La US Navy quiere frenar la adquisición de Super Hornets en favor de un nuevo cazabombardero naval

Los Super Hornets impiden aprovechar las ventajas de los F-35C y no son adecuados para operar en las zonas A2/AD impuestas por enemigos como China

  • La US Navy parece decidida a frenar la producción de los cazabombarderos F/A-18E/F Super Hornet actualmente en servicio, para destinar esos fondos al programa de desarrollo de un cazabombardero embarcado de nueva generación.
  • Los Super Hornets impiden aprovechar las ventajas de los F-35C y no son adecuados para operar en las zonas A2/AD impuestas por enemigos como China.
  • Se desconoce si la futura plataforma será o no tripulada, pero su misión básica sería la de complementar a los F-35C y para ello contaría con características furtivas y un gran radio de acción.

La US Navy parece decidida a frenar la producción de los cazabombarderos F/A-18E/F Super Hornet actualmente en servicio, para destinar esos fondos al programa de desarrollo de un cazabombardero embarcado de nueva generación.

El pedido ya pactado para 2021, que supondrá la entrega a la US Navy de 24 F/A-18E/F Super Hornet, sería el último en llevarse a cabo de aprobarse la propuesta de la armada. Hay que recordar que en 2019 Boeing, fabricante de estos aparatos, se había hecho con un contrato plurianual por valor de 4.000 millones de dólares para entregar a 78 unidades hasta 2021.

De esta forma, el pedido del próximo año sería el último en llevarse a cabo, suspendiéndose otro posterior que supondría la adquisición de 36 aparatos más entre 2022 y 2024. Gracias a este recorte la US Navy contaría con los fondos necesarios para seguir financiando su programa Next Generation Air Dominance (NGAD). Se trata de una iniciativa a largo plazo que busca complementar al F-35C en las cubiertas de los supercarriers estadounidenses.

Se estima que el recorte en las adquisiciones de Super Hornets a partir del próximo año permitirá ahorrar alrededor de 4.500 millones de dólares durante los cinco años siguientes, lo que podría ser clave para el éxito del programa NGAD.

El programa NGAD, anteriormente conocido como F/A-XX, busca reemplazar la inestimable capacidad de carga de los Super Hornets mediante la puesta en funcionamiento de una nueva plataforma furtiva que complemente a los F-35C Lightning II, que actuarían de avanzadilla. Hay que tener en cuenta que muchas de las funciones actualmente realizadas por los aparatos fabricados por Boeing no serán asumidas por los F-35C, aparatos que pierden parte de su ventaja sin han de transportar armas bajo las alas en lugar de en su bodega.

Por el momento, no obstante, no está nada claro hacia dónde evolucionará el programa. En palabras del Jefe de Operaciones Navales de la US Navy, Almirante Mike Gilday: «Creo que necesitamos una nueva plataforma, pero ¿cómo será el combatiente aéreo del futuro? No lo sé todavía. Creo que probablemente será una mezcla de aparatos tripulados y no tripulados. La plataforma desde la que se lanzan… No estoy seguro de cómo será».

La US Navy ha sido muy criticada desde diversos think tanks estadounidenses por no modernizar su ala aérea de forma que se mantenga a la altura de la creciente amenaza que suponen para los buques norteamericanos los misiles guiados de largo alcance desplegados, por ejemplo, por China. Es el caso de los misiles balísticos anti-buque DF-21 y DF-26, una de las amenazas clave señaladas por el Pentágono y que, por el momento, no tiene respuesta ya que esto implicaría desarrollar aparatos con una mayor autonomía, entre otras cosas y aumentar el tamaño de las alas aéreas en los portaaviones de la US Navy.

Según el think tank CSBA, para que la futura ala aérea de un portaaviones sea efectiva en un conflicto importante con China, necesitaría operar aviones que pudieran operar de forma consistente en rangos de hasta 1.000 millas náuticas, lo que supone, en la práctica, el doble de lo que permiten los F-35C.

No está claro si el aparato -o aparatos- resultantes de la iniciativa NGAD serán tripulados o no, o alguna combinación de ambas opciones. Mientras que el ex-Secretario de Marina, Ray Mabus, dijo en 2015 que el F-35C sería el último caza tripulado qen ser adquirido, lo cierto es que la US Navy se ha mostrado bastante tibia en el desarrollo y adquisición de aparatos autónomos. De hecho, recientemente abandonó un programa de desarrollo de un nuevo caza furtivo no tripulado para sus portaaviones en favor del MQ-25A Stingray, aunque este último también es totalmente necesario para el futuro de la armada.

Be the first to comment

Leave a Reply