Sanciones de la Unión Europea a Rusia

La reacción de la UE a la guerra de Ucrania

Una semana desde que comenzase la guerra de Ucrania ya están en fase de implementación tres paquetes de sanciones de la Unión Europea a Rusia. Sanciones que sientan un precedente pues no solo se refieren a medidas restrictivas de carácter económico y también dirigidas a individuos, entidades y organismos. Como se detallará, uno de los principales hitos de los últimos días es la compra y financiación de armamento por parte de la Unión Europea para suministrarlo a Ucrania. Todas estas sanciones de la Unión Europea a Rusia debido a su contundencia y magnitud podrán marcar un nuevo devenir en la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD).

«Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho.»

Podríamos decir que las palabras de Robert Schuman inspiradas en las ideas de Jean Monnet vuelven a cobrar todo su sentido. Suelen hacerlo sobre todo en tiempos de crisis, tumultuosos, de caos y en los que la Unión Europea debe actuar. Además, con suma rapidez.

A lo largo de las siguientes líneas, invito al lector a que tome tres ejemplos como referencia, muy distintos entre sí y también distintos con la situación actual, pero que permitirán entender algunas de las ideas que aquí se presentan.

De un lado, recuérdense las distintas posturas nacionales cuando estalló la crisis económica y los distintos paquetes de medidas que se adoptaron gracias a la vertiente intergubernamental de la Organización. Además, medida que no satisfacían ni convencían a todo el bloque por igual. De otro, puede referirse la mal llamada crisis de refugiados del año 2015 y las soluciones que se ofrecieron. Por tanto, una crisis humanitaria. Igualmente, medidas que no satisfacían a todos los Estados miembros por igual y que permitió ver, entre otras cosas, la brecha entre norte-sur más acuciada y los efectos del populismo en Europa (por ejemplo, caso húngaro e italiano).

Por último, el tercer ejemplo, se refiere como no puede ser de otro modo a la actual crisis sanitaria. La llegada inesperada del covid-19 ocasionó enfrentarse ahora sí a una crisis simétrica – no asimétrica como en el caso de las dos anteriores – y que requería ofrecer a la ciudadanía soluciones reales, eficaces y sobre todo, mostrar haber aprendido la lección. Prueba de ello, ha sido el nacimiento del instrumento Next Generation EU y el aumento del presupuesto cubriendo áreas – sobre todo relativas al pilar social – que de no haber sido por el covid-19 habrían seguido estancadas en los distintos debates nacionales.

Por tanto, ejemplos que refieren tres crisis distintas y en las que las competencias que posee la Unión al respecto también difieren. Este hecho será muy importante a la hora de ser críticos con la Unión Europea, pero también siendo conscientes del margen de actuación del que dispone. No obstante, no es el propósito de este artículo analizar las experiencias pasadas, sino tenerlas en mente pues son prueba también del aprendizaje continuo en el que se ve sumida la Unión Europea.

Ahora nos encontramos con una crisis también distinta pues se trata de una crisis “geopolítica” o “de política exterior” derivada de la invasión de un Estado soberano e independiente por parte de otro Estado también soberano e independiente.

Con carácter previo a abordar las medidas adoptadas por la Unión Europea en detalle, cabe decir que el ritmo de la actividad en las Instituciones se ha incrementado exponencialmente en consonancia con la gravedad de la situación. A modo de resumen, a día 2 de marzo de 2022 podemos decir que desde que Rusia reconoció la independencia de las provincias de Luhansk y Donetsk el pasado 21 de febrero, se han realizado:

  • Cuatro reuniones del Consejo de Asuntos Exteriores
  • Reunión del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior
  • Reunión extraordinaria del Consejo Europeo
  • Reunión con los ministros europeos competentes en materia energética
  • Videoconferencia informal de asuntos exteriores con los ministros de defensa
  • Pleno extraordinario del Parlamento Europeo

A esto se unen decenas de declaraciones institucionales, tanto individuales por parte de los líderes de cada Institución, como conjuntas entre ellos, pero también con la OTAN, por ejemplo. Igualmente, a esto deben unirse las reuniones ya convocadas para los próximos días. A saber, Consejo de Asuntos Generales y Consejo de Justicia y Asuntos de Interior, ambos convocados para los días 3 y 4 de marzo, pero también destacable la reunión informal de los Jefes de Estado o de Gobierno que tendrá lugar los días 10 y 11 de marzo.

Fruto de todas las reuniones y conversaciones mantenida han fructificado tres paquetes de medidas restrictivas o más comúnmente conocidas como las sanciones de la Unión Europea a Rusia (Consejo de la UE, Medidas restrictivas de la UE en respuesta a la crisis de Ucrania). No obstante, esto no significa que la vía diplomática se haya abandonado o no se siga apostando por esta vía para lograr el fin del conflicto o, al menos, por el momento una tregua mientras las delegaciones ucraniana y rusa se sientan a negociar. Por ejemplo, se insta a Rusia para revoque el reconocimiento de las dos provincias y que retome las conversaciones, por ejemplo, en el seno del Cuarteto de Normandía y del Grupo de Contacto Tripartito.

A continuación, al igual que hemos venido realizando con los reportes explicando lo ocurrido durante la jornada de cada día de esta guerra, se presentarán de manera cronológica la respuesta de la Unión Europea hasta el momento de publicar este artículo. Se trata de ofrecer una panorámica, pero en las siguientes líneas no se realizarán análisis de prospectiva, por dos razones. En primer lugar, se trata de un conflicto abierto y segundo, las consecuencias de las sanciones de la Unión Europea, así como el mantenimiento prolongado del mismo nivel de voluntad política solo podrá analizarse a corto y medio plazo una vez se de por finalizada la guerra.

Sanciones europeas previas a la invasión

Pese a que hayan pasado ocho años desde la anexión ilegal de la península de Crimea por parte de la Federación de Rusia, no debe obviarse el hecho de que la Unión Europea ha ido imponiendo nuevas medidas restrictivas – y también prorrogando las anteriores – de manera progresiva a lo largo de todos estos años. Estas sanciones de la Unión Europea a Rusia abarcan un amplio espectro, desde las medidas diplomáticas a las restricciones a la cooperación económica pasando por medidas restrictivas individuales (inmovilización de bienes y restricciones de viaje) y restricciones a las relaciones económicas con Crimea y Sebastopol.

El pasado 13 de enero, como resultado de la última evaluación del estado de la aplicación de los Acuerdos de Minsk en el Consejo Europeo de diciembre, y ante las fuertes tensiones y el temor de una mayor desestabilización en Ucrania, las sanciones de la Unión Europea de carácter económico existentes se renovaron. En particular, prorrogó por otros seis meses las medidas restrictivas que se estaban aplicando a determinados sectores económicos de la Federación de Rusia (Consejo de la UE, 13 de enero de 2022). Entre estas figuran aquellas relativas a limitar el acceso a los mercados de capital primario y secundario de la UE para determinados bancos y empresas rusos, prohibiciones de exportación, importación o transferencia, directas o indirectas, de todo material relacionado con la defensa, prohibición de productos de doble uso para uso militar o usuarios finales militares en Rusia, limitación de acceso a tecnologías sensibles relacionadas con el sector energético, etc.

Una semana después, el 21 de febrero el Consejo adopta medidas restrictivas dentro del marco que se encontraba en vigor contra otras cinco personas miembros de la Duma de la Federación de Rusia al considerar que están apoyando y poniendo en prácticas políticas “que menoscaban o amenazan la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania” (Consejo de la UE, 21 de febrero de 2022).

Así, tras la inclusión de las citadas personas, la lista total de medidas restrictivas de la UE incluye un total de 193 personas y 48 entidades que verán congelados sus activos y estarán sujetos a la prohibición de viajar que les impide entrar en la UE o transitar por ella.

Este día coincide con el del reconocimiento por parte de Rusia de las provincias ucranianas de Donetsk y Luhansk, y de este acontecimiento se deriva lo que puede denominarse “el primer paquete de sanciones de la Unión Europea a Rusia”.

El primer paquete de sanciones de la Unión Europea

El 23 de febrero, apenas 48 horas después del reconocimiento por parte de Rusia de las zonas no controladas por el gobierno de las provincias de Donetsk y Luhansk y el envío de tropas rusas a la región, se adopta el primer paquete de sanciones de la Unión Europea para responder a la situación (Consejo de la UE, 23 de febrero de 2022).

Este primer paquete se articula en tres ejes:

  • Medidas restrictivas selectivas. Por un lado, la UE amplía las sanciones selectivas contra 351 miembros de la Duma de la Federación Rusa que votaron el día 15 de febrero a favor del reconocimiento de las autoproclamadas «repúblicas». Por otro, impone sanciones selectivas a 27 personas y entidades de alto nivel entre los que figuran miembros del gobierno, bancos, empresarios u oligarcas, oficiales militares, así como personas responsables de emprender una guerra de desinformación contra Ucrania. Estas medidas se traducen en la inmovilización de bienes y la prohibición de poner fondos a disposición de los enlistados.
  • Restricciones a las relaciones económicas con las zonas de las provincias de Donetsk y Luhansk no controladas por el Gobierno. Como señala el Consejo, esto se traduce en la prohibición de importación de bienes ambas provincias, restricciones a las actividades comerciales y a las inversiones relacionadas con determinados sectores económicos. También se traduce en la prohibición de prestar servicios turísticos y de exportar determinados bienes y tecnologías.
  • Restricciones financieras. El Consejo opta por restringir el acceso de Rusia a los mercados y servicios financieros y de capitales de la UE a través de una prohibición sectorial dirigida a la Federación de Rusia, a su Gobierno y a su Banco Central.

Por lo tanto, tras este primer paquete las sanciones de la Unión Europea relativas a las violaciones de la integridad territorial de Ucrania se dirigen a un total de 555 personas y 52 entidades (DOUE L 0421, 23 de febrero de 2022).

Al mismo tiempo que se hacían públicas las sanciones, el Presidente del Consejo Europeo Charles Michel invitaba a los dirigentes de la UE para una reunión extraordinaria presencial del Consejo Europeo en la tarde-noche del día siguiente.

24 de febrero: inicio de la invasión y primeras reacciones

Sin embargo, con carácter previo a la reunión extraordinaria de los Jefes de Estado y de Gobierno de los 27, en la madrugada del 23 al 24 de febrero dio comienzo la guerra de Ucrania al iniciar la Federación Rusa una invasión de su territorio.

A primera hora de la mañana del día 24 las declaraciones no se hicieron esperar por parte de Ursula Von der Leyen en nombre de la Comisión Europea, del Consejo Europeo de manera conjunta por todos sus miembros, de la nueva Presidenta del Parlamento Europeo Roberta Metsola, así como aquellas publicadas por los distintos líderes europeos. También, por supuesto, del Alto Representante y Vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell.

Puede destacarse el hecho de que ya desde las primeras horas de la invasión se ofreció una Declaración de la presidenta Von der Leyen y unas Observaciones por el presidente Michel en una rueda de prensa conjunta con el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg. Entre sus palabras, especialmente destacan las siguientes:

La Unión Europea y la OTAN han venido colaborando muy estrechamente y esta crisis nos acercará aún más. Es nuestro deber común hacer frente al acto de agresión más grave en suelo europeo en décadas. Nuestra unidad es nuestra mayor fuerza. El Kremlin entiende esto muy bien y por eso ha hecho todo lo posible por dividirnos, pero ha conseguido exactamente lo contrario. Estamos más unidos y más decididos que nunca. Somos una Unión y una Alianza unidas en nuestra determinación.

Ursula Von der Leyen

Como la propia Von der Leyen ponía de manifiesto, el hecho de aparecer de manera junta prueba la capacidad de la UE de actuar de manera unida y conjunta con la OTAN en sus respuestas. Igualmente, se destaca la coordinación estrecha con Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá y Noruega – sobre los que se realizarán algunos apuntes posteriormente -, así como con Japón y Australia. Puede señalarse a modo de recordatorio que la Unión Europea ostenta el rol de observadora – privilegiada en comparación con otros observadores – en Naciones Unidas por lo que también podrá intervenir como Organización en sí y no únicamente a través de los Estados que la conforman.

No obstante, pese a que el papel del Parlamento Europeo sea más reducido o esté más restringido en asuntos de Política Exterior y más especialmente en lo que se refiere a Seguridad y Defensa, en los últimos años sí hemos asistido a una mayor visibilidad de estos asuntos en sus plenos. Al igual que el resto de los representantes de la UE, la nueva presidenta Roberta Metsola se ha pronunciado sobre la agresión a Ucrania destacando la labor del Parlamento (Parlamento Europeo, 24 de febrero de 2022).

En particular, destaca la ayuda de 1.200 millones de euros aprobada en base a la propuesta de la Comisión Europea ante la creciente amenaza de Rusia sobre Ucrania (Parlamento Europeo, 16 de febrero de 2022). Se trata de un préstamo macrofinanciero previsto para que Ucrania cubriese sus necesidades de financiación exterior en el presente año, fomentando así su estabilidad. En su declaración Metsola también destaca que es correcto y sensato apoyar especialmente a Moldavia, Bielorrusia y Georgia, haber paralizado el proyecto Nordstream 2 y también excluir a Rusia del sistema SWIFT e imponer sanciones individuales “sin que nadie quede fuera de la mesa”. Estas tres últimas cuestiones se verán reflejadas en los sucesivos paquetes de medidas tras la reunión del Consejo Europeo.

Conclusiones del Consejo Europeo

Como resultado de la reunión extraordinaria del Consejo Europeo, los líderes exigen lo siguiente por parte de Rusia (Conclusiones Consejo Europeo, 24 de febrero de 2022):

  • Cese inmediato de sus acciones militares
  • Retirada incondicional todas las fuerzas y equipos militares de Ucrania
  • Pleno respeto de la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania
  • Respeto del Derecho Internacional
  • Detener su campaña de desinformación y sus ciberataques

En consonancia con las demandas, acuerdan un nuevo paquete de sanciones de la Unión Europea a Rusia propuesto por la Comisión Europea y el Alto Representante que debía ser aprobado por el Consejo (Consejo Europeo, 24 de febrero de 2022). Estas medidas restrictivas, que se desgranarán en el apartado siguiente, se adhieren a las anteriormente adoptadas están relacionadas con:

  • el sector financiero,
  • los sectores de la energía y el transporte,
  • los productos de doble uso,
  • el control y la financiación de las exportaciones,
  • la política de visados,
  • sanciones adicionales contra nacionales rusos, y
  • nuevos criterios de inclusión en las listas.

A esto se suma la condena respecto de la implicación de Bielorrusia en la agresión militar y que se verá también reflejado en el próximo paquete de sanciones individuales del que se hablará posteriormente.

Además, los socios europeos en sede del Consejo Europeo inciden en dos aspectos fundamentales que también forman parte de la respuesta que está ofreciendo la UE. De un lado, se pone el énfasis en reiterar y reafirmar la solidaridad con el pueblo ucraniano mostrando la unidad de la UE. De otro, se subraya la necesidad del diálogo y la diplomacia, así como la labor de coordinación que se seguirá llevando a cabo también en el marco de las Naciones Unidas y la OTAN como se ha mencionado anteriormente, pero también en el de la OSCE y el G7. Tras la reunión, Michel en sus observaciones también destacó esta cuestión al reiterar la importancia de movilizar a la comunidad internacional y a todos aquellos países que creen en el Derecho Internacional. Esta reunión no ha sido una más dentro de la apretada agenda europea y así lo ha manifestó el propio Presidente del Consejo Europeo de madrugada tras terminar la reunión (Consejo Europeo, 25 de febrero de 2022):

No ha sido un Consejo Europeo cualquiera, no ha sido una reunión banal; ha sido un encuentro en el que hemos medido mucho la gravedad, la conciencia de vivir un momento que quizás represente un punto de inflexión y en el que corresponderá a nuestra generación en Europa, junto con nuestros socios de todo el mundo, tomar las decisiones adecuadas, las decisiones sensatas, y dar muestras de valor no solo en el futuro inmediato, sino también a medio y a largo plazo.

Charles Michel

En otro orden de cosas, hay también dos Estados a los que se están haciendo referencias continuas en estos momentos: Moldavia y Georgia. Ambos, junto con Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia (hasta junio de 2021) y Ucrania, forman parte de la Asociación Oriental (Eastern Partnership) fraguada en el marco de la Política Europea de Vecindad (PEV). Además, Moldavia y Georgia, al igual que Ucrania cuentan un Acuerdo de Asociación con la UE.

Estas cuestiones revisten importancia, pero más si cabe en el caso de Moldavia, ya que linda directamente con una frontera europea, la de Rumanía. Por tanto, la presión migratoria se concentrará como estamos viendo tanto en esta frontera, como en las de Polonia, Eslovaquia y Hungría.

En las Conclusiones, –al igual que en las Observaciones de Von der Leyen tras la reunión (Comisión Europea, 25 de febrero de 2022)–, junto con las cuestiones puramente económicas y aquellas relativas a las sanciones de la Unión de carácter individual, destacan, por tanto, las cuestiones humanitarias, así como las relativas a la energía. Esta última materia, por razones más que evidentes y tratadas en esta Revista, reviste una importancia especial habida cuenta el marcado carácter dependiente que posee la UE respecto de Rusia. Cabe esperar que en los próximos meses las agendas políticas estén también fuertemente marcadas por la cuestión energética.

El segundo paquete de sanciones de la Unión Europea

El 25 de febrero debía reunirse el Consejo de Asuntos Exteriores para aprobar las medidas ya debatidas en el Consejo Europeo. A su llegada a la reunión, el AR promotor principal junto con la Comisión Europea de estos paquetes de sanciones, destacó que la noche anterior no se había logrado un consenso claro por lo que debía buscar soluciones. Así declaró que “si no hay sorpresas, si nadie se opone, si hay unanimidad” entonces sí podría adoptarse el acuerdo (Servicio Europeo de Acción Exterior [SEAE], 25 de febrero de 2022).

Pese a que haber respondido a un periodista “La Unión Europea no es una Unión militar. ¿No lo sabe?”, eso no significa que las medidas que estamos viendo que sea adoptan no tengan impacto o dicho más coloquialmente, que no hagan daño a Rusia.

De hecho, uno de los puntos en los que no había un consenso claro giraba en torno a incluir en la lista de personas sancionadas a Vladímir Putin y a Sergey Lavrov (Consejo de la UE, 25 de febrero). Finalmente, ganó el consenso y se dirigirán medidas contra ellos. En particular, se procederá a congelar sus activos. En sintonía con lo anterior, los miembros del Consejo de Seguridad Nacional de la Federación de Rusia y los restantes miembros de la Duma que apoyaron el reconocimiento de Donetsk y Luhansk también pasaron a engrosar esta lista (DOUE L 53, de 25 de febrero de 2022, p. 1-44).

Fuente: DOUE L 53, de 25 de febrero de 2022

Estas sanciones individuales de la Unión Europea se completan con el acuerdo de que la Organización sancionará a aquellas personas “que hayan facilitado la agresión militar rusa a partir de Bielorrusia”. En otras palabras, la Unión va más allá y también se dirige contra el régimen de Lukanshenko.

Además, el nuevo paquete no se circunscribe únicamente a este tipo de medidas restrictivas de carácter individual, sino que abarcan otros – y muy diversos – sectores:

  • El sector financiero
  • Los sectores de la energía y el transporte
  • La prohibición de exportar piezas de recambio para aviones
  • El acceso a tecnologías importantes
  • La política de visados

Dentro del amplio abanico de las sanciones económicas cabe hacer las siguientes consideraciones (Consejo de la UE, 25 de febrero).

En primer lugar, las sanciones financieras implican: el cierre a Rusia de los mercados de capitales más importantes, la prohibición de cotización y la prestación de servicios en relación con las entidades estatales rusas. También la prohibición de aceptar depósitos que superen determinados valores de nacionales o residentes rusos, la tenencia de cuentas de clientes rusos por parte de los Depositarios Centrales de Valores de la UE, y la venta de valores denominados en euros a clientes rusos. En la práctica, como indica el Consejo, las sanciones de la Unión tendrán un impacto en el 70% del mercado bancario ruso y empresas estatales clave.

En segundo lugar, las sanciones en el sector de la energía están centradas en la prohibición de venta, suministro, transferencia o exportación a Rusia de bienes y tecnologías específicos del refinado de petróleo. Además, coherentemente con lo anterior, también se introducen restricciones relacionadas con la prestación de servicios conexos.

En tercer lugar, en relación con el transporte se han introducido medidas relacionadas con el sector de la aviación y el espacio. Más concretamente, la prohibición de exportar bienes y tecnologías, así como la de prestar servicios de seguro y reaseguro, y mantenimiento en relación con dichos bienes y tecnología. También queda prohibida la asistencia técnica y financiera, y toda la venta de aeronaves, piezas de recambio y equipamiento a las compañías aéreas rusas. Como señala la Comisión Europea, esto asestará un duro golpe a Rusia pues tres cuartas partes de su flota comercial se construyeron en la Unión Europea, los Estados Unidos y Canadá.

Por último, en lo que respecta a las sanciones económicas, se encuentran aquellas referidas al sector tecnológico. La Unión ha introducido restricciones adicionales a la exportación de productos y tecnología de doble uso, y respecto de aquellos bienes y tecnología que puedan favorecer al sector de defensa y de seguridad ruso (por ejemplo, semiconductores).

Dejando a un lado las sanciones económicas, el otro sector que se verá afectado por las sanciones de la Unión Europea es el relativo a la política de visados. El objetivo consiste en que los diplomáticos, funcionarios y empresarios rusos no puedan contar con un acceso privilegiado a la Unión Europea (DOUE L 54, de 25 de febrero de 2022, p. 1-3).

En resumen, tal y como se ha ido indicando en apartados anteriores, un día después de iniciarse la invasión las medidas restrictivas individuales se aplicarán a un total de 654 personas y 52 entidades.

Por supuesto, en cada declaración o comunicado se clama la vía diplomática y el diálogo, y se exige a Rusia el cese inmediato de sus acciones militares, retire todas las fuerzas y equipos militares del territorio de Ucrania atendiendo a las fronteras internacionalmente reconocidas, respete su integridad territorial, soberanía e independencia de Ucrania. Igualmente, se condena la participación de Bielorrusia en la agresión y se destaca nuevamente la coordinación con la OTAN, la ONU, la OSCE o el G7. No obstante, el mismo día 25 de febrero el Consejo de Europa suspendió los derechos de representación de Rusia en la organización.

También se hacen continuos llamamientos para que Rusia cese su campaña de desinformación y sus ciberataques, y respete el Derecho Internacional Humanitario. Por ende, en paralelo a las medidas restrictivas hay otra gran cuestión que gestionar, la humanitaria.

No debe obviarse el hecho de que más de 600.000 personas procedentes de Ucrania ya han abandonado su país y han accedido o accederán a la UE. Esta cuestión también debe verse desde otro prisma, el humanitario, pero in situ, es decir, allí donde está el conflicto. A título individual, muchos Estados miembros están proporcionando ayuda, pero también a través del EU Civil Protection Mechanism. Por ejemplo, España a título individual ha enviado 20 toneladas de equipos de protección individual – cascos y chalecos principalmente – y material sanitario que ha sido proporcionado por el Ejército de Tierra. A su vez, es uno de los Estados que han actuado a través del citado mecanismo cuyas entregas de emergencia incluyen material como botiquines de primeros auxilios, ropa de protección, tiendas de campaña, equipos de extinción de incendios, generadores de energía, bombas de agua, etc.

Cuestión distinta, y no exenta de polémica para algunos, será la compra y envío de armamento a un país bajo ataque como se verá en el siguiente paquete de medidas.

El tercer paquete de sanciones de la Unión Europea

Recién aprobado el segundo paquete de sanciones de la Unión Europea a Rusia, ya comenzaron a darse los siguientes pasos para aprobar más medidas restrictivas. Algunas medidas, como la expulsión de Rusia del sistema SWIFT no había prosperado en anteriores debates, pero el día 26 la presidenta de la Comisión ya anunciaba que lo propondría como compromiso a asumir en el siguiente paquete (Comisión Europea a), 26 de febrero de 2022).

Asimismo, y en línea con anteriores pronunciamientos, manifiesta que junto con otros líderes se plantea un endurecimiento de la respuesta a nivel internacional. En particular, esta coordinación se estaba llevando a cabo con el presidente Biden, presidente Macron, el canciller Scholz, el primer ministro Draghi, el primer ministro Trudeau y el primer ministro Johnson. Prueba de ello es la Declaración conjunta de la que se derivan los siguientes compromisos (Comisión Europea b), 26 de febrero de 2022):

  1. Garantizar la retirada de determinados bancos rusos del sistema de pagos SWIFT; medida finalmente adoptada el día 2 de marzo (DOUE L 63, de 2 de marzo de 2022, p. 1-4 y DOUE L 63, de 2 de marzo de 2022, p. 5-7)
  2. Imponer medidas restrictivas dirigidas a paralizar los activos del Banco Central de Rusia para impedir que desplieguen sus reservas nacionales para amortiguar el impacto de las sanciones (DOUE L 57, de 28 de febrero de 2022, p. 4-6)
  3. Actuar contra personas y entidades que facilitan la guerra, así como otras actividades perjudiciales emprendidas por el Gobierno de Rusia. El principal objetivo consiste en limitar la venta de los llamados pasaportes dorados a los oligarcas rusos para así impedir el empleo de sus activos financieros en los distintos sistemas financieros.
  4. Poner en marcha un grupo de trabajo transatlántico para garantizar la implementación efectiva de todas las medidas adoptadas.
  5. Intensificar la coordinación contra la desinformación “y otras formas de guerra híbrida”.

Así las cosas, el 27 de febrero la presidenta Von der Leyen y el AR/VP Josep Borrell presentan una propuesta con más medidas restrictivas que se suman a las anteriores (Comisión Europea, 27 de febrero de 2022):

  • Cierre del espacio aéreo de la Unión Europea para los rusos. En esta medida se incluyen todas las aeronaves de propiedad rusa, registradas o controladas por Rusia, así como aquellas que sean propiedad de una persona jurídica o física rusa, o bien fletado o controlado por ésta. En consecuencia, estas aeronaves no podrán aterrizar, despegar o sobrevolar el territorio de la UE (DOUE L 57, de 25 de febrero de 2022, p. 1-3)
  • Prohibir en la UE la maquinaria mediática del Kremlin impidiendo así que medios estatales rusos como Sputnik o Russia Today (incluidas sus filiales) no puedan, en palabras de Von der Leyen, “difundir sus mentiras para justificar la guerra de Putin y sembrar la división en nuestra Unión”. Estas medidas han sido adoptadas finalmente el día 2 de marzo.
  • Atacar el régimen de Lukashenko con un nuevo paquete de sanciones de la Unión Europea asestadas contra sus principales sectores para impedir las importaciones de productos como los combustibles minerales, tabaco, cemento, madera, hierra, acero, pero también los productos de doble uso al igual que se acordaron para Rusia.
  • Coordinar la compra y financiación de armamento por primera vez por parte de la Unión Europea para proporcionárselas a un país bajo ataque a través de la activación del European Peace Facility (DOUE L 60, p. 1-4 de 28 de febrero de 2022).

En relación con las medidas dirigidas a frenar la oleada de desinformación que tal y como señala Von der Leyen se trata de una medida sin precedente. La UE dio sus primeros pasos firmes en esta materia en 2018 a través del Plan de Acción contra la desinformación (Comisión Europea, 5 de diciembre de 2018), pero con la llegada de la crisis del covid-19 su labor se intensificó y también reforzó. No obstante, ahora ha llegado nuevamente el momento de ponerla en práctica como también se hace por y frente al que se identifica como el primer emisor de noticias falsas o impulsor de la desinformación. Cabe destacar además que ya desde 2015 la UE cuenta el proyecto emblemático EUvsDisinfo del East StratCom Task Force del Servicio Europeo de Acción Exterior. Su función no ha venido siendo otra que la de prever, abordar y responder mejor a las campañas de desinformación de Rusia.

Sin embargo, la decisión de atacar directamente a medios como Sputnik o Russia Today muestra una opinión pública dividida entre aquellos que lo consideran un error y aquellos que piensan lo contrario.

Pese a la contundencia de todas las medidas propuestas, la más sorprendente en materia puramente de defensa es la activación del Fondo Europeo de Ayuda a la Paz (EPF) o más comúnmente conocido por su denominación en inglés European Peace Facility. Como anunciaba el Alto Representante, y posteriormente se aprobaría por el Consejo, por primera vez en la historia de la Unión Europea se va a coordinar la compra y financiación de armamento por parte de los 27 para suministrarlo a un país bajo ataque. Además, Josep Borrell ha hecho hincapié en que todos los EEMM han estado de acuerdo con esta medida lo cual es bastante significativo teniendo en cuenta las distintas políticas y sensibilidades nacionales en esta materia.

Más concretamente, esta medida consta de dos ejes de actuación. De un lado, suministrar material ofensivo (por ejemplo, armas de fuego, municiones o cohetes) y, de otro, abastecer a Ucrania con suministros no ofensivos como combustible y equipos de protección individual. Incluso se ofrecían aviones de combate a Ucrania por parte de algunos Estados miembros como, por ejemplo, Polonia, Eslovaquia y Hungría. Todos los gastos relacionados con la medida de asistencia en beneficio de Ucrania financiada con cargo al Fondo llevan aparejado un importe de referencia financiera de 500 millones de euros (DOUE L 61, p. 1-4 de 28 de febrero de 2022). Del montante total, 450 millones estarán destinados al material ofensivo, mientras que los 50 millones restantes se invertirán en material no ofensivo.

Esto supone no solo un giro en la forma de proceder – podría debatirse si esta medida surge como resultado de haber aprendido alguna lección -, sino que además supone dejar atrás uno de los tabúes que envuelven a la Unión Europea. En palabras del AR Josep Borrell (SEAE, 27 de febrero de 2022):

Otro tabú ha caído. El tabú de que la Unión Europea no proporcionaba armas en una guerra. Sí, lo estamos haciendo. Porque esta guerra requiere nuestro compromiso para apoyar al ejército ucraniano.
Vivimos tiempos inéditos, como cuando llegó la pandemia. Nos enfrentamos a la peste de la guerra, como en los tiempos bíblicos. Será la primera vez en la historia que la UE proporcione equipamiento letal a un tercer país.

Josep Borrell

Por mucho que en ocasiones muchos europeístas seamos críticos con la diplomacia del “deeply concerned” en todas sus variantes sobre todo de los últimos meses, en esta ocasión hay que dar al César lo que es del César. La UE ha sabido ser ya no imaginativa, sino elegir las vías de actuación y encontrar la manera de incluir a los 27 en el circuito burocrático y que las decisiones se adopten. Además, que las medidas se adopten en tiempo récord.

Es precisamente en tiempos de crisis cuando se plantea la oportunidad – por dura y deplorable que sea la situación – de ser creativos y buscar soluciones, coger papel y lápiz para anotar todas las posibles medidas que quieren adoptarse, y encontrar la vía para ello. Vías existentes o no con anterior a que brote el nuevo escenario, pero con el objetivo de emplear toda la panoplia de soluciones a tu favor.

Con independencia de subrayar el acertado giro de la Unión Europea al confeccionar su respuesta a la guerra de Ucrania, tampoco debemos engañarnos. La adopción en particular de la medida que nos ocupa ha sido posible también porque principalmente desde 2016 con el lanzamiento de la Estrategia Global de la UE se han sentado muchas de las bases para actuar. Por ejemplo, sin ir más lejos, el establecimiento del Fondo Europeo de Ayuda a la Paz siguiendo con la lógica de la Estrategia en marzo de 2021. Lógica que sigue, por supuesto, los objetivos de la PESC, así como de la Carta de las Naciones Unidas.

En este punto y pese a que se trata de abordar en estas líneas la visión global de la UE sí cabe hacer una referencia al caso alemán. Ello se debe a que junto con el cambio de enfoque de la UE algunos Estados miembros también están virando en lo que a su política exterior se refiere. En este sentido la postura de Alemania ha sido hasta la fecha otra de las grandes sorpresas a la hora de responder a nivel nacional y de manera coordinada a la situación en Ucrania. Más concretamente, pueden identificarse tres puntos que han sido bien recibidos por la UE y sus socios: 1) cambio de postura respecto del Nord Stream 2 anunciando la suspensión de la certificación del gasoducto; 2) pese a mostrarse discrepante inicialmente junto con Italia a la hora de votar a favor de la expulsión de Rusia del sistema SWIFT finalmente votó a favor; 3) se ha mostrado a favor de la adquisición y financiación de armamento por parte de la UE para enviarlo a Ucrania pese a las polémicas que vuelven su política de exportación de armamento.  

A lo anterior podría añadirse el siguiente anuncio que, sin duda, dará mucho para reflexionar en los próximos meses y años a la luz de las iniciativas en defensa que se están fraguando en estos momentos: 4) aumento del presupuesto de defensa en 100.000 millones de euros. Destacar que actualmente su presupuesto de defensa asciende a 53.000 millones de euros.

En resumen, como también enfatizaba el AR se trata de coordinar la situación de tal manera que entre los 27 EEMM sean capaces de cumplir con la lista de peticiones del ejército ucraniano trasladadas por su Ministro de Asuntos Exteriores, Dmytro Kuleba.

Con la presentación de las medidas que debían adoptarse en el Consejo el día 28 de febrero y el discurso del presidente del Consejo Europeo dirigido al pueblo ucraniano (Consejo Europeo, 27 de febrero de 2022) finalizaba uno de los días clave a tener en cuenta al analizar el conflicto, tanto ahora como en retrospectiva a medio y largo plazo también por el coste que las sanciones de la Unión Europea a Rusia pueden tener para los europeos.

Adopción de las medidas restrictivas en el Consejo

El 28 de febrero como se mencionaba anteriormente, nuevamente apenas unas horas después de anunciar las medidas, se reunían de manera virtual los ministros de Defensa de la UE en sede del Consejo para adoptarlas (Consejo de la UE, 28 de febrero). El punto central de la reunión era el de discutir otras necesidades urgentes y más importante, coordinar la asistencia a Ucrania con ayuda del centro de información (clearing house) gestionado por el Estado Mayor de la UE.

La coordinación además de ser necesaria para decir qué Estado o Estados atienden qué peticiones del ejército ucraniano, y cuáles atiende la UE, será vital para poder hacer llegar la ayuda a Ucrania. Por otro lado, debe recordarse como también explicaba Josep Borrell, que son los Estados miembros los que tienen que implementar las sanciones de la Unión Europea por lo que la coordinación resultará vital para que surtan el efecto deseado. Además, en la reunión se ha intercambiado información entre los distintos servicios de inteligencia de los 27.

A todo lo anterior además se une el hecho de que algunos Estados miembros como Letonia o Suecia han permitido el alistamiento de voluntarios para luchar en las Fuerzas Armadas de Ucrania. Igualmente, Francia también ha enviado a su “Bataillon des Chasseurs Alpins” que junto con militares belgas se desplegarán en Rumanía.

En definitiva, a través de estos apuntes se trata de reflejar la complejidad y magnitud de la situación, y también cómo algunas líneas pueden difuminarse y dar a lugar a confusión. Escenario que puede dar lugar fácilmente a malentendidos entre los 27, entre estos y la UE, entre todos los anteriores y Ucrania ya sea en bloque o a nivel bilateral. El peor de los escenarios seria sin duda el que conduzca a malentendidos directamente con Putin y su gobierno por parte de uno o varios actores mencionados.

Además de todo lo anterior, cabe decir que el Consejo añadió a 26 personas y una entidad más a la lista de personas, entidades y organismos sujetos a las medidas restrictivas de carácter individual (DOUE L 59, de 28 de febrero de 2022, p. 1-17). Tras estas inclusiones, las medidas se aplican actualmente a un total de 680 personas y a 53 entidades.

En paralelo, otro acontecimiento más que relevante fue que el gobierno ucraniano liderado por Volodímir Zelenski firmó la petición para adherirse a la Unión Europea. Además, como puede verse en su declaración, pidió la concesión de la membresía con carácter inmediato.

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Coincido con la presidenta Von der Leyen en que, en tiempos de guerra, las palabras importan. A medida que el conflicto ha ido intensificándose y escalando, más se han alzado las voces en la Unión Europea.

Ha sido en la sesión extraordinaria del Parlamento Europeo del 1 de marzo en la que hemos presenciar discursos que, además de ser contundentes, en la misma dirección y realistas, nos han permitido ver otra cara de los representantes europeos. Rostros serios con voz firme y sin titubeos, muy diferente a la de otras ocasiones – recuérdense las crisis mencionadas al inicio – o en relación con esta misma situación, pero unos días antes. Para muestra un botón:

Por tanto, es cierto que hemos sido testigos también de declaraciones desafortunadas principalmente a través de Twitter. Un ejemplo de ello es el tweet mencionado que, además, fue posteriormente eliminado. Incluso se elucubró sobre el posible hackeo de la cuenta del AR, pero lo cierto es que nada al respecto se ha comunicado. En consecuencia, sí podemos decir que en un primer momento algunos representantes europeos – y su personal de comunicación – no supieron adecuar el lenguaje a la seriedad de la situación. Lenguaje que ha ido evolucionando estos días hasta llegar a ver la cara más tosca y firme de Von der Leyen en su comunicado tras adoptar el tercer paquete de sanciones de la Unión Europea, o la intervención del AR en el Parlamento Europeo (SEAE, 1 de marzo de 2022):

Aunque los discursos de Metsola, Von der Leyen, Michel y de los representantes de los grupos políticos también fuesen contundentes, las miradas estuvieron dirigidas al Alto Representante, ya que su intervención marcará – si se mantiene la voluntad política una vez terminado el conflicto – un verdadero antes y un después en la Política Común de Seguridad y Defensa de la Unión Europea. Una sesión también marcada por la intervención del Presidente Zelenski manifestando la situación de Ucrania, pidiendo asistencia e incidiendo en su petición de obtener la membresía de la Unión.

Sí se percibe una unidad nunca antes vista porque las amenazas a las que se ha enfrentado la UE de cara han sido de una naturaleza distinta. Las discrepancias como se ha mencionado han sido mínimas o, al menos, aquellas que se han hecho públicas. Por ejemplo, las relativas a la expulsión de Rusia del sistema SWIFT o la postura belga en relación con el impacto de las medidas en el comercio de los famosos diamantes procedentes Amberes.

El resultado en el Parlamento Europeo prueba esta unidad al haber prosperado la Resolución contra la agresión rusa contra Ucrania (Parlamento Europeo, 1 de marzo) con 637 votos a favor, 13 en contra y 26 abstenciones. Este apoyo también incluye la respuesta favorable a la petición de Zelenski para la concesión del estatus de candidato oficial a la Unión a Ucrania.

Sin embargo, esto no significa que Ucrania ya vaya a obtener la membresía, ya que la Comisión Europea debe pronunciarse y, en última instancia, esta decisión debe tomarla el Consejo por unanimidad. A día de hoy tampoco hay un procedimiento “especial” o “exprés” de adhesión como no pocos han señalado en los medios de comunicación por lo que salvo que las Instituciones determinen otra cosa el proceso a seguir es el establecido en el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea. Esto implica, entre otras cosas, que Ucrania deberá demostrar que cumple con los Criterios de Copenhague y que es capaz de cumplir los derechos y obligaciones derivados del acervo comunitario. En la práctica, se traduce en cerrar los 32 capítulos de negociación requeridos.

Retomando el tema de defensa, hace apenas unas semanas publicaba en este medio “La Defensa europea en 2022: ¿qué esperar cuando estás esperando?”, un artículo en el que presentaba algunas consideraciones sobre los principales hitos que están previstos para este año. De entrada, el presidente Michel lo calificaba como el “Año de la Defensa Europea” y hoy parece estar totalmente en lo cierto porque debido a las circunstancias el debate en estos temas se avivará – más aún. Tras su entrevista con France Info el día 1 de marzo manifestaba lo siguiente:

Esta afirmación, no obstante, debería tomarse con precaución, pero sí con entusiasmo. Por supuesto que el escenario actual y la respuesta de la UE abordada en detalle en este artículo supondrá un antes y un después, pero también dependerá de la voluntad política el puerto al que lleguemos. En otras palabras, a la luz de los últimos discursos – como los destacados en el Parlamento Europeo – cabe entrever un cambio en la postura de la UE y el paso a dejar de ser un “gusano militar” para convertirse en algo más.

Sin embargo, no sabemos en qué se convertirá y mucho menos cuándo logrará llegar a sus metas pues como hemos venido viendo desde junio de 2016 hay muchas iniciativas en marcha que aún deben terminar de desarrollarse, implementarse y más importante, dar sus frutos. Hay que ser conscientes de que el momentum irá pasando y en cómo se enfoquen las cuestiones pendientes que están sobre la mesa es donde veremos si la UE ha aprendido la lección – aunque haya sido por las malas – y esta experiencia lleva a los 27 a mantener o incrementar el impulso político que se ha dado a la PCSD en los últimos años.

Esto no quiere decir que la “Europa de la Defensa” o el mercado único de defensa no sean realizables, sino que no se realizará de inmediato. Recordando la cita inicial “Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho”. Si se aplica al resto de políticas, a la de seguridad y defensa también precisamente por tocar el núcleo duro de la soberanía de los Estados.

Del mismo modo, sí cabe afirmar como se ha apuntado antes que se están sentando las bases para lograr una verdadera PCSD gracias a muchas iniciativas como el Fondo Europeo de Ayuda a la Paz (EPF), la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO), la Revisión Anual Coordinada de la Defensa (CARD) y el Fondo Europeo de Defensa (EDF), entre otras.

Estas tres últimas deben entenderse como parte de un todo donde ese todo es el panorama de la defensa europea (European defence landscape) por lo que se configuran como tres herramientas inseparables. Sin ánimo de entrar en cada una de ellas pues no es el objeto de esta contribución, sí debemos traer a colación las siguientes consideraciones.

De un lado, debe recordarse que este año se publicarán los segundos resultados de la CARD y podremos entrar a valorar si la situación actual condiciona las prioridades que se acuerden entre los Estados en comparación con los primeros resultados. De otro, y sin ánimo de predecir el futuro, sí cabe pensar al menos que el Fondo Europeo de Defensa verá un incremento en su presupuesto. Recordemos que actualmente cuenta con la mitad de la financiación en comparación con la inicialmente prevista, 7.950 millones de euros (a precios corrientes).

Por último, hablábamos de que muchas iniciativas aún deben dar sus frutos y entre ellas se encuentra la PESCO, ya que sus resultados empezarán a verse en 2025. Pese a esto, entre toda la amalgama de información que estamos recibiendo en los últimos días sobresale el hecho de que por primera vez se haya activado un proyecto PESCO en un contexto operativo.

Esta primera “capacidad PESCO” se ha hecho visible a través de la activación del Cyber Rapid Response Team (CRRT) que, coordinado por el Ministerio de Defensa de Lituania y del que forman parte Estonia, Croacia, Países Bajos, Polonia y Rumanía, respondiendo así favorablemente a la petición de Ucrania. A modo de apunte, España, Finlandia e Italia formaron parte de este proyecto que se adoptó en la primera ola de los proyectos PESCO (el 6 de marzo de 2018), pero actualmente no hay constancia de que sigan siendo miembros en el mismo.

Este acontecimiento nos hace ver con mayor claridad el claro potencial del mecanismo y también para destacar que la Unión está orientando – y previsiblemente reforzará – sus acciones a la generación de capacidades.

También puede aprovecharse otro acontecimiento relacionado con PESCO de mayo de 2021 para ilustrar la situación o comprender también el trasfondo de algunas de las cosas que estamos viendo estos días. Como se ha venido sosteniendo en los distintos apartados, la Unión Europea no se está enfrentando sola a esta crisis y, en particular, ha recibido el apoyo a título individual de algunos Estados. Entre ellos, Estados Unidos, Canadá, Noruega, Reino Unido y Suiza.

En relación con los tres primeros, y teniendo en cuenta también las razones obvias que se derivan de la Alianza Atlántica, estos mostraron su interés en formar parte del proyecto PESCO Military Mobility y se está avanzando en ello. Quizá este escenario hace que este proyecto destaque aún más y no por ser únicamente el más concurrido al estar integrado por los 25 Estados participantes en PESCO a excepción de Irlanda.

El caso de Noruega, sin embargo, debe recordarse que es particular ya que cuenta con un estatus privilegiado en la UE. Por otro lado, en lo que respecta a Reino Unido cabía esperar un alineamiento con la UE en términos generales pues a pesar de no ser ya un Estado miembro los fuertes lazos se mantienen y también es miembro de la OTAN.

Otros de los hechos recientes a destacar es que Suiza ha dejado de ser en parte ese vecino neutral al apoyar las sanciones de la Unión Europea a Rusia. Igualmente, hay que subrayar que en torno a Finlandia y Suecia además de enviar ayuda a Ucrania gira el debate acerca de su no pertenencia a la OTAN. Sin embargo, el Parlamento finés mantuvo un debate el día 1 de marzo para fijar posiciones respecto de la posible adhesión. Dinamarca, pese a contar con una cláusula opt-out respecto de la PCSD sí participa respecto de las medidas enmarcadas en el EPF y también enviará armamento ofensivo a Ucrania a título individual.

Asimismo, han podido verse numerosas muestras de apoyo a nivel institucional los últimos días. Puede destacarse la Declaración conjunta del “Weimar Triangle”, integrado por los Ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Alemania y Polonia (Ministère de l’Europe et des Affaires Étrangères, 1 de marzo de 2022). También puede destacarse lo ocurrido en la Conferencia sobre Desarme en la ONU cuando al intervenir el Ministro ruso Lavrov todos los representantes de la UE y sus aliados han abandonado la sala. Como se había anunciado, la Comunidad Internacional está haciendo por convertir a Rusia en un paria.

También países como Japón, Australia o Corea del Sur también se muestran como aliados de la Unión Europea. Del mismo modo y como cabía esperar, los países candidatos a la Unión Europea Macedonia del Norte, Montenegro y Albania, pero también Bosnia y Herzegovina como candidato potencial se han alineado con la Unión Europea.

El día 1 de marzo el Alto Representante comparecía a media tarde y como resultado se publicaron cuatro comunicados de prensa que recogen que los países mencionados junto con Islandia, Liechtenstein y Noruega – países miembros del Espacio Económico Europeo –, así como Ucrania se alinean con las siguientes medidas restrictivas:

  • Decisión (PESC) 2022/264 del Consejo de 23 de febrero por al que se establece un nuevo marco para las medidas restrictivas selectivas en respuesta al reconocimiento de las zonas no controladas por el gobierno de las provincias de Donetsk y Luhansk de Ucrania y la orden de entrada de las fuerzas armadas rusas en dichas zonas (DOUE L 42 I, 23 de febrero de 2022, p. 95, y Consejo de la UE b), 1 de marzo de 2022)
  • Decisión (PESC) 2022/3271 del Consejo de 25 de febrer. El Consejo ha decidido adoptar nuevas medidas restrictivas en respuesta a las acciones de Rusia que desestabilizan la situación en Ucrania (DOUE L 48, de 25 de febrero, p. 1 y Consejo de la UE c), 1 de marzo de 2022)
  • Decisión (PESC) 2022/3291 del Consejo que modifica los criterios de designación establecidos en la Decisión 2014/145/PESC (DOUE L 50, de 25 de febrero de 2022, p. 1, y Consejo de la UE d), 1 de marzo de 2022)

En virtud de todo lo anterior, no debe sorprendernos entonces que la expresión “autonomía estratégica”  y “dependencia estratégica” no hayan dejado de saltar a la palestra al hablar de las implicaciones de la guerra de Ucrania, de la voluntad de los Estados y de los pasos de futuro que desean emprenderse.

Por otro lado, no es ningún secreto que los Estados europeos dependen energéticamente de Rusia al configurarse como el mayor exportador de petróleo, gas natural y carbón a la UE. Este ha sido, por tanto, uno de los grandes temas que han copado las declaraciones y discursos en los pasados 7 días, ya que la guerra de Ucrania tendrá grandes implicaciones en este sector. A esto se añade como se ha comentado anteriormente la suspensión de la certificación del Nord Stream 2 por parte de Alemania (Boehm, 2022). Esto nos debe hacer reflexionar también sobre el coste que tendrán las sanciones de la Unión Europea para los propios europeos. Un hecho ya advertido por los representantes de las Instituciones. No obstante, puede destacarse la Comisión Europea presentará en los próximos días una estrategia sobre energía que ya ha sido anunciada tras la reunión que tuvieron los ministros europeos de energía en el Consejo.

Con carácter previo a pasar a realizar una serie de consideraciones finales, debe volver a subrayarse la cuestión humana. La Comisión Europea ya ha propuesto la aplicación del sistema de protección temporal para aquellas personas que están huyendo de la guerra así como directrices para los controles en frontera (Comisión Europea, 2 de marzo de 2022). De aprobarse la activación de la Directiva de protección temporal sería la primera vez que se hiciese desde su entrada en vigor en 2001. Esta cuestión se debatirá los días 3 y 4 de marzo en el Consejo de Justicia y Asuntos de Interior.

Además, las Instituciones se han mostrado a favor de abrir las fronteras europeas al igual que sus Estados miembros – destacar el caso de Hungría por las experiencias previas. Una vez los flujos no sean tan intensos y la información de todas las partes quede esclarecida deberá analizarse la situación pues hay graves indicios de estar cometiéndose discriminación en frontera respecto de personas africanas. Por tanto, al igual que respecto de otras cuestiones estamos recibiendo información contradictoria:

Por último, si el objetivo de este apartado era buscar la imagen completa debe mencionarse que la Corte Penal Internacional finalmente ha decidido abrir una investigación con el fin de determinar si los acontecimientos que están teniendo lugar en suelo ucraniano constituirían o no crímenes de guerra y de lesa humanidad. Además, como se informó en el reporte del sexto día de guerra, si la petición del fiscal es autorizada también quedarían incluidas en la investigación la península de Crimea y las autoproclamadas “repúblicas” de Donetsk y Luhansk. Tener igualmente en cuenta que ni Rusia y Ucrania son Estados parte del Estatuto de Roma si bien es cierto que Kiev ha aceptado la jurisdicción de la Corte en, al menos, dos ocasiones.

Otra acción significativa viene dada por la aprobación en la sesión extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Resolución que condena la agresión de Rusia a Ucrania el 2 de marzo. Esta Resolución llega tras la votación infructuosa en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas al ejercer Rusia su derecho de veto el día 25 de febrero. En esta primera votación China junto con India y Emiratos Árabes Unidos se abstuvieron.

No obstante, con 141 votos a favor se ha logrado dar por aprobada con 141 la Resolución ahora EUA sí vota a favor. Entre las 35 abstenciones figuran, entre otros, India, China, Argelia, Iraq, Sudán, Pakistán, Irán, Mali, Nicaragua, Armenia y Kazakhstán. De otro lado, entre los que no han ejercido su derecho a voto se encuentran Marruecos, Venezuela, Etiopía, Azerbaiján y Uzbekistán. Por último, han votado en contra Bielorrusia, Corea del Norte, Eritrea, Siria y, por supuesto, Rusia.

De otro lado, cabe destacar algunas acciones en el plano cultural que lejos de ser una cuestión baladí es algo que la población también siente de cerca. Es decir, el impacto es más directo al ser un asunto de andar por casa. Por ejemplo, la UER ha expulsado a Rusia de Eurovisión, y la FIFA ha hecho lo propio respecto del Mundial de Qatar de este año. Además, numerosos deportistas de élite también están pronunciándose al respecto, incluidos también rusos.

También Thierry Breton se ha reunido, por ejemplo, con el CEO de Netflix Reed Hastings con el objetivo de evitar la propaganda en las plataformas digitales y la empresa no transmitirá 20 canales respaldados por el Estado ruso. También Ucrania hizo una petición al CEO de Tesla Elon Musk para que las terminales de Starlink se activasen en el territorio.

A tenor de lo anterior puede afirmarse sin resquicio de duda que por el momento la Unión Europea está cumpliendo de no dejar ninguna cuestión fuera de la mesa si puede aportar alguna medida contra la agresión rusa.

Consideraciones finales

Por supuesto, ninguna de las consideraciones aquí expuestas debe tomarse como definitiva. Las consecuencias de la guerra en las futuras relaciones con Ucrania y también con Rusia, como a nivel de la OTAN y más importante por el caso que nos ocupa, en el seno de la UE deberán analizarse también a corto y medio plazo.

Si el lector ha mantenido en un segundo plano durante la lectura de este artículo los ejemplos mostrados al inicio, podrá ver sacar sus propias conclusiones. La Unión Europea se ha mostrado unida, solidaria, contundente y firme. De la misma manera, hasta la fecha ha actuado con rapidez y eficacia haciendo uso de todas las posibilidades que tenía a su alcance tendiendo hacia una Europa federalista. Aun cometiendo algunos errores en los últimos años y meses a la hora de aproximarse a la mentalidad rusa, de esta crisis se extraerán lecciones para el futuro. Tanto para bien, como para mal.

Por el momento, de la unidad mostrada también se desprende la coherencia tanto entre las Instituciones y entre la Unión y los Estados miembros en relación con las medidas tanto europeas como a título individual. Como mencionábamos, la labor de coordinación será crucial si se desea que las medidas restrictivas surtan los efectos deseados y también deberá prestarse atención al retorno de los tres paquetes de sanciones de la Unión Europea a Rusia – nuevamente, tanto para bien como para mal.

Suele decirse que la Unión Europea sigue siendo un proyecto, pero es cierto que en estos días ha sumado un escalón más hacia su adultez. Si consolidamos esos peldaños dependerá de la voluntad y compromiso de los Estados miembros y de las decisiones que se tomen a corto y medio plazo.

Una de las decisiones más importantes será la adopción del Strategic Compass o Brújula Estratégica a finales de marzo. No obstante, lo más prudente sería aplazar su adopción para que esta estrategia no nazca parcial o totalmente obsoleta al no haber abierto durante su preparación el debate nuclear, en esta época de cambios en tan vital apartado, dejando atrás el tabú.

El retraso en el calendario también debería aplicarse para la Conferencia sobre el Futuro de Europa que debe clausurarse en el primer semestre de 2022. Otro de los momentos clave de este año en materia de defensa se identifica con la Cumbre de la OTAN en Madrid en la que se definirá su nuevo concepto estratégico.

Por supuesto, estas líneas no son más que una primera aproximación al análisis de la respuesta de la Unión Europea y quedan muchos temas en el tintero (por ejemplo, el debate abierto respecto de la cláusula de asistencia mutua establecida en el artículo 42.7 del Tratado de la UE). Por supuesto, a corto y medio plazo deberán analizarse en relación con las consecuencias de estas de la mano de la deriva que tome la situación también a nivel internacional y no solo europeo. También deberá analizarse el papel de la UE en un escenario de competición entre grandes potencias.

Por supuesto, incluso aun no habiendo terminado el conflicto creo que algunas lecciones ya están en proceso de ser aprendidas y asumidas, como que las guerras convencionales no pueden darse “en pleno siglo XXI”. O bien, que no siempre hay que dejarse llevar por conceptos que pasan a estar de moda y de los que no siempre todos conocen sus definiciones y ámbito de aplicación (por ejemplo, guerra híbrida).

A modo de cierre, el día 25 de febrero a Josep Borrell le preguntaba un periodista si la Unión podía seguir siendo considerada un proyecto de paz (SEAE, 25 de febrero de 2022). La respuesta debe ser sí, pero lo que ha quedado claro – con independencia de no haber alcanzado aun poner punto y final al conflicto – es que los europeos no pueden dar su arquitectura de seguridad ni la paz por sentadas. Es por esto que finalizamos esta contribución con la siguiente cita que invita a la reflexión extraída del discurso del Alto Representante en la Bibliothèque Solvay de 25 de enero en el que afirmaba que Europa estaba en peligro:

Desde que empecé como Alto Representante, he defendido un enfoque realista. Los europeos deben ver el mundo tal y como es, no como queremos que sea. También creo que debemos utilizar un lenguaje sencillo, en lugar de las habituales frases educadas pero vacías. Por eso, en mi comparecencia ante el Parlamento Europeo, sostuve que los europeos deben aprender a «hablar el lenguaje del poder».

Josep Borrell

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