El Pentágono valora la posibilidad de alquilar aviones de reabastecimiento para mitigar las demoras del programa KC-46

La otra opción pasa por invertir una fuerte suma en la actualización de algunas de las células de KC-10 y KC-135 próximas a darse de baja

  • Los retrasos en las entregas del KC-46 están afectando a la operatividad de toda la flota, que depende de los KC-10 y KC-135, en proceso de retirada.
  • La USAF está planteándose alquilar aeronaves de reabastecimiento a otras fuerzas aéreas, a pesar de que difícilmente pudiese emplear estos aparatos en misiones de combate.
  • La otra opción pasa por invertir una fuerte suma en la actualización de algunas de las células de KC-10 y KC-135 próximas a darse de baja.

El Pentágono está considerando la posibilidad de arrendar aviones de abastecimiento en vuelo como solución ante los retrasos en el programa KC-46, algo que se está dejando sentir al provocar una brecha de capacidad en la USAF.

Esta última, la Fuerza Aérea de los EE. UU. está planeando retirar del servicio los viejos aviones cisterna KC-10 y KC-135, sin embargo, los retrasos en el programa KC-46 están haciendo que se replanteen sus planes iniciales.

Hay que recordar que los problemas de este programa no solo se han debido a la fase de concurso, sino que desde el primer vuelo en 2014 han sido varios los contratiempos. Los últimos, de hecho, se relacionan con el 737 MAX, pues el KC-46 utiliza el mismo sistema MCAS implicado en los accidentes de los dos aparatos civiles siniestrados.

El general Stephen Lyons dijo el pasado 28 de enero de toda la USAF es sin duda el elemento de reabastecimiento aéreo el que más estrés sufre, pese a ser un componente clave del USTRANSCOM, el mando de combate unificado que proporciona apoyo a los otros 10 mandos de combate y servicios militares de los EE. UU.

En relación a lo anterior, Lyons habló la posibilidad del arrendamiento, que permitiría «aliviar inmediatamente la presión sobre la unidad, ya que la USAF continúa retirando los Boeing KC-135 Stratotankers y los McDonnell Douglas KC-10 Extenders«, aunque también explicó que tendría una desventaja importante y es que en función del contrato de arrendamiento, estos aparatos no podrían utilizarse en combate o sobre zonas expuestas.

La otra posibilidad pasa por evitar la retirada del servicio de algunos KC-135 y KC-10, lo que obligaría a realizar una importante inversión en la revisión y actualización de células que para muchos están obsoletas, por lo que sería un desperdicio de recursos.

Hasta el momento Boeing ha entregado algo más de una treintena de KC-46, a un coste unitario de 241,1 millones de dólares incluyendo los gastos de investigación y desarrollo. Se espera que la USAF reciba durante los próximos años alrededor de un centenar de aeronaves.

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