SNLE 3G

Los futuros Submarinos Nucleares Balísticos de 3ª Generación para la Marine Nationale

El pasado mes de marzo la Ministra de Defensa francesa, Florence Parly, anunció la firma de un contrato por valor de varios miles de millones de euros que marca el lanzamiento de la fase de construcción de los cuatro submarinos balísticos nucleares de tercera generación, los futuros SNLE 3G. Esta noticia había sido adelantada por la DGA (Dirección General de Armamento) a Naval Group y TechnicAtome, un contrato que permitía dar continuidad a una serie de estudios que habían sido encargados a estas dos empresas en 2017 para que realizaran un estudio de validación de un diseño preliminar detallado. En este caso se trataba de llevar a cabo el diseño general de los futuros SNLE 3G franceses y los estudios detallados de sistemas críticos, antes de producirse en 2023 el primer corte de chapa y en 2025 a la fase de diseño de detalle, con miras a su entrega en 2035. Con los SNLE 3G, Francia se asegura seguir contando con una capacidad de disuasión nuclear que, aunque mínima, permitirá a nuestro país vecino mantener su status de gran potencia.

Decía recientemente Macron[1] que el primer fundamento de la existencia de Francia como Nación y la esencia misma de su soberanía, reside en su apuesta por una postura de disuasión permanente. La vigilancia silenciosa de las tripulaciones de sus submarinos nucleares balísticos SSBN (del inglés submarine-launched ballistic missiles nuclear powered) y sus fuerzas estratégicas, garantizan la protección de su territorio y su población todos los días y, más allá, la de sus intereses vitales[2].

En estas últimas décadas, el mundo ha tenido que enfrentarse a una modificación del contexto estratégico internacional. Hemos pasado de la Guerra Fría a un periodo de hegemonía estadounidense que empieza a dar señales de debilitamiento, pasando de ahí a un nuevo escenario que está todavía definiéndose y donde son evidentes las dimensiones y los alcances, pero no siempre todas las consecuencias[3].

Es por esto por lo que la Marina Nacional francesa apuesta por dar continuidad a esta disuasión con un relevo programado para sus submarinos balísticos de propulsión nuclear clase Le Triomphant [4], los conocidos en Francia como SNLE (en francés Sous-marin Nucléaire Lanceur d’Engin), que llevan en servicio ya un par de décadas y a los que pronto habrá que buscarles un relevo con el conocido como SNLE de tercera generación o SNLE 3G.

NombreQuillaBotadoEntrega
Le Triomphant9 junio 198626 marzo 199421 marzo 1997
Le Téméraire18 diciembre 199321 enero 199823 diciembre 1999
Le VigilantEnero 199619 septiembre 200326 noviembre 2004
Le Terrible24 octubre 200021 marzo 200820 septiembre 2010
Submarino clase Le Triomphant. Autor – HI Sutton.

El lema “la France acteur stratégique, car puissance nucléaire en pleine souveraineté[5]“ surge cuando la Ministra de Defensa anunció el lanzamiento del programa SNLE 3G[6], y se refuerza con la elección de la propulsión nuclear para el sucesor del Portaaviones Charles-de Gaulle, en ambos casos basados en reactores de TechniAtome[7].

La gestión del proyecto de los programas de propulsión nuclear se confía al Commissariat à l’énergie atomique et aux énergies alternatives (CEA). Dentro de la CEA, la Dirección de Aplicaciones Militares gestiona este programa y cuenta con TechnicAtome para la gestión del diseño y construcción del reactor nuclear, su soporte y la provisión de combustible. Naval Group se encarga de la fabricación de la plataforma, los sistemas propulsores y el montaje del reactor.

En este artículo trataremos de explicar qué supone este nuevo submarino SNLE 3G, uno de los submarinos más modernos y con mayor capacidad de todos los tiempos, una plataforma solo superada por la clase Seawolf norteamericana y que si todos los planes salen como se han previsto, veremos pronto surcar nuestras aguas.

Instalación de un reactor K-15 en un submarino. Fuente – DGA.

La historia de los submarinos nucleares franceses

La historia de la propulsión nuclear francesa y el desarrollo de sus armas nucleares arranca en octubre de 1945, nada más acabar la Segunda Guerra Mundial. Decía De Gaulle, “ninguna alianza puede disociarse del esfuerzo realizado por cada uno de sus miembros, por cuenta propia y de acuerdo con sus propios intereses”.

En 1954 Francia aseguró la financiación de un submarino de propulsión nuclear, que iba a ser alimentado por un reactor pesado refrigerado por agua (PHWR) alimentado con uranio natural y presurizado con agua pesada. No había financiación para un prototipo terrestre y directamente se decide empezar la construcción. El 2 de julio de 1955 comenzó la construcción en Cherburgo del primer submarino francés nuclear, designado como Q-244.

Cronograma del desarrollo nuclear francés. Autor – Peter Lobner.

La Marina Nacional, consciente del potencial de la energía nuclear, inició los primeros estudios sobre el tema poco antes de la botadura del USS Nautilus. Las dificultades técnicas fueron enormes. El submarino estadounidense utilizaba un reactor nuclear de agua a presión que le permitía obtener una potencia significativa en un pequeño volumen, pero eso requería dominar las técnicas de separación de isótopos y complejos procesos metalúrgicos para construir la caldera o depósito donde se ubica el núcleo, capaz de soportar condiciones de presión y temperatura. 

Las bombas y otros equipos móviles deben ser también muy fiables para no poner en riesgo al submarino, cualquier avería del reactor suponía un fallo catastrófico, ya que no era posible realizar ninguna intervención estando en el mar. Finalmente, se decidió que el núcleo estuviese encerrado en un depósito resistente y grueso de grandes dimensiones para evitar cualquier contaminación en caso de incidente y que su tamaño fuese compatible con el tamaño del submarino.

Restos del submarino Q-244 abandonados en Cherburgo. Autor – G. Gyssells.

En 1956 se establece en Cherburgo la Sección de Submarinos Nucleares bajo la Dirección de Construcciones y Armas Navales (DCAN)[8]. Cherburgo había sido el astillero que tradicionalmente se había encargado de la construcción de submarinos franceses, comenzando ese mismo año a construir un submarino destinado a acoger este nuevo tipo de propulsión nuclear. Este barco, bautizado como hemos dicho antes como Q-244, era sensiblemente más grande que las anteriores producciones del astillero con 110 metros de eslora, 8,5 metros de manga y un desplazamiento de 4.500 toneladas, era tres veces mayor que la clase Narval o Delfín que se estaban construyendo en ese momento.

El objetivo, igual que en el programa del USS Nautilus, era conseguir un submarino propulsado por energía nuclear armado solo con torpedos. Se esperaba que una vez solventaran las dificultades técnicas de integrar la propulsión nuclear, ya se vería el tema de armarlo con misiles balísticos que no estaban en la agenda inicial. Pero el reactor francés de agua pesada que se diseñó resultó ser demasiado voluminoso para un submarino y el proyecto se tuvo que abandonar en 1958 quedando paralizada la construcción del submarino Q-244 un año más tarde[9].

Submarino HMS Dreadnought en 1962. Fuente – US Navy.

Los Estados Unidos en ese momento ofrecieron asistencia para el desarrollo de un reactor de agua a presión en forma de suministro de planos, equipos o incluso reactores completos. Pero Francia, bajo la dirección del general Charles de Gaulle, no quería hipotecarse, limitando mucho esa cooperación con Estados Unidos. El Reino Unido, por su parte, aceptó la propuesta estadounidense y desarrolló un primer submarino de ataque, el HMS Dreadnought, equipado con un reactor nuclear diseñado al otro lado del Atlántico. Los británicos también renunciaron a desarrollar sus propios misiles balísticos, consiguiendo que Estado Unidos también le suministrara los misiles Polaris, reforzando así su arsenal estratégico, pero también su dependencia de Estados Unidos.

Extrayendo lecciones del fracaso del reactor de agua pesada, la Marina Francesa decidió cambiar a los reactores de agua a presión para propulsar sus submarinos con la ayuda estadounidense. El gobierno de los Estados Unidos acuerda vender a Francia 440 kilogramos de uranio enriquecido para suministrar un primer reactor con la condición de que solo se utilice para aplicaciones terrestres[10]. El desarrollo del reactor se confía a una nueva división del Commissariat à l’énergie atomique (CEA), el Grupo de Propulsión Nuclear (GPN) que agrupa a miembros de la CEA, oficiales de la Marina Nacional e ingenieros del astillero. El director designado por la Marina Francesa para liderar el proyecto es Jacques Chevallier, que acumulaba 8 años de experiencia en turbinas de vapor dentro de la Dirección Central de Construcción Naval y Armas (DCAN). 

Jacques Chevallier en el centro de la imagen durante unas pruebas.

El núcleo fue desarrollado por el departamento de estudios de baterías del CEA en Saclay. Para el desarrollo del reactor, los responsables del proyecto optaron por la construcción de un prototipo, el PAT (del francés prototype à terre) construido en un centro tecnológico del CEA en Cadarache, un establecimiento que se creó en octubre de 1959, tanto para perfeccionar este prototipo como para desarrollar el sector de los reactores nucleares.

Esquema de un reactor de uranio enriquecido con agua presurizada. Fuente – Framatome.

Entre 1959 y 1964 se hicieron varias pruebas con este reactor en tierra, un sistema que reproducía a escala el mismo reactor que se instalaría en los submarinos franceses. Para que esta simulación fuese lo más realista posible, el prototipo de reactor, con sus sistemas auxiliares, igual que a bordo del submarino, se instalaron en una sección del casco sumergida en una piscina. 

Prototipo en tierra o PAT en Cadarache. Fuente – TechnicAtome.

El sistema de control también reproducía las futuras instalaciones que irían a bordo. Entre octubre y diciembre de 1964 el reactor fue sometido a una simulación de crucero de resistencia, un viaje alrededor del mundo sin encontrar ningún problema importante. El PAT cumplió con todos los objetivos previstos con un presupuesto modesto de 180 millones de francos de 1959, el equivalente a unos 330 millones de euros y en un plazo razonable, menos de 5 años. Después, ha servido para contribuir al adiestramiento y formación de las dotaciones de los submarinos franceses y para los técnicos de la Dirección de Armamento, así como el personal encargado del mantenimiento de los reactores y para realizar distintas pruebas.

Operarios de TechniAtome trabajando en el reactor de un submarino- Fuente – TechnicAtome.

En paralelo, Francia ha estado también trabajando en el desarrollo de pequeñas centrales nucleares modulares de 300 a 400 MW que se pueden acoplar según las necesidades del cliente. Este es el concepto Smart Modular Reactor (SMR) desarrollado por CEA, EDF, Naval Group y TechnicAtome como parte del proyecto NUWARD[11].

Proyecto NUWARD (Smart Modular Reactor).

La DGA (en francés Délégation énérale pour l’armement) fue creada por decreto en 1977 para reemplazar la DMA (en francés Délégation ministérielle pour l’armement) que fue creada en 1961. Dentro de la DGA se encontraba la Dirección de Construcción Naval o DCN (en francés direction des constructions navales). En 1992, la DCN se convirtió en una empresa privada con capital público bajo el nombre DCNS, germen del actual Naval Group.

Desde su creación en 1961 por el General de Gaulle, la DGA ha dirigido una media de más de un centenar de proyectos de armamento al año, lo que ha permitido cubrir toda la gama de equipos del más alto nivel tecnológico necesario para que los ejércitos franceses lleven a cabo sus misiones. La dirección de Naval Group se organiza en torno a un Comité Ejecutivo de 11 miembros[12]. Presidido por un Presidente y Consejero Delegado. El Comité Ejecutivo define los objetivos del Grupo y toma decisiones sobre todos los temas que tienen un impacto importante en la estrategia, el funcionamiento y las actividades comerciales y operativas del grupo.

Organigrama de la DGA. Fuente – Ministerio de Defensa de Francia.

El desarrollo del SNLE francés

La decisión de proporcionar a Francia submarinos balísticos nucleares como tercer componente de la fuerza estratégica, se tomó en 1960, pero no se materializó hasta el 2 de marzo de 1963, con la firma del pedido del primer submarino SNLE (del francés Sous-marin Nucléaire Lanceur d’Engins). Dada la complejidad de este submarino, esta decisión solo se tomó después de comprobar el éxito del PAT, prototipo de reactor en tierra como hemos visto anteriormente.

La construcción del Le Redoutable, el primero de la primera clase de submarinos SNLE, combinó cuatro proyectos que avanzaban en paralelo: la construcción del propio submarino por el astillero de Cherburgo por parte de la DCAN (ahora Naval Group), el desarrollo del reactor nuclear por la Comisión de Energía Atómica (CEA) descrito anteriormente, el desarrollo del misil balístico M1 bajo la dirección del SEREB (en francés Société d’étude et de réalisation d’engins balistiques) y el desarrollo de una ojiva nuclear suficientemente compacta por parte de la DAM (en francés Direction des applications militaires)[13], sin duda un enorme éxito dada la disparidad de presupuestos en relación a Estados Unidos[14].

Gráfico con el flujo de créditos del programa Columbia en millones de dólares. Fuente – Hérault (2020).

El esfuerzo financiero asociado con el proyecto fue y es particularmente importante. Francia dedicará hasta el 1,04% de su producto interior bruto y el 50% de su gasto en Defensa en 1967 al desarrollo de sus fuerzas de disuasión nuclear, una gran parte del cual es absorbido por el desarrollo de SNLE.

El 6 de enero de 1963, el general de Gaulle firmó la orden de iniciar estudios destinados a establecer un programa para la producción de armas nucleares tácticas. A principios de la década de 1960, antes de que comenzara la construcción del primer submarino, los arquitectos navales del DCAN, liderados por André Gempp, trabajaron con la Marina Nacional para definir las especificaciones del nuevo submarino.

Para el astillero, el cambio fue enorme, pasando de las 2.000 toneladas de los submarinos clase Narval a las 9.000 toneladas de la clase Redoutable, un submarino cinco veces más grande que las construcciones anteriores. A diferencia de Estados Unidos, que procedió de forma incremental desde el Nautilus al Seawolf pasando por el Albacore, en Francia el salto fue tremendo, un enorme desafío para la DCN. Los responsables del proyecto debieron desarrollar incluso nuevas herramientas, aparte de las características generales de las dimensiones y la forma de casco y no se disponía de información sobre la arquitectura de los submarinos balísticos estadounidenses. 

André Gempp eligió utilizar un nuevo acero para construir el casco resistente que reducía el peso en un 20%. Esta aleación, originalmente utilizada para el blindaje de los barcos de superficie, era muy rígida por lo que se modificó añadiendo elementos que le confiriesen las cualidades mecánicas y de soldabilidad necesarias. Durante la construcción, los cálculos parecían indicar que se debían agregar 1.300 toneladas de lastre de modo que el submarino estuviese en equilibrio. Pero a medida que avanza el proyecto, este margen se reduce e incluso se vuelve negativo, obligando a reducir el peso del barco en su parte superior.

Necrológica de André Gempp en 2005. Fuente – RAND.

La construcción del Le Redoutable, el primero de una serie de seis submarinos, comenzó a finales de 1964 en Cherburgo. Se realiza, según el método tradicional, sobre una grada inclinada cubierta para permitir después su botadura. Dado este método de construcción, solo se instalan a bordo los equipos más voluminosos antes de que el casco esté completamente cerrado y el barco se bote, porque la inclinación de no facilita el montaje. Este método de construcción se abandonaría para la segunda clase de SNLE, la clase Le Triomphant. Su botadura tuvo lugar el 29 de marzo de 1967 en Cherburgo, en presencia del general de Gaulle.

Botadura del “Le Redoutable”. Fuente – Marine Nationale.

Después de ser botado, el casco fue varado en el dique seco para continuar con su armado y completar así su construcción. Se continúa con el montaje de los tubos verticales de lanzamiento de misiles, cableado eléctrico y equipo de propulsión. A principios de 1969, se monta el núcleo del reactor y el mismo 26 de febrero finalizan las obras. Tras la llegada del Le Redoutable le siguieron los otros cinco submarinos de la misma serie.

NombreQuillaServicioBajaObservaciones
Le Redoutable29-3-19671-12- 197113-12 199151 patrullas y 83.500 horas de inmersión.
Le Terrible12-12-19691-1-19731-7-1996
Le Foudroyant4-12-9716-1-197430-4-1998
L’Indomptable17-9-197423-12-1976Abril 2005125.000 horas de inmersión.
Le Tonnant17-9-19773-4-198016-12-199954 patrullas.
L’Inflexible23-6-19821-4-198514-1-200859 patrullas y 90.000 horas de inmersión.
Principales fechas de los submarinos de la clase “Le Redoutable”.

El desarrollo del Redoutable introdujo por primera vez en la Marina Nacional la propulsión nuclear, la navegación inercial y el uso de misiles balísticos de largo alcance M-1, que serían más tarde sustituidos hasta llegar al actual M-51. El Redoutable dejó por primera vez el puerto de Cherburgo en mayo de 1969 tras finalizar las pruebas sobre amarras, su inmersión estática en Anse du Becquet y las pruebas de mar e inmersión que realizó en las proximidades de Casquets, la única zona del Canal de la Mancha donde el lecho marino supera los 100 metros de profundidad. 

Embarque de un misil M-51 en un submarino clase Triunfante. Fuente – HI Sutton.

 


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