a puertos europeos

Estas junto con la imposición de una zona de exclusión aérea por parte de la OTAN y el envío de más ayuda militar han venido siendo las reiteradas peticiones de los representantes ucranianos.

Todo parece apuntar a que en los próximos días se discutirá el que será, por tanto, el quinto paquete de sanciones de la UE a Rusia. Sobre esta necesidad de actuar se han pronunciado ya la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, la Presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, el Alto Representante Josep Borrell, la Primera Ministra de Estonia, Kaja Kallas, el Presidente de España, Pedro Sánchez, el Canciller alemán Olaf Scholz, y el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, entre otros.

La Ministra de Defensa de Alemania, Christine Lambrecht, ha sido la encargada de mostrar una actitud diferente de su país en relación con el posible embargo sobre el gas y petróleo rusos. Como respuesta a lo que está sucediendo en Bucha, considera que “tiene que haber una reacción” y que “tales crímenes no deben quedar sin respuesta”.

Hasta el momento, Alemania había sido uno de los Estados miembros que se había pronunciado en contra del embargo, aunque recordemos que sí suspendió la certificación del Nord Stream 2 ante el recrudecimiento de la situación en Ucrania. Postura que como hemos venido explicando en reportes anteriores era contraria a aquella mantenida por Polonia o Lituania, por ejemplo.

De otro lado, ha sido el Primer Ministro británico, Boris Johnson, quien ha expresado en su perfil de Twitter que “ninguna negación o desinformación del Kremlin puede ocultar lo que todos sabemos que es verdad: Putin está desesperado, su invasión está fracasando y la determinación de Ucrania nunca ha sido más fuerte”.

También el Presidente Zelenski también ha hablado en las últimas horas con Johnson sobre el apoyo militar de Reino Unido a Ucrania, la intensificación de las sanciones y las garantías de seguridad para el país. La intención del Premier británico pasa, según ha expresado, por “matar de hambre” la maquinaria de guerra de Putin.

Además, en las distintas comunicaciones mencionadas y otras tantas, se insta a que la Corte Penal Internacional (CPI) investigue los hechos como posibles crímenes de guerra para que los responsables respondan. Como ya informamos tiempo atrás, el Fiscal de la CPI había abierto un expediente y solicitado la investigación de los hechos. Reino Unido también ha autorizado apoyo financiero adicional para el despliegue de investigadores en el terreno.

El Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, que se declaraba “profundamente conmocionado por las imágenes de civiles asesinados” ha destacado precisamente que resulta esencial que se lleve a cabo una investigación independiente que conduzca a la rendición de cuentas.

Por su parte, el Ministro de Exteriores Ucraniano, Kuleba, en una entrevista concedida a Times UK ha pedido que lleguen misiones de la CPI y las organizaciones internacionales lo antes posible a Bucha y otras ciudades y pueblos de la región de Kiev. Además, al hablar sobre los asesinatos, torturas, saqueos y violaciones que están teniendo lugar en territorio ucraniano se expresó en los siguientes términos: “Era imposible imaginar esto en el siglo XXI, pero está sucediendo ante nuestros ojos. Rusia es peor que ISIS”.

En línea con lo que anticipaba Kuleba, la Fiscalía ucraniana ha afirmado el hallazgo de, al menos, 410 cadáveres en las zonas liberadas en los alrededores de Kiev. No obstante, la propia fiscal general Iryna Venedyktova destaca que únicamente han podido acceder a Bucha, Irpin y Gostomel por primera vez hoy y que necesitan “trabajar con testigos”, pero que “la gente de hoy está tan estresada que físicamente no puede hablar”.

El asesor de la Presidencia de Ucrania, Mikhailo Podolyak, destaca precisamente que lo sucedido en Bucha “no ha sido un error de ejecución”, sino que es “un genocidio planificado”.

En relación con las violaciones de las leyes de la guerra cometidas por las tropas rusas, Human Rights Watch anuncia que ha documentado varios casos en las regiones de Chernígov, Kharkiv y Kiev. En particular, y por el momento, publican que entre el 27 de febrero y el 14 de marzo han documentado un caso de violación repetida, dos casos de ejecución sumaria (uno de seis hombres y otro de un solo hombre), así como otros casos de violencia ilícita y amenazas contra civiles. Además, también comentan la implicación de los soldados rusos en el saqueo de bienes civiles como alimentos, ropa y leña.

El Ministerio ruso de Defensa, por su parte, se ha apresurado a negar cualquier implicación de tropas rusas en lo acaecido en Bucha, y ha acusado a Ucrania de haber elaborado un montaje. De hecho, posteriormente han publicado un nuevo mensaje en el que incidían en que durante el tiempo que ha durado la ocupación, NINGÚN civil ha sufrido violencia alguna y que, sin embargo, sí que habían repartido 452 toneladas de ayuda humanitaria.

También conocíamos hoy la noticia de que entre los 86 ucranianos que se encontraban cautivos y que han sido liberados hoy había 15 mujeres a las que habrían tratado de humillar rapándoles la cabeza. Este hecho ha sido relacionado en las redes nuevamente con prácticas habituales nazis.

Además, el líder de la Iglesia ortodoxa rusa, Cirilo I, en la “Catedral Central del Ejército” ha instado a la destrucción de Ucrania al igual que ya hicieron una vez con el Reich nazi una vez.

El Ministro de Salud por su parte Viktor Liashko por su parte se ha reunido en Kiev con su homólogo lituano, Arūnas Dulkys, y el Embajador de Lituania en Ucrania, Valdemaras Sarapinas.  El Ministro ucraniano destaca – al igual que hemos venido viendo en otros comunicados desde que empezó la invasión – que Lituania ha sido un “socio fiable” desde 2014 y que siempre les han brindado su apoyo de manera firme y determinante.

En esta reunión, también se anuncia que Lituania enviará a Ucrania dos equipos profesionales de traumatólogos y reanimadores con un conjunto completo de equipos y medicamentos

Por último y en relación con lo anterior, cabe destacar que hospitales y filántropos estadounidenses han enviado dos aviones con 150 toneladas de medicamentos, equipos y también una ambulancia a Ucrania. Además, el Viceministro de Salud, Oleksiy Yaremenko ha confirmado que lo han recibido. 

1 Comment

  1. La EU,NATO y USA no pueden ni deben aceptar esta guerra rusa contra Ukrania
    Ya se ha discutido y hablado sobre las consecuencias de tal aceptación y no hay mas que repasar la historia
    Si Rusia la empieza, la preocupación y los problemas de su catástrofe son sólo atribuidos a ella
    Las PARTES(P) q apoyan a Ukrania han ido ayudandola tal y como se está desarrollando la accion rusa
    Ahora que se puede ver el descalabro ruso y su posible escalada en el Este, que puede llevar a otra catástrofe a fuer y a medida que las P van metiendo mas “metralla” ex-sovietica y sistemas de armas mas modernos, podemos pensar que les pueden otra vez dar una paliza. Y es posible, porque nos estabamos “acostumbrando” a las bravatas de un país que ha caído tan bajo que la pasta del presupuesto no llega a su sitio y solo vala para los oligarcas que no iran a la guerra
    La sociedad occidental que ha llegado a este momento histórico a traves de una epopeya terrible, no puede aceptar chantages de una sociedad que mueve e intenta controlar un criminal de guerra
    Llegados a este momento es importante recordar que “Una rusa democrática comienza con una Ukrania independiente “.
    Y llegados a este punto hay que resistir y ver a los rusos acordar una paz lo mas honrosa posible intentando dejar “para mas tarde” al Donbass y a Crimea y los demas que los propios rusos solucionen sus problemas políticos y económicos
    Y que paguen como Dios manda la total Rehabilitación de Ukrania ya que no podran pagar la vida de los otros
    Para la memoria: Yo estaba cuando en 1991 tuvimos que enviar Ayuda Alimentaria. Chubais y Putin seguro que lo recuerdan

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