Número 15

Mayo de 2020

Número 15

Mayo de 2020

(Disponible únicamente a través de la web)

Artículos

Presentación

Oriente Medio es fascinante, una región que siempre provoca reacciones extremas. Cualquiera que haya visitado sus vibrantes ciudades o recorrido sus zonas más recónditas y rurales queda prendado para siempre, o bien termina odiando esos recuerdos. No hay término medio; la mezcolanza de paisajes, caminos, historias, culturas, violencia, arte y vida rebosante lo hace imposible.

Oriente medio es todo eso y es mucho más. Es una región sobre la que nadie se pone de acuerdo ni acerca de sus límites o los países que la componen, ni sobre su importancia estratégica, que va más allá de los hidrocarburos; siempre será paso obligado entre Asia y Europa y punto de discordia para los fieles de Cristianismo, Judaísmo e Islam, cada una de ellas con sus propias divisiones internas, especialmente esta última.

La lucha de poder entre Irán y Arabia Saudí o el papel de Turquía y Rusia; La supuesta defección estadounidense; Israel, con sus particularidades y su capacidad nuclear; Los numerosos proxies, que obedecen a motivaciones religiosas, pero también étnicas, tribales o simplemente monetarias; La «RMA del pobre» que tiene sus máximos exponentes en la guerra de Yemen y en los desarrollos iraníes; Los nuevos líderes de Arabia, EAU o Catar y sus rivalidades; Los intentos de Dubái por convertirse en un hub logístico internacional y de Ankara por hacer lo propio con los hidrocarburos en el Mediterráneo oriental… Son tantos los fenómenos que se entrecruzan y nos afectan que es complicado tocarlos todos, aunque lo intentamos a lo largo de más de una docena de artículos que suponen, con mucho, nuestro mayor reto hasta la fecha.

Artículos en los que como no podía ser de otra forma, el protagonista indiscutible es Irán. La antigua Persia es, sin duda, el país más relevante de la región. Puede que no sea el que tenga el ejército más poderoso, ni el más poblado, ni cuente con el mayor PIB u ofrezca los mayores atractivos. Poco importa. Toda la dinámica regional depende de sus intentos, casi en solitario, por convertirse en hegemón. Podría argumentarse lo mismo a propósito de Arabia Saudí o incluso de Turquía, pero sus propuestas son mucho más convencionales y cuentan con el respaldo de sus aliados (aunque Turquía bajo la batuta de Erdogan avance hacia la ruptura). Además, seamos sinceros; se puede odiar o amar Irán, pero lo que ha logrado estos años con unos medios muy limitados es digno de estudio.

Decía hace escasas líneas que este número ha sido un reto. Un desafío que ha coincidido además con un periodo crucial para nosotros; el paso del formato físico al digital. Era imposible, en para una revista de 84 páginas, tratar los temas con la profundidad que queríamos hacerlo. La web nos permite más, desde artículos más completos a múltiples hipevínculos, la inclusión de más imágenes, gráficos e incluso vídeos. No hay comparación, por mucho que algunos seamos románticos del papel. Además, este formato nos permite ofrecer contenido con mucha mayor periodicidad, dar una oportunidad a un mayor número de autores (es una de nuestras vocaciones) e interactuar con los lectores.

Como siempre, gracias a todos por seguir leyéndonos, pues sois vosotros los que hacéis posible que sigamos adelante. Espero que disfrutéis este número como ningún otro.

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